Una tormenta solar se dirige a la Tierra y podría dejar auroras boreales en muchos países

La atmósfera de la Tierra podría volver a recibir una tormenta solar que dejará auroras boreales en algunas zonas donde no es habitual, pero no será tan fuerte como la última.
El Sol lanzó una de las llamaradas más potentes en 5 años el pasado mes de marzo, dejando auroras boreales en latitudes bajas como España o Francia. La estrella podría volver a dejar algunas luces en el cielo en los próximos días con una nueva erupción de rayos solares.
Los investigadores han detectado un aumento de eyecciones de masa coronal (CME) y llamaradas solares que se dirigen a la Tierra. Las agencias espaciales y meteorológicas aún no han confirmado cuándo llegarán las explosiones de material al planeta, pero todo apunta que se producirá en las próximas noches.
En las últimas 24 horas se han producido 7 llamaradas con emisiones de rayos X y radiación ultravioleta. Esto puede provocar algunos cortes breves en los satélites de telecomunicaciones en la Tierra.
Las erupciones solares de los últimos días se suman a las enormes erupciones de plasma que se mueven entre los campos magnéticos del Sistema Solar.
Las CME tienen cierta relación con las erupciones solares, ambas están asociadas con regiones de manchas solares y pueden generar enormes explosiones de energía cuando un campo magnético se enreda, rompe o se une a otro.
¿Cómo influirán las erupciones solares a la vida en la Tierra?

Las personas en la Tierra apenas notarán la diferencia en su vida cotidiana, a pesar de que las eyecciones de masa pueden causar perturbaciones en el campo magnético del planeta o la atmósfera superior que afectan a los satélites.
Las erupciones solares podrían volver a dejar algunas auroras boreales en zonas en las que no es habitual, aunque este fenómeno dependerá de otros factores. Las partículas de la eyección de masa coronal se ven afectadas por el viento solar y el campo magnético de la Tierra, así que se pueden desviar y acelerar antes de llegar a los polos.
Las interacciones con partículas de la atmósfera superior de la Tierra (ionosfera) crean unas luces brillantes en el cielo. Las tormentas solares no serán tan potentes como las últimas, pero podrían verse en algunas zonas desde esta noche.
Este 30 de julio se podrán ver auroras en el hemisferio norte en Canadá y Estados Unidos, desde Pensilvania hasta Iowa y Oregón. En Europa se podrían ver en Islandia y Escocia y en latitudes más bajas como las zonas meridionales de Australia en el hemisferio sur o partes de Nueva Zelanda, según ha publicado el Space Weather Prediction Center en X (antiguo Twitter).