Cómo reducir un alto consumo de CPU en Windows sin perder rendimiento

Si el procesador de tu ordenador llega al 100% de uso sin razón alguna, entonces el sistema operativo de Microsoft tiene errores que deberías arreglar con estos trucos.
El consumo de la Unidad Central de Procesamiento se puede disparar a cifras impensables sin siquiera estar exigiéndole con programas pesados o videojuegos.
Este es un error muy común en Windows 10 y Windows 11, siendo las principales causas los procesos en segundo plano, posibles malwares, inconvenientes con el hardware e incluso una configuración incorrecta en el sistema de Microsoft.
Ya sea que estés utilizando un procesador Intel o AMD, el mencionado problema podría presentarse en cualquier momento y esto trae consigo errores en el rendimiento general.
Por suerte, existen diversas soluciones para reducir la carga de trabajo de la CPU que puedes emplear y no son tan complicadas de hacer como imaginas. Si crees que tu PC va lento, entonces podrás restaurar la potencia siguiendo los consejos de este artículo.
- Comprueba el consumo de tu PC
- Resuelve los posibles problemas de hardware
- Finaliza los procesos de apps que no estás usando
- Desinstala los programas innecesarios
- Cambia el plan de energía
- Deshabilita los efectos visuales de Windows
- Utiliza un antimalware
- Hazle un mantenimiento a los componentes de tu ordenador
Comprueba el consumo de tu PC

Antes que nada, es de suma importancia que aprendas a verificar el consumo de la CPU del PC. En realidad es muy fácil, solo tienes que ejecutar el Administrador de Tareas desde la barra de herramientas.
Una vez que inicie, ve al apartado de Rendimiento y selecciona la sección de CPU para visualizar todas las estadísticas de su status. A simple vista parece que hay muchas cosas difíciles de entender, pero solo te tienes que enfocar en un par.
La cantidad de Procesos y el porcentaje de Uso son las dos cosas que tienes que comprobar. Si son demasiados para lo que debería y si está trabajando al 100% sin tener exigencia elevada, entonces comienza a sospechar.
Resuelve los posibles problemas de hardware

Para ahorrarte todo el tiempo posible, empieza revisando los componentes de tu PC, que todo esté bien conectado y funcionando adecuadamente.
Si existe algún inconveniente con los cables internos o parte del hardware deteriorado, podría ser el origen del consumo excesivo de tu PC.
También es recomendable que desconectes las unidades USB o cualquier dispositivo que pueda influir en el funcionamiento del equipo.
Finaliza los procesos de apps que no estás usando

Desde el Administrador de Tareas puedes deshacerte de todas las aplicaciones que no estés utilizando si vas a Detalles y haces clic derecho en la tarea para Finalizar Árbol de Procesos.
Al hacer esta limpieza, el nivel del porcentaje de la CPU debería bajar, especialmente si cierras programas que requieren de muchos recursos.
Por otro lado, es posible que algunas de las apps que tengas se ejecuten automáticamente en segundo plano tras iniciar el sistema, lo cual puede ralentizar y acumularse hasta generar este problema.
Desinstala los programas innecesarios

En el caso de que tengas muchas aplicaciones que no suelas utilizar o que no son del todo útiles, entonces lo mejor es que las elimines por completo.
Además de consumir espacio, también es posible que estén en segundo plano creando una exigencia innecesaria en el software, lo cual no es nada beneficioso.
Desinstalar las apps en Windows 10 y Windows 11 que no son relevantes, seguro que hará una gran diferencia.
Cambia el plan de energía

En Windows hay varios planes de energía que puedes activar dependiendo de lo que necesites desde el Panel de Control.
Aquí hay tres opciones, pero lo mejor es que selecciones Equilibrado o Alto Rendimiento. También existe otra función oculta llamada Máximo Rendimiento, que se activa con un código especial, así que podrías usarla para mejorar la capacidad.
De este modo, se centraría el sistema en la optimización y no en la energía, por lo que debería haber un aumento de potencia.
Deshabilita los efectos visuales de Windows

Los efectos visuales pueden ser deshabilitados para que haya una reducción en el uso de la CPU de tu ordenador.
Simplemente, dirígete al Panel de Control y entra en Sistema y Seguridad>Sistema>Opciones avanzadas>Configuración>Rendimiento. Aquí deberías ver una opción de Efectos Visuales, la cual debes elegir para poder usar la característica de Ajustar para Obtener el Mejor Rendimiento.
De este modo, ya no se mostrarán más efectos de ningún tipo para así lograr que el procesador disminuya su consumo.
Utiliza un antimalware

Los malwares también pueden ser lo que esté generando el inconveniente, así que es bueno que cuentes con un antivirus o antimalware.
Protegerte de cualquier amenaza te ahorrará muchos problemas a nivel general, incluyendo el consumo de recursos innecesarios.
Hazle un mantenimiento a los componentes de tu ordenador

Hacerle mantenimiento al hardware es algo que muchos pasan por alto tras usar el PC durante mucho tiempo y no debe ser así.
Cada cierto tiempo tienes que cambiar la pasta térmica y limpiar los componentes de manera adecuada para que no haya un sobrecalentamiento que influya en la eficiencia de la Unidad Central de Procesamiento.
Esta es la clave para que todo se mantenga funcionando correctamente y la vida útil del ordenador se prolongue.
Si has seguido todos estos consejos, el porcentaje de CPU en el Administrador de Tareas debería haber bajado a un estado razonable.