Dispositivos que siempre deberías conectar al puerto HDMI ARC de tu televisor

Equipos que van conectados al puerto ARC
Conoce los dispositivos que debes conectar al puerto ARC de tu Smart TVImagen generada con IA

Hay dispositivos que no se benefician de este puerto, aunque sí requieren conexiones HDMI 2.1 para alcanzar resoluciones 4K y reducir el retraso (lag). Aquí te contamos todo.

Si giras tu televisor y miras el panel de conexiones trasero entre la multitud de entradas USB, salidas ópticas y cables de red, verás una fila de puertos HDMI idénticos. A primera vista, todos parecen servir para lo mismo, pero no es así.

Sin embargo, si te fijas bien, verás que uno de ellos tiene grabado en letras pequeñas ARC o eARC. La inmensa mayoría de los usuarios ignora este detalle y conecta sus cables aleatoriamente, tratando este puerto como una entrada de vídeo más. 

Es un error que estás pagando con una pérdida de calidad notable, puesto que este conector no es una entrada convencional, sino un puerto diseñado para cambiar radicalmente la arquitectura de tu salón. 

Por ello, utilizarlo mal o desaprovecharlo significa tirar el dinero que has invertido en la barra de sonido de última generación o en tu sistema de altavoces envolventes. 

Si conectas los equipos donde no toca, estarás limitando el ancho de banda, sufriendo desincronización entre la imagen y la voz, o perdiendo las capacidades de sonido tridimensional por las que pagaste. 

Del cable óptico a la gestión inteligente en un solo cable

Para entender la importancia de este puerto, debemos recordar cómo era la tecnología hace apenas unos años. Antes, si querías sacar el sonido de la tele a un amplificador externo, necesitabas un segundo cable, generalmente uno de fibra óptica conocido como Toslink. 

Esto suponía un engorro, puesto que tenías que gestionar dos cables y, lo que es peor, dos mandos a distancia. Uno para cambiar de canal en la tele y otro para subir el volumen del amplificador.

Pero la llegada del protocolo ARC (Audio Return Channel) solucionó este caos mediante la simplificación. Este estándar permite que un solo cable HDMI haga dos cosas a la vez: recibir datos de vídeo desde un reproductor y, al mismo tiempo, retornar el sonido desde el televisor hacia un sistema de audio externo.

La gran ventaja que ganas aquí no es solo la reducción de cables, sino el control unificado a través de HDMI CEC (Consumer Electronics Control). Al usar el puerto correcto, el mando de tu televisor envía órdenes al dispositivo de audio. 

Esto significa que si subes el volumen con el mando de la tele, la barra de sonido responde y si apagas la pantalla, el equipo de audio se apaga automáticamente. Es la integración total de tu hardware.

Diferencias entre ARC y eARC

Es vital que distingas qué versión tienes, porque la diferencia de rendimiento es abismal. El puerto ARC, presente en televisores de hace más de cinco años, tiene limitaciones severas de ancho de banda, rondando apenas 1 Mbps. 

Esto es suficiente para sonido estéreo básico o sonido envolvente 5.1 comprimido (como el Dolby Digital estándar), pero es incapaz de gestionar los formatos de alta definición actuales. 

Funciona como un embudo estrecho, si intentas pasar una señal de audio muy pesada, el sistema la recortará y comprimirá para que quepa, perdiendo matices y dinámica por el camino.

Aquí es donde entra en juego el eARC (enhanced Audio Return Channel), introducido con la especificación HDMI 2.1 en 2017. La "e" significa mejorado, y no es marketing. El ancho de banda se dispara hasta los 37 Mbps, abriendo una tubería de datos masiva. 

Gracias a esta capacidad, el puerto eARC permite el paso de audio totalmente sin comprimir o lossless. Es el único modo de disfrutar de formatos de sonido basados en objetos como Dolby Atmos en su versión TrueHD o DTS:X con toda su calidad original.

Para que esto funcione, necesitas algo más que el puerto, un cable especial. Debes asegurarte de utilizar un cable HDMI certificado como Ultra High Speed o, como mínimo, High Speed with Ethernet. 

El canal de Ethernet es imprescindible porque es la vía física que utiliza el protocolo eARC para realizar la conexión entre dispositivos y sincronizarse. Si usas un cable HDMI antiguo de hace una década, es muy probable que el sistema falle o vuelva al estándar ARC antiguo, perdiendo todas las ventajas del sonido inmersivo.

También debes revisar la configuración interna de tu televisor. Y es que de nada sirve conectar todo bien si en el menú de sonido tienes seleccionada la salida PCM. En este modo, la tele procesa el audio y lo simplifica, anulando la calidad. 

Debes buscar la opción Bitstream, Passthrough o Transferencia. Esto le dice al televisor que no toque la señal y la envíe cruda al dispositivo de audio, que es el que tiene el procesador potente para descodificarla correctamente.

Dispositivos que debes conectar al puerto ARC del televisor

Aunque hoy eARC acapara la atención por su capacidad para transmitir audio sin comprimir, ARC sigue siendo perfectamente válido para muchos equipos. De hecho, la mayoría de barras de sonido vendidas actualmente siguen diseñadas para funcionar con ARC, no con eARC.

La clave está en entender qué tipo de audio necesita tu equipo. Si trabaja con formatos comprimidos como Dolby Digital 5.1 o DTS básico, ARC es más que suficiente, ya que estos formatos dominan la televisión por cable, las emisiones en abierto y gran parte del contenido de streaming en calidad estándar. 

Barras de sonido básicas o de gama media

Las barras de sonido que cuestan entre 100 y 300 euros representan la mayor parte del mercado. Marcas como Samsung, LG, Sony o Philips las fabrican por millones cada año y están diseñadas para mejorar el audio del televisor sin complicar la instalación.

Estos modelos trabajan con Dolby Digital 5.1, un formato de audio multicanal comprimido que lleva décadas en el mercado y donde ARC lo transmite sin problemas porque no requiere un ancho de banda elevado.

Este puerto ofrece un rendimiento más que suficiente, el audio suena limpio, con separación de canales y mejor definición que los altavoces integrados del televisor. Los diálogos se escuchan con claridad, la música de fondo gana cuerpo y los efectos de sonido tienen más presencia. 

No esperes efectos tridimensionales ni un audio envolvente complejo, pero sí una mejora notable respecto a los altavoces del televisor. Por ello, si tienes una barra de sonido de bajo coste, debes conectarlo al ARC. 

Sistemas de cine en casa de generaciones anteriores

Los sistemas 5.1 y 7.1 comprados entre 2015 y 2020 siguen funcionando perfectamente. Muchos usuarios los mantienen en casa porque ofrecen una calidad de audio que las barras de sonido actuales no alcanzan. 

Estos equipos incluyen altavoces satélite dedicados, un subwoofer potente y un receptor AV con amplificación separada para cada canal. La mayoría de estos sistemas no tienen eARC porque se fabricaron antes de que esta tecnología se popularizara. 

Pero casi todos incluyen compatibilidad con ARC, que en su momento era la solución más avanzada disponible. Conectarlos al puerto del televisor permite aprovecharlos con contenido que proviene de las aplicaciones integradas en la Smart TV.

Aunque ARC transmite audio comprimido, estos sistemas están preparados para procesarlo correctamente. Los receptores AV de gama media-alta incluyen procesadores que mejoran el audio multicanal, aplican ecualización según la acústica de tu sala y optimizan el sonido según la configuración de altavoces que tengas. 

El resultado sigue siendo una experiencia de cine en casa sólida, muy superior a cualquier barra de sonido básica. Si tu equipo tiene cinco o seis años y aún rinde bien, conectarlo a ARC le da continuidad sin necesidad de renovar todo el sistema.

Qué dispositivos conectar siempre al puerto eARC

El puerto eARC es un recurso escaso —normalmente solo hay uno por televisor— y debes reservarlo exclusivamente para el hardware de sonido. No obstante, los modelos de gama alta, como los Smart TV OLED suelen tener más de un puerto, pero su precio es una mala noticia.

Es por esta razón que, si tienes una tele con un solo puerto HDMI eARC, aquí te compartimos los dispositivos que obligatoriamente deben ocupar esa plaza para justificar su precio.

Barras de sonido compatibles con Dolby Atmos

Es el periférico para el que fue diseñado este puerto, porque al conectar tu barra de sonido al HDMI eARC, garantizas la mejor fidelidad posible. Pero hay un beneficio adicional como lo es la corrección de lip-sync (sincronización labial). 

El protocolo eARC incluye un mecanismo obligatorio de compensación de retardo. El televisor y la barra se comunican para saber exactamente cuánto tarda la pantalla en procesar la imagen y ajustan el audio para que salga en el milisegundo exacto en que el actor mueve los labios. 

Si usaras un cable óptico antiguo, podrías sufrir el molesto efecto de doblaje mal hecho donde la voz va descompasada, lo cual sería una mala experiencia al ver películas y series. Además, tanto la tele como la barra deben ser compatibles con eARC.

Receptores AV (Home Cinema)

Si tienes un sistema de altavoces pasivos gestionados por un receptor AV, el puerto eARC es innegociable. Hoy en día, el televisor es la fuente principal de contenido gracias a las apps integradas de Smart TV como Netflix, Disney+ o Plex. 

Todas estas plataformas emiten sonido en formatos avanzados como Dolby Atmos. La única forma de sacar ese sonido de la aplicación de la tele y llevarlo a tu sistema de altavoces sin perder calidad es a través de este canal de retorno. 

Cabe señalar que el receptor actuará como el cerebro sonoro, descodificando la señal pura que le llega desde la pantalla. Al final, tendrás una calidad de audio sin perdidas para una experiencia total, como si tuvieras un cine en casa.

Auriculares inalámbricos con base HDMI

Aunque menos comunes, existen sistemas de auriculares de alta fidelidad para cine en casa que utilizan una base transmisora con entrada HDMI. Conectarlos al puerto ARC te ofrece una calidad de audio superior a la conexión jack de 3.5mm y una latencia mucho menor y más estable que la conexión Bluetooth. 

Es importante mencionar que es ideal para ver cine por la noche con la máxima calidad sin despertar al resto de la casa. Sin embargo, este tipo de dispositivos no están disponibles en todos los mercado, y suelen ser caros, dependiendo la marca. 

Los equipos que no necesitan ARC ni eARC

PS5 Pro
PS5 ProDepositPhotos

Existe una confusión que lleva a muchos usuarios a conectar dispositivos de vídeo en el puerto eARC pensando que, al ser un puerto especial, ofrecerá mejor imagen, pero esto es falso y contraproducente.

Nunca debes conectar tu PlayStation 5, Xbox Series X o PC gaming al puerto eARC si puedes evitarlo. Estos equipos requieren un ancho de banda de vídeo prioritario para funciones como la resolución 4K a 120 hercios, el VRR o el modo de baja latencia automática. 

Aunque el puerto eARC suele ser HDMI 2.1, su arquitectura interna está optimizada para priorizar el tráfico de audio de salida. Si ocupas este puerto con la consola, pierdes la única salida de audio de alta calidad de tu tele hacia un equipo de sonido externo. 

Además, dependiendo del fabricante del televisor, el puerto eARC podría no tener habilitadas todas las funcionalidades de vídeo gaming que sí tienen los otros puertos HDMI 2.1 estándar.

La configuración correcta en este escenario es triangular: conecta la consola a una entrada HDMI 2.1 normal (a menudo etiquetada como Game o con un icono de mando) para que la imagen vaya directa a la pantalla con el máximo rendimiento. 

Luego, deja que el televisor extraiga el sonido del juego y lo envíe a través del puerto eARC hacia tu barra de sonido o amplificador. Así obtienes lo mejor de los dos mundos: vídeo fluido sin recortes y sonido envolvente sin compresión.

Cuando todo está conectado en su sitio correcto, dejas de pelearte con varios mandos a distancia, te olvidas de ajustar el retraso del audio en los menús y simplemente disfrutas del contenido. 

El objetivo final de configurar bien el hardware es que desaparezca de tu atención, dejando solo la experiencia inmersiva de la película o el videojuego. Eso sí, asegúrate de que el cable está en el puerto correcto para dar el paso definitivo hacia un cine en casa real.

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