No solo es culpa de las pantallas: este hábito dentro de casa podría ser el verdadero causante de la miopía

No solo es culpa de las pantallas: este hábito dentro de casa podría ser el verdadero causante de la miopía
Mujer frente a la pantalla del ordenador.Freepik.

De un tiempo a esta parte, los casos de miopía, sobre todo entre los más jóvenes, se han disparado como nunca antes. Pero no es culpa solo de la tecnología.

Seguro que alguna vez lo has escuchado, sobre todo de niño: no pases demasiado tiempo delante del televisor, o te quedarás ciego. Es más, asociar el abuso de pantallas (consolas, ordenadores, móviles ahora) con la miopía ha sido algo habitual, a pesar de que no siempre se cumpliesen los pronósticos. Sin embargo, podría existir otra causa común que a la gente se la ha pasado por alto. 

La noticia no ha dejado de tener repercusión porque ha sido presentada junto con un estudio cuento menos preocupante: los casos de miopía entre los jóvenes se han disparado recientemente. ¿Por qué ahora y no antes, como vaticinaban nuestros padres y abuelos? ¿Tiene algo que ver con lo que se hace en casa, o simplemente se trata de una cuestión biológica?

El verdadero causante de la miopía

Nadie duda que dispositivos como móviles, tablets y ordenadores pueden contribuir a provocar tensión visual. Por supuesto, esto es algo que no beneficia a los ojos. No obstante, una nueva teoría de la cual se han hecho eco muchos medios especializados pretende ir más allá. Tan importante como las pantallas sería cómo y dónde miramos cuando estamos dentro de casa.

Primero de todo, ¿por qué dentro de casa y no en la calle? Por la luz. Según investigadores de la SUNY College of Optometry en Estados Unidos, cuando las personas realizan tareas que requieren enfoque cercano en interiores con iluminación insuficiente, sus ojos reaccionan de forma que podrían promover la aparición o progresión de la miopía.

¿Por qué ocurre esto? La explicación tiene que ver con cómo el ojo adapta su estructura al estímulo visual y a la luz disponible. Cuando miramos objetos de cerca -no una pantalla, lo que sea- los músculos del ojo se contraen para enfocar. Ese proceso se llama acomodación. En condiciones de buena luz, los ojos pueden ajustar el enfoque y recibir una buena cantidad de luz en la retina.

En cambio, cuando la iluminación no es tan buena, la pupila se contrae por la necesidad de enfocar de cerca, lo cual reduce la cantidad de luz que entra en el ojo. Menos luz significa menos estímulo para la retina, lo cual es crucial para enviar señales correctas sobre la forma que debe tener el ojo. A la larga, esto favorecería a la miopía, dicen los expertos.

Un mundo cada vez más cegato

La importancia de este estudio va enmarcada en un hecho no menos llamativo: según datos de salud visual global, la miopía está aumentando a pasos agigantados. Se estima que, de continuar las tendencias actuales, alrededor de la mitad de la población adulta será miope hacia mediados de este siglo. Como es lógico, esto ha hecho saltar todas las alarmas entre los expertos.

Es más, todavía parece pronto para saber por qué este aumento en los jóvenes que sufren este problema de visión. Lo que está claro es que las pantallas no eran todo el problema. Por una vez, nuestros mayores no estaban en lo cierto. O no del todo.

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