Vecinos se quejan del ruido de un concierto de rock... en la ciudad vecina, situada a 15 Kilómetros: ¿Cómo es posible?

Mrs. Green Apple / YouTube

Todos hemos sufrido alguna vez la música un poco alta del vecino, o de un concierto en el barrio. Pero, ¿puede provenir de otra ciudad a 15 Kilómetros?

El popular grupo de pop rock japonés, Mrs. Green Apple, llevó a cabo un concierto la madrugada del 26 al 27 de julio, en el puerto de Yokohama, en Japón. A las pocas horas, más de 50 personas tramitaron una queja por ruido excesivo... en la ciudad de Kawasaki, situada a 15 kilómetros.

El grupo Mrs. Green Apple, famoso por interpretar temas musicales para series de anime como Yu-Gi-Oh! ARC-V o Fire Force, utiliza mucho las guitarras eléctricas y los bajos, pero ni mucho menos su música es tan potente como un grupo clásico de rock, del estilo de Metallica o AC/DC.

¿Cómo es posible que su concierto provoque quejas a 15 kilómetros de distancia, pero ninguna en la ciudad donde se llevó a cabo? La ciencia nos lo explica.

Cuando la música se oye más en el pueblo de al lado, que en el concierto

 Si subes el volumen del anterior video, con unos altavoces o auriculares que reproduzcan bien las frecuencias más bajas, efectivamente se escucha perfectamente el sonido del bajo del concierto de Mrs. Green Apple... en la ciudad de Kawasaki, a 15 kilómetros de distancia. Es lo suficiente alto como para molestar, si estás durmiendo.

Según cuenta el medio local Sora News, los organizadores del concierto han recibido más de 50 quejas oficiales del ayuntamiento vecino.

La banda ha emitido un comunicado pidiendo disculpas, mientras asegura que incluso colocaron los altavoces apuntando al mar, para reducir las molestias. La ciudad de Kawasaki está justo en la dirección contraria.

Yasuhiro Nishikawa, sismólogo de la universidad Osaka Kyoiku, ha explicado en X lo que ha ocurrido.

En determinadas condiciones, los vientos que transportan las capas de aire cálido y frío en el cielo pueden crear conductos para que las ondas sonoras de baja longitud de onda especialmente potentes, reboten y viajen mucho más lejos de lo esperado.

Este evento produce una curiosa situación. Esos conductos no se crean en línea recta, sino que tienen forma de arco. Esto puede hacer que las personas cercanas al concierto lo oigan más bajo que los sorprendidos vecinos de Kawasaki, a 15 kilómetros de distancia.

Es lo que tiene que el sonido viaje en forma de onda, que puede rebotar y propagarse hacia un lado, y extinguirse hacia el otro.

A los habitantes de Kawasaki que no pudieron dormir esa noche, seguro que los caprichos del viento no les hizo ninguna gracia. Para Mrs. Green Apple, es una buena publicidad.

Otros artículos interesantes: