Windows, todas las versiones del sistema operativo de Microsoft, polémicas y la eterna batalla contra Apple

Pese a que ya han pasado muchos años y con ellos todo tipo de versiones, Windows ha logrado mantener su posición dominante en el mercado de sistemas operativos para PC.
Microsoft Windows ha sido durante décadas el sistema operativo dominante en el mercado de ordenadores personales. Desde su lanzamiento en 1985, Windows ha ido cambiando
siempre para adaptarse a las necesidades de sus millones de usuarios y a los avances de cada época.
Su interfaz gráfica intuitiva y su amplia compatibilidad con hardware y software lo han convertido en la opción preferida tanto para personas que viven en sus casas como para miles de empresas.
Desde el revolucionario Windows 95 hasta el actual Windows 11, Microsoft ha buscado siempre innovar y mejorar la experiencia del usuario, aunque no siempre le ha salido como quería. Lo cierto es que este camino no ha estado libre de controversias y grandes problemas, como problemas de seguridad, actualizaciones polémicas y la competencia de otros sistemas operativos.
Es momento de conocer a fondo Windows, su historia y esos pequeños baches por el camino que ha atravesado.
Un poco de historia: así es como nace Windows
Windows nació como resultado de la visión de Bill Gates y Paul Allen, los cofundadores de Microsoft, quienes buscaban crear una interfaz gráfica de usuario (GUI) para hacer que los ordenadores personales fueran más accesibles y fáciles de usar. El proyecto comenzó en 1981 bajo el nombre de "Interface Manager", pero luego fue renombrado como "Windows".
Su desarrollo fue liderado por Bill Gates, junto con un equipo de programadores que incluía a Steve Ballmer, quien más tarde se convertiría en CEO de Microsoft. El objetivo era crear una capa gráfica sobre MS-DOS, el sistema operativo de línea de comandos que Microsoft había desarrollado para IBM.
Esta interfaz permitiría a los usuarios interactuar con el ordenador de una forma más sencilla, utilizando iconos, ventanas y un ratón.
A pesar de que Windows 1.0 no tuvo un éxito inmediato, sentó las bases para futuras versiones que transformarían la industria. Microsoft continuó mejorando y expandiendo Windows, lanzando versiones sucesivas como Windows 2.0 en 1987 y Windows 3.0 en 1990, que finalmente lograron una adopción masiva. Es hora de que las conozcas todas como se merece.
Conoce a fondo las diferentes versiones de Windows: de 1985 hasta 2021
Vista la evolución en requisitos mínimos de hardware para que funcionen y la doble línea de desarrollo de Microsoft, es hora de hacer un pequeño repaso a las funciones más destacadas y novedades de las versiones de Windows más importantes:
Aunque no lo creas, la primera versión de Windows no se llamó Windows 1, sino "Interface Manager". Realmente no era un sistema operativo como tal si no, precisamente eso, una interfaz para gestionar el sistema operativo MS-DOS de manera sencilla y visual.
Con esta versión primigenia encontramos algunos extras como es el germen de Microsoft Word, Microsoft Paint, una agenda y una calculadora. No fue revolucionario, pero sí que sentó las bases para evolucionar hacia interfaces gráficas más amigables que la línea de comando para el usuario final.
Con esta versión llegó la opción de la multitarea, es decir, ejecutar varias tareas o aplicaciones de forma simultánea. Cada una de ellas se ejecutaba en una ventana que podría moverse por la pantalla, ser redimensionada y superpuesta sobre las demás.
Con esta versión también llegó el origen del escritorio como hoy lo conocemos, con iconos. Con Windows 2 vimos también la llegada de Excel y Word con interfaz gráfica y que les dio la popularidad suficiente como para seguir siendo referentes casi 35 años después.

Como suele decirse, a la tercera va la vencida. Microsoft hizo un gran trabajo con esta versión Windows 3, en particular la actualización 3.11, que ya ofrecía una interfaz gráfica similar a lo que ofrecían los ordenadores Macintosh de Apple.
Esta versión ofrecía una retrocompatibilidad mejorada con software MS-DOS y la estabilidad y la llegada del soporte de fuentes True Type consiguieron un gran éxito en el público general. Con esta versión también se empezó a ofrecer soporte de trabajo en red.
Como curiosidad destaca la llegada de los juegos Buscaminas y Solitario que —si bien podían parecer juegos— ya tenían la función oculta de hacer que los usuarios se adaptasen al uso del ratón_ el primero como ejercicio claro de uso de los dos botones y el control de desplazamiento fino; el segundo a través de una práctica clara de pulsar y arrastrar.
Aquí es cuando nace la familia NT que da servicio a una API de 32 bits, soportando procesadores más allá de Intel y funcionalidades de red avanzadas. Esta versión ofrecía soporte a procesadores RISC, powerPC siendo más versátil para que empresas aprovechasen sus servidores.
Esta versión supuso un antes y después en el terreno de los sistemas operativos para servidores y entornos profesionales y finalmente también para la línea Windows que se enfocaba en el consumidor final.
Windows 95 fue un gran salto frente a Windows 3.11. Hablamos de una remodelación visual y de concepto. Microsoft pasó a un desarrollo puro de sistema operativo con su núcleo dedicado y no como parte de DOS. Llegó una experiencia visual a color, con soporte de escritorio, ventanas, soporte multimedia, se recomendaba el uso con una tarjeta de sonido, también Internet Explorer y el acceso a las primeras webs.

Microsoft refinó el uso de Windows y lo adaptó a la llegada en masa de dispositivos USB y el DVD. Llegó el soporte Plug&Play y con ello, los pantallazos azules tan marca de la casa. Como curiosidad, vimos un pantallazo azul durante la presentación del mismo, con Bill Gates en el escenario. Así que sí, los pantallazos azules podrían emanciparse ya —tienen 28 años de vida—.
Con esta versión pasamos el conocido como efecto 2000, un problema que había con los relojes de los ordenadores, ya que originalmente solo se diseñó el cálculo del año con dos dígitos. Este podría haber hecho que las máquinas no supieran que todo lo que pasara en el 2000 era posterior a todos los archivos anteriores.
Microsoft lanzó en febrero de este año el que sería el origen de la siguiente línea de productos de consumo, aunque sí, se trataba de una versión orientada al mercado profesional. Esta versión destacó por su estabilidad, tenía soporte extendido para Firewire, dispositivos USB y productos wireless. Sin embargo, también destacó por desgracia, por tener unos requisitos hardware altos.
Esta será la última versión profesional que nombremos, ya que con la siguiente versión Windows XP de consumo se unifican los mundos NT y DOS y el desarrollo de consumo sigue su propio ritmo sin heredar funciones del mundo profesional.

Estamos ante el que, seguramente, sea el mayor bluf por parte de Microsoft a lo largo de su trayectoria de software, ya que pasó sin pena ni gloria. Windows Millenium Edition (Me) llegó más avanzado el año 2000 y era el reemplazo para Windows 98 según Microsoft.
Sin embargo, aportaba poco o nada sobre Windows 98 y sus distintos Service Packs y sí que tenía problemas de inestabilidad.
Como extras, Microsoft introdujo con esta versión Windows Movie Maker como una alternativa para poder montar vídeos de manera sencilla y la función de restaurar el sistema operativo, con puntos de restauración que todavía se mantiene en las versiones actuales.
Y llegó, por fin llegó, la unión de los dos mundos. Lo mejor de la estabilidad del mundo NT y las funciones y flexibilidad de las versiones de consumo. Windows XP fue el punto de inflexión en el que Microsoft dio con la tecla hasta el punto de que todavía en 2023 hay gente utilizándolo. También es cierto que la multinacional ha dejado de ofrecer soporte para el mismo 20 años después.
Microsoft volvió a dar un giro de tuerca a la estética, haciéndolo más colorido, y llegó la función de escritorio remoto o DirectX 9.

Y sí, como vemos, el periodo de actualización baja. Microsoft pasó de actualizar sistema operativo de cada año a cada dos o tres años a, 6 años con Windows Vista. Mientras tanto, la compañía iba actualizando con parches de seguridad y nuevas funciones mediante los, todavía hoy disponibles, Service Packs.
Windows Vista fue una de esas decisiones que si Microsoft pudiera deshacer, lo haría. ¿Por qué? Era una versión muy edulcorada de Windows XP, con muchos efectos visuales lo que se conoció como AERO. Esto ralentizaba mucho el funcionamiento y muchos usuarios decidieron seguir usando XP, hasta el punto de que todavía hoy hay más gente usando XP que Vista.
Una vez vistos los problemas de rendimiento y la escasa acogida de parte del gran grueso de usuarios Microsoft se puso manos a la obra, y en solo dos años, lanzó una nueva versión de su sistema operativo Windows.
Llegó Windows 7 que, en resumen, mejoraba el rendimiento, estabilidad, consumía menos recursos y también trajo consigo el soporte para pantallas táctiles. Windows 7 marcó un antes y un después y volvió a hacer que los usuarios pensasen en actualizar su equipo. De hecho, todavía hay hoy muchos equipos y organizaciones funcionando con él.

Parece que Microsoft no aprendió con la pasada de frenada que tuvo con AERO y Windows Vista y decidió volver a intentar innovar con Windows 8 y su interfaz de escritorio basada en los Tiles. Dejaba de lado el tradicional modo de uso con escritorio y pasaba a una pantalla con baldosas (y eliminaba el botón de inicio).
Era una especie de unificación de diseño con sus móviles y tenía el objetivo que funcionase en pantallas táctiles, pero no fue una interfaz sencilla para usar con teclado y ratón.
También vimos la llegada de una tímida tienda de aplicaciones por parte de Microsoft, en la que los desarrolladores podían ofrecer sus apps a los usuarios Windows como ya sucedía en sistemas operativos de la competencia.
Con esta versión llegó una rama de soporte para dispositivos con chip ARM y no x86. Sin embargo, el mundo de los desarrolladores de software no siguió de la mano a Microsoft y nos encontramos con falta de muchas aplicaciones por aquel entonces como para pensar en usar un tablet ARM con Windows, pese a todas las ventajas de consumo energético que ello implicaba.
El rechazo por parte de los usuarios de PC fue tal, que Windows tuvo que volver a ofrecer la opción de la interfaz tradicional con su actualización 8.1. Sin embargo, el daño ya estaba hecho y muchos usuarios se quedaron con Windows 7 como sistema operativo.
Microsoft entendió las necesidades de los usuarios y volvió a lanzar una versión de Windows con un aspecto tradicional, aunque con algún toque de Windows 8 en el desplegable de Inicio. Windows 10 destaca por el cambio de mentalidad de Microsoft. Hasta ahora cada nueva versión requería un desembolso de dinero adicional por parte del usuario final si quería actualizarse.
Con esta versión llegó la actualización gratuita a los usuarios de Windows 7 y Windows 8. Gratuita, sí, sumándose a ese mismo esquema que Apple llevaba años aplicando en sus Mac. Entre las funcionalidades destacadas de esta versión están la llegada de Edge como navegador web, soporte de escritorios virtuales, desbloqueo facial y de huella (Windows Hello) y la opción de en su versión ARM, de correr software x86 mediante emulación de 32 bits.
Windows mantuvo actualizado este nuevo sistema durante 6 años con distintas actualizaciones y mejoras y se ha convertido en uno de sus grandes sistemas de todos los tiempos. Se despedirá de todos en 2025.

Llegamos por fin a una la última versión de Windows. Windows 11 tiene ya sus tres años y llegó apuntando maneras con muchas de sus características. Es una actualización gratuita desde Windows 10.
Esta versión de Windows tiene un menú inicio en la parte central, en lugar del tradicional en la esquina. Cambia los Tiles por pequeños widgets y trae consigo mejoras dentro del mundo gaming con soporte de tecnologías como DirectStorage o Auto HDR. Edge sigue siendo el navegador web por defecto y Microsoft Teams está integrado en toda la interfaz.
Con esta versión ha llegado además opciones para poder utilizar software Linux o Android directamente desde Windows 11, lo que le da una gran versatilidad. Además, funciona tanto en ordenadores Intel como AMD e incluso en ARM.
Como gran problema a la hora de su llegada, nos encontramos con el requisito de TPM 2.0. Esto implica que tu ordenador tiene que tener un chip de seguridad dedicado y si no no funcionaría.
No ha sido todo un camino de rosas para Microsoft
A lo largo de su historia, Windows se las ha tenido que ver con grandes problemas y controversias:
Uno de los mayores problemas de Windows ha sido la seguridad. El sistema operativo ha sido históricamente vulnerable a virus, malware y ataques cibernéticos. Incidentes como el gusano Blaster en 2003 y el ransomware WannaCry en 2017 expusieron las debilidades de Windows. Microsoft ha tenido que invertir enormes cantidades de dinero en mejorar la seguridad, introduciendo características como Windows Defender y actualizaciones de seguridad cada dos por tres.
Las actualizaciones de Windows han sido una gran frustración para muchos usuarios. Es común que estas actualizaciones causen problemas inesperados, desde pérdida de datos hasta fallos del sistema. Por ejemplo, la actualización de octubre de 2018 para Windows 10 tuvo que ser retirada después de que algunos usuarios informaran de la pérdida de archivos personales.
Microsoft se ha enfrentado a todo tipo de acusaciones y demandas por prácticas anticompetitivas relacionadas con Windows. El caso más importante fue la demanda antimonopolio del Departamento de Justicia de EEUU en 1998, que se centró en la integración de Internet Explorer en Windows. Esta demanda casi resultó en la división de Microsoft en dos compañías separadas.
Windows ha tenido dificultades para introducir cambios en su interfaz de usuario. Windows Vista, lanzado en 2007, fue muy criticado por sus altos requisitos de hardware y cambios en la interfaz. De manera similar, Windows 8, con su interfaz Metro orientada a dispositivos táctiles, fue mal recibido por muchos usuarios de PC tradicionales. Y ahora, como bien sabrás, está sucediendo lo mismo con Windows 11.
En los últimos años, Windows ha sido criticado por sus prácticas de recopilación de datos. Windows 10, en particular, ha sido objeto de debate por la cantidad de datos que recopila sobre el uso del sistema por parte de los usuarios.
La rivalidad entre Microsoft y Apple es una de las más icónicas en la historia
La rivalidad comenzó en los primeros días del nacimiento de los ordenadores persoanles, con Apple y Microsoft fundadas con apenas un año de diferencia —1976 y 1975 respectivamente—.
Inicialmente, las empresas incluso colaboraron, con Microsoft desarrollando software para las primeras computadoras Apple. Sin embargo, la relación se tensó cuando Microsoft lanzó Windows, que Apple consideró una copia de su interfaz gráfica.
En los años 80 y 90, Apple demandó a Microsoft por supuesta violación de derechos de autor relacionados con este aspecto, pero la guerra siempre ha sido común entre ambas empresas e incluso han lanzado campañas publicitarias comparativas, como la famosa campaña "Get a Mac" de Apple o las recientes comparaciones de Microsoft entre sus dispositivos Surface y los MacBooks de Apple.
En la actualidad, la rivalidad continúa, aunque con algunos cambios, ya que Microsoft recientemente superó a Apple como la empresa más valiosa del mundo, impulsada por su liderazgo en inteligencia artificial y servicios en la nube. A pesar de la competencia, ambas empresas han aprendido a coexistir e incluso colaborar en ciertos aspectos, hasta que una nueva lucha en esta guerra de comienzo.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

