¿Sabes qué ocurre cuando cumples 9, 32, 66 y 83 años? El cerebro humano experimenta cambios

Expertos de Cambridge revelan un estudio que confirma que el cerebro cambia cada vez que un humano llega a cierta edad. Estas son las cinco fases principales de desarrollo.
El cerebro humano sigue siendo una cápsula llena de misterios, pues aunque hay muchas investigaciones alrededor y con el tiempo se han descubierto maneras de comprender algunas de sus partes, “Aún no sabemos cómo funciona”, explica el neurocientífico Manuel Rodríguez Díaz de la ULL.
Hay neurólogos, psicólogos, psiquiatras y muchos otros profesionales que suman constantemente a los estudios. Por ejemplo, existen trucos para entrenar este órgano para que sea más productivo y también se ha revelado información de cómo tecnologías como la IA influyen en el comportamiento.
Ahora, la Universidad de Cambridge, Reino Unido, ha compartido un informe en el que han explorado a fondo el desarrollo del cerebro. El resultado ha sido el descubrimiento de puntos claves de etapas divididas por edades que fijan un antes y un después en la manera de pensar.
¿Cuáles son las cinco etapas de conexión cerebral por edades?

Esta pregunta es la que se ha hecho el grupo de investigadores británicos. El informe, explicado por CNNPortugal y extraído directamente de Nature Communications, revela que hay “cinco fases de desarrollo a lo largo de la vida”.
Los neurocientíficos han realizado análisis en 3.802 personas con diversas edades entre 0 y 90 años. Cada uno de ellos pasaron por resonancia magnética y se han registrado las conexiones neuronales que muestran “moléculas de agua a través del tejido”.
De aquí, se han descubierto cuatro “puntos de inflexión” que cambian la forma en la que funciona el encéfalo, siendo las edades alrededor de “9, 32, 66 y 83 años”.
Tras el mapeo realizado, han logrado ver que estas aportan un mayor contexto sobre cómo el órgano se vuelve más capaz o débil a medida que un individuo crece y se desarrolla de un punto a otro. El líder del estudio, Alexa Mousley, lo explica de la siguiente forma.
“Esto puede ayudarnos a comprender por qué algunos cerebros se desarrollan de manera diferente en momentos clave de la vida, ya sea en relación con problemas de aprendizaje en la infancia o demencia en la vejez”.
Pero, ¿qué es lo que pasa en realidad por cada vez que alguien llega a estos “puntos”? Es mucha información técnica, pero para explicarlo de una forma simple, hay que hacerlo por partes.
En primer lugar, está la infancia de 0 a 9 años, donde se determine que la materia gris y blanca crece en abundancia para lograr la “consolidación de la red neuronal” y esto hace que haya una evolución importante en la capacidad cognitiva, misma razón por la que hay más “riesgo de trastornos de salud mental”, según la EFE.
Al llegar a la adolescencia cerebral que va de 9 a 32 años, según Mousley, la materia blanca aumenta y el rendimiento llega a un punto óptimo, especialmente cerca de los 30. De aquí se pasa a la edad adulta de 32 a 66 años, donde se llega a la estabilización estructural.
Esta fase adulta es acompañada de la compartimentación que se basa en la reorganización de las “regiones neuronales” para que haya una especialización. Es decir, las partes actúan de una forma más independiente para mantenerse en un funcionamiento óptimo y maduro.
La cuarta etapa es el envejecimiento prematuro de 66 a 83 años, el experto menciona que “los datos sugieren que una reorganización gradual de las redes cerebrales culmina a mediados de los años sesenta”. En sí, representa el declive de rendimiento, aunque eso depende de muchos factores.
El último es nombrado como el “envejecimiento cerebral tardío” que se da después de los 83 años. Determina que se ha llegado a un punto mayor y para poder mantenerse en funcionamiento, la conectividad de la red es menos eficiente y el cerebro opta por centrarse en regiones específicas.
El especialista Duncan Astle que también ha participado en el proyecto, explica que es un informe crucial para “identificar cuándo y cómo su conectividad es vulnerable a las perturbaciones”, por lo que no se trata de un tema de progresión o degradación, sino de comprensión para que se tenga en cuenta a lo largo de la vida.
