Expertos revelan el sencillo dispositivo para gastar menos en calefacción: "Puedes ahorrar hasta un 30% de energía"

Las válvulas inteligentes se han convertido en un complemente cada vez más habitual en viviendas de todo el mundo, y los especialistas explican las razones para ello.
Cada vez hay más dispositivos inteligentes con los que construir un hogar más eficiente, desde un punto de vista tanto tecnológico como energético. ¿Son siempre todos estos avances prácticos? Para muchos usuarios, la respuesta es negativa. Sin embargo, existe uno que sí puede ayudar a mucha gente a algo indudablemente útil: ahorrar dinero en la calefacción, como demuestran los expertos.
Es lo que en inglés se conoce como Smart TRVs, y que traducido al castellano no es otra cosa que las válvulas termostáticas inteligentes. De un tiempo a esta parte, se está volviendo muy común verlas instaladas en los radiadores de muchas casas. ¿Pero cuál es el porcentaje de ahorro que permiten y qué funciones son capaces de ofrecer una vez se colocan?
Las válvulas inteligentes para ahorrar en calefacción
Con la llegada del mal tiempo y la proximidad del invierno, calentar cualquier casa se vuelve lo que se dice imprescindible para mejorar el confort. Por eso no resulta extraño que, dentro de todos los dispositivos "smart" que han surgido en los últimos años, las válvulas inteligentes empiecen a ocupar un lugar destacado, lo mismo que enchufes y otros aparatos que van en la misma línea.
Es verdad que una válvula termostática tradicional (lo que se suele conocer como TRV) ya permite ajustar la temperatura de cada radiador, cerrando o abriendo el paso de agua caliente según la temperatura ambiente. Sin embargo, una válvula inteligente aporta ventajas que, según señalan los expertos, se traducen muchas veces en hasta un 30% de ahorro. Lo que se nota a final de mes.
¿Y cuáles son esos beneficios a los que se refieren los especialistas? Pues conectividad, sensores de temperatura, programación remota, control a través de app y funciones avanzadas como detección de ventana abierta, o control por habitación. Como casi cualquier cosa con un "smart" delante, el hecho de poder controlar el dispositivo desde el teléfono móvil ya es de por sí un aliciente.
En términos lo que se dice prácticos, las smart TRVs miden la temperatura real en la estancia, permiten definir horarios, rutinas y zonas de calefacción. O dicho de otra forma: con ellas es más fácil decidir qué habitaciones pueden estar calientes porque se usen más, y cuáles menos, si apenas se entra en ellas. Además, también supone un ahorro energético, algo que muchos usuarios valoran igual.
¿Cuánto se puede llegar a ahorrar gracias a estos dispositivos?
Lo bueno de las válvulas inteligentes, sobre todo en comparación con otros dispositivos inteligentes cuyos beneficios resultan más ambiguos, es que sus resultados pueden medirse. Y como más interesante resulta por lo general: en euros. Según Autarc Energy, en un apartamento de 80 metros con calefacción por gas, instalar smart TRVs podría ahorrar unos 120 euros al año.
Es decir, que instalar estas válvulas en una casa supondría una inversión que se puede amortizar fácilmente en un año o dos, como mucho. Antes de adquirirlas, eso sí, es importante verificar que una válvula es compatible con cada sistema de radiador y la caldera. Algunas marcas requieren adaptadores o instalación profesional.
