La generación Z está harta del smartphone, y así está transformando su móvil en un teléfono "fijo"

Los jóvenes vuelven a sentirse prisioneros de la tecnología, y han vuelto a mostrar su profundo rechazo a pasarse todo el día conectados a sus dispositivos. 

Que la gente emplea mucho su teléfono móvil no es un secreto para nadie. Solo hace falta tener ojos y mirar alrededor para darse cuenta. Se trata de algo, además, que afecta especialmente a los más jóvenes (aunque ni mucho menos de manera exclusiva). Por eso cada vez surgen más movimiento a modo de protesta, o que evidencian una clara sensación de hastío.

Hace no mucho, sin ir más lejos, una protesta organizada en Manhattan se entretuvo rompiendo distintos modelos de iPhone. Y cada dos por tres aparecen en redes sociales corrientes que van en la misma línea. Es un poco contradictorio que se use TikTok para quejarse de la tecnología, pero sucede. Ahora, ha surgido una tendencia similar aunque más curiosa: convertir el móvil en un teléfono "fijo".

La generación Z transforma su móvil en un teléfono fijo

Da la impresión de que la generación Z está un poco aburrida del teléfono móvil. No de los dispositivos en sí, sino en la creciente dependencia que estos producen. Al fin y al cabo, el tiempo que se pierde con él es tiempo que no se emplea en otra cosa más interesante (o no, para gustos…). Lo que es cierto es que los datos están ahí, y son complicados de rebatir sin más. 

Sobre el tema ha tratado el portal Business Insider, que da una cifra esclarecedora. sobre el 60% de los menores de 30 años dicen que sienten que usan demasiado su teléfono. Y no solo eso, para intentar remediarlo, algunos miembros de la generación Z han tomado una decisión bastante rotunda: hacer que su teléfono móvil deje de ser un teléfono móvil y se convierta en un fijo. 

¿Cómo lo han hecho? Algunos han decidido, simplemente, encadenar su dispositivo a la pared. Así, como suena. No solo para de esta forma no tenerlo todo el día en la mano, sino también como una especie de gesto simbólico o de resistencia. Las cadenas, ya se sabe, tienen mucho que ver con la esclavitud. Y muchos de ellos se sienten esclavos, aunque sea de la tecnología. 

Otros, en cambio, han recorrido el camino inverso. Lo que han hecho es, mediante tecnología bluetooth, transformar sus antiguos teléfonos fijos para que funcionen como una extensión limitada de su móvil. De esta forma son capaces de responder llamadas sin tener que estar disponibles siempre. Porque ya se sabe lo poco que les gusta a los jóvenes hablar por teléfono como antes. 

La explicación que da la psicología a este fenómeno

En realidad, cualquiera podría pensar que estas conductas son un tanto absurdas. Al fin y al cabo, si uno quiere pasar menos tiempo con su teléfono, solo tiene que apagarlo, ¿no? No es necesario encadenarlo ni inventando cosas raras. Pero la psicóloga Yalda Uhls interviene en el artículo para darle una explicación. No es un tema solo de uso, sino físico. 

El crear una distancia física entre la persona y el aparato, se consigue que de alguna forma no se cree tanta dependencia del teléfono. Otra demostración más de que, tal vez, las cosas estén cambiando. Al menos, para algunos. 

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