Descubren cómo el viento solar se calienta y acelera gracias a ondas misteriosas captadas por dos sondas espaciales de la NASA y la ESA

Un descubrimiento reciente ha desvelado el misterio detrás del calentamiento y aceleración del viento solar. Dos sondas espaciales, en una alineación única, han permitido a los científicos entender cómo las ondas Alfvén, hasta ahora enigmáticas, juegan un papel crucial en este fenómeno cósmico.
La relación entre el Sol y el viento solar ha sido un enigma que los científicos han intentado descifrar durante décadas. Este viento solar, una corriente de partículas cargadas que fluye desde la corona del Sol hacia el espacio, tiene la capacidad de desencadenar fenómenos tan espectaculares como las auroras boreales en la Tierra.
Sin embargo, el proceso por el cual estas partículas son aceleradas y calentadas a lo largo de su viaje ha permanecido en gran parte desconocido. Gracias a un reciente descubrimiento que involucra dos sondas espaciales, una de la NASA y otra de la ESA, se ha logrado avanzar significativamente en la comprensión de este fenómeno.
En febrero de 2022, una alineación poco común de las sondas Parker Solar Probe de la NASA y Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea permitió al equipo de científicos liderados por Yeimy Rivera, del Observatorio Astrofísico Smithsoniano, observar el viento solar desde dos puntos distintos y complementarios, según un estudio publicado en Science.
Este evento fortuito proporcionó una oportunidad única para estudiar cómo el viento solar se calienta y acelera a medida que se aleja del Sol. Lo que encontraron los científicos es que las ondas Alfvén, un tipo particular de oscilación en el plasma del viento solar, juegan un papel crucial en estos procesos.
Estas ondas no solo agitan el campo magnético del Sol, sino que también transfieren energía al plasma, acelerándolo y calentándolo en su trayecto hacia el espacio interplanetario. El papel de estas ondas en la dinámica del viento solar no es solo un detalle técnico; tiene implicaciones profundas para la física solar y para la forma en que entendemos el comportamiento de las estrellas en general.
El viento solar no solo afecta a nuestro sistema solar, sino que fenómenos similares pueden estar ocurriendo en torno a otras estrellas, afectando potencialmente a los planetas que las rodean. Por lo tanto, este descubrimiento es un paso importante hacia una comprensión más amplia del universo.
La singular alineación de las sondas Parker y Solar Orbiter

La coincidencia que permitió este descubrimiento ocurrió cuando las sondas Parker Solar Probe y Solar Orbiter atravesaron la misma corriente de viento solar con una diferencia de 40 horas.
La sonda Parker, que se encontraba a solo nueve millones de kilómetros del Sol, fue la primera en cruzar esta corriente, seguida casi dos días después por la Solar Orbiter, que estaba mucho más lejos, a unos 89 millones de kilómetros del Sol.
Este desfase temporal y espacial permitió a los científicos comparar los datos recogidos por ambas sondas y observar la evolución del viento solar entre ambos puntos de medición.
Las observaciones revelaron que el viento solar, al pasar cerca de la sonda Parker, estaba lleno de ondas Alfvén de gran amplitud. Estas ondas generaban un fenómeno conocido como “latigazo magnético”, donde el campo magnético cambia abruptamente de dirección. Este fenómeno fue acompañado por un aumento en la energía cinética y térmica del plasma.
Sin embargo, cuando la misma corriente de viento solar fue observada por la Solar Orbiter, ya no se detectaron cambios bruscos en el campo magnético, pero el plasma había continuado acelerándose y calentándose.
Este hallazgo sugiere que las ondas Alfvén son responsables de transferir energía al viento solar, lo que provoca su aceleración y calentamiento. En esencia, estas ondas parecen funcionar como un motor que impulsa el viento solar, incrementando su velocidad y temperatura a medida que se aleja del Sol.
El descubrimiento de la influencia de las ondas Alfvén en el viento solar no solo ayuda a resolver un viejo misterio de la física solar, sino que también abre nuevas vías de investigación. Comprender cómo se comportan estas ondas y cómo afectan al viento solar puede mejorar nuestra comprensión de cómo las estrellas, incluida la nuestra, interactúan con su entorno.
Además, este conocimiento tiene el potencial de mejorar nuestra capacidad para predecir las condiciones del clima espacial, que pueden tener un impacto significativo en la tecnología en la Tierra, como los satélites y las redes eléctricas.