Una vieja sonda soviética cae sin control, y estos son los posibles puntos de impacto en España

Una cápsula espacial soviética podría caer entre el 8 y 12 de mayo, advierten los expertos, y podría hacerlo en cualquier punto situado entre los 52 grados de latitud norte y sur.
Una antigua cápsula espacial soviética, parte de la misión fallida Kosmos 482, está a punto de volver a la Tierra tras más de 50 años en órbita, y España se encuentra dentro del área potencial de impacto.
Este artefacto, lanzado en 1972 como parte del programa Venera para explorar Venus, quedó atrapado en la órbita terrestre tras un fallo en el lanzamiento, convirtiéndose en chatarra espacial.
Ahora, su reentrada en la atmósfera está prevista entre el 8 y el 12 de mayo, y aunque es difícil predecir con exactitud dónde caerá, los expertos advierten que podría hacerlo en cualquier punto situado entre los 52 grados de latitud norte y sur, lo que incluye buena parte del planeta.
¿Puede caer en España la sonda espacial soviética Kosmos 482?
El módulo de descenso de Kosmos 482 pesa unos 495 kilos y mide un metro de diámetro. A diferencia de otros restos espaciales, esta cápsula fue diseñada para resistir condiciones extremas, lo que aumenta las probabilidades de que no se desintegre por completo durante su descenso.
Por eso, las agencias de vigilancia espacial siguen con atención su trayectoria. Entre los países que se encuentran en la posible franja de caída están España, Estados Unidos, India, Brasil y Australia, además de regiones de Europa, África, Asia y América del Sur.

Según Marco Langbroek, experto en vigilancia espacial, aún es pronto para determinar un punto de impacto concreto. La cápsula viaja a gran velocidad, más de 240 km/h al aproximarse a la atmósfera, y los sistemas de rastreo solo podrán precisar su rumbo definitivo horas antes del contacto con la atmósfera.
A pesar de la inquietud que puede generar una noticia así, el riesgo real para la población es muy bajo. Como recoge el Confidencial, el astrofísico Jonathan McDowell, del Centro Harvard-Smithsonian, explica que "lo más probable es que caiga en el océano".
Sobre todo, porque hay un 71% de probabilidades de que acabe cayendo en el océano, simplemente porque esa es la proporción de agua en la superficie terrestre.
La historia de esta sonda es un recordatorio de los residuos que hemos dejado en el espacio. Kosmos 482 fue lanzada por la Unión Soviética con la intención de llegar a Venus, pero su fracaso la convirtió en basura espacial.
Su gemela, Venera 8, sí logró cumplir su misión. Mientras tanto, esta cápsula quedó girando alrededor de la Tierra durante décadas, como una cápsula del tiempo que ahora amenaza con volver de forma imprevista.
Desde 1981, cuando el cuerpo principal de la nave reentró y se desintegró, este módulo de descenso ha sido el único fragmento superviviente de la misión. Su resistencia se debe a que está diseñado para soportar temperaturas y presiones extremas, las mismas que habría enfrentado al entrar en la atmósfera de Venus.
Esa misma resistencia complica su desintegración durante la reentrada terrestre, lo que ha generado cierta preocupación entre los expertos. Mapas elaborados por medios como Live Science muestran que el rango geográfico posible es amplísimo, y los márgenes de error en este tipo de predicciones pueden cambiar en cuestión de horas.
Así, este regreso inesperado de una cápsula soviética de los años 70 se convierte no solo en una curiosidad histórica, sino también en un toque de atención sobre los restos de nuestra actividad espacial.