He pasado un mes con el Garmin Fenix 8 y me temo que ahora me he creado una necesidad: me lo voy a tener que comprar

El Garmin Fenix 8 es un reloj que sin duda no es barato, pero que tras probar durante un mes me deja claro que merece cada euro que cuesta por todo lo que ofrece.

Varios años llevaba esperando al anuncio de nuevo Garmin, y es que en ocasiones estuve a punto de comprarme el Fenix 7, pero decidí esperar. Cuál sería mi sorpresa no ya al ver todo lo que podía hacer el Fenix 8, sino su precio: prácticamente 1.000 euros.

En ese momento decidí que seguramente jamás me lo compraría, que no me merece la pena, pero ahora que he tenido la ocasión de probarlo durante varias semanas, mucho me temo que voy a tener que hacerlo, y si no el Fenix 8, al menos el Fenix E, que se parece en casi todo.

Cierto es que es mucho dinero y que debes usarlo de forma intensiva para amortizarlo, pero simplemente voy a decir una frase que ya te va a convencer bastante y con solo cinco palabras: una semana de batería real.

Garmin Fenix 8 47mm

Nota90

Es el rey de los relojes deportivos, ahora con pantalla AMOLED para más nitidez y un diseño ligero pero muy robusto.

Lo he probado, y lo he probado de verdad, y en ningún caso me ha durado la batería menos de seis días, y hablo de un uso a diario, con la pantalla Always On encendida, brillo a tope, uso de linterna y de GPS. No hay trampa ni cartón; la autonomía es una de las cosas que más me ha gustado, aunque lógicamente no es la única.

Como no todas las noticias son buenas, también hay cosas que no me han gustado, pero sí que puedo decir sin temor a equivocarme que si tienes 900-1.000 euros para comprártelo, no te vas a arrepentir.

De primeras impresiona, pero a todo te acostumbras

Para mí, que vengo de un Garmin Swim 2 –el reloj que llevo ya cinco años usando– colocarme en la muñeca el Garmin Fenix 8 de 47mm fue todo un golpe, aunque ojo, hay una versión de 43mm y otra de 51mm.

Si tienes la muñeca pequeña, este modelo va a abultar y mucho, y por los materiales en los que está hecho pesa bastante, nada menos que 64 gramos. Se nota el peso, aunque a las pocas horas te acostumbras.

Fue todo un impacto la primera vez que me cepillé los dientes con él, notando el vaivén de un cacharro de estas dimensiones, pero por ejemplo al nadar no he notado gran diferencia, y siempre que lo lleves bien ajustado ni el peso ni el tamaño debería ser un gran problema.

Por lo demás, es un reloj hecho con chasis metálico, de titanio, y con cristal de zafiro. Esto hace que sea de los más resistentes a los golpes de su clase, aunque ojo, no es ni mucho menos indestructible. Los botones están diseñados para que no entre agua, al igual que la linterna y el altavoz, pero eso no significa que no debas extremar la precaución.

En mi caso, no le he dado golpes fuertes más allá de rozaduras contra la corchera al nadar e incidentes así, y la pantalla está absolutamente intacta, pero en el bisel que la rodea sí que se ven ciertas muescas que desde luego no deberían estar ahí.

Cierto es que al ser el modelo de color negro, lo que se daña es la pintura que recubre al titanio y eso hace que sea todo más llamativo y aparatoso. Quizás en el modelo plateado no se note tanto, pero como hablamos de un modelo premium, estas cosas hacen que la experiencia en general baje un peldaño.

En esta imagen se aprecian los daños en el bisel.
En esta imagen se aprecian los daños en el bisel.

Toma mi dinero y dame batería de sobra

Si piensas que jamás pagarías 1.000 por un reloj, piénsalo otra vez cada vez que tengas que cargar tu smartwatch a diario. Con el Fenix 8 no he tenido que hacerlo, y eso que mi Swim 2 tampoco va mal en este apartado, pero me obliga a tener siempre un ojo puesto en el nivel de la pila.

Con el Fenix no he tenido ese problema, y de verdad me he olvidado durante varios días de mirar siquiera cuánta batería queda, y eso en pleno 2025 es un lujo por el que merece la pena pagar, no sé si 1.000 euros, pero merece la pena seguro.

Vaya por delante que cuando pruebo un reloj, lo pruebo en su plenitud: no soy de los que van economizando batería para nada. ¿La pantalla? A tope de brillo ¿El GPS? Activado hasta cuando bajo a tirar la basura. Y así con todo. No hay que medirlo de otra forma sino sacándole el máximo partido.

Solo he tenido activado el modo nocturno, que apaga la pantalla por completo durante la noche, pero el resto del tiempo en modo Always On para ver información siempre incluso en reposo. Para eso tiene una pantalla AMOLED, para poder tenerla siempre activa.

Quizás me adelante un poco aquí a otro apartado, pero la linterna ha sido otra de las funciones que más he usado, y como no cabe pensar de otra forma, encenderla consume mucha, muchísima batería.

Aquí dejo un ejemplo de una semana normal medida con el Fenix 8 antes de que su batería llegase al 5%, que es cuando lo suelo cargar:

  • 12 minutos caminata con GPS
  • 58 minutos natación
  • 45 minutos carrera con GPS
  • 18 minutos caminata con GPS
  • 10 minutos ciclismo con GPS
  • 45 minutos elíptica
  • 9 minutos ciclismo con GPS
  • 13 minutos ciclismo con GPS
  • 1:02 natación
  • 45 minutos carrera con GPS
  • 13 minutos ciclismo con GPS
  • 39 minutos caminata con GPS
  • 36 minutos caminata con GPS
  • 18 minutos caminata con GPS

No es mi primera AMOLED pero sí confirma que es la pantalla que quiero

Si nunca hasta ahora has tenido un reloj con pantalla AMOLED, cuando las pruebes ya no hay marcha atrás. Me costó acostumbrarme la básica de mi Swim 2 cuando probé el Venu 3 y ahora directamente es que no sé si voy a poder.

Estos paneles permiten tener la pantalla siempre mostrando información, con los píxeles negros apagados y los demás encendidos, con un gasto de energía mínimo. De esta forma puedes tener la pantalla encendida incluso en la oscuridad y poder ver la hora, los pasos o el SpO2 en tiempo real.

Además, el panel que usa el Fenix es de primerísima calidad, antiarañazos y con unos ángulos de visión que no tenía ni el Venu 3, que ya es decir.

Es un panel táctil, aunque lo puedes manejar siempre con los botones físicos, que para eso los tiene y es lo que lo diferencia de los smartwatches normales. Si estás corriendo o nadando, es inviable muchas veces usar la pantalla táctil y el manejo por botones no solo es útil, es que es imprescindible.

Sí que se echa en falta algo más de facilidad de uso a la hora de configurar atajos y acciones para los botones, pero es algo que comentaré en más profundidad cuando hable del software de este reloj.

Lo importante es la medición deportiva, y ahí no hay ni un pero que ponerle

El que se compra un Garmin, se lo compra para una cosa en concreto: para medir entrenamientos, seas ciclista, runner, nadador, triatleta o practiques el deporte que practiques. Garmin se ha ganado a pulso la confianza de sus usuarios, y con el Fenix 8 responde.

Es difícil meterle mano a esta explicación, así que voy a poner un ejemplo: he medido una carrera en pista de atletismo y el GPS ha detectado cuando he abierto la curva un poco más de lo debido. Ese es su nivel de precisión.

Por supuesto, le medición de frecuencia cardíaca en carrera, el tiempo de recuperación post entreno, el ritmo, la cadencia de zancada y mucho más son parte del repertorio de datos que recopila y procesa este reloj, y lo hace bien porque por ejemplo he tratado de "engañarle" aumentando la frecuencia de zancada para luego ver si quedaba reflejado el cambio a la hora de volcar el entrenamiento a la aplicación, y lo hace, lo detecta.

Tiene los deportes más practicados, pero también variantes de los mismos o algunos menos frecuentes, como por ejemplo ebike, pesca, correr en cinta o tiro con arco, aunque algunos de ellos –ebike, por ejemplo– no son más que pequeñas modificaciones de la aplicación con respecto al deporte madre, que en este caso sería ciclismo.

Sí que es cierto que, para un usuario normal como yo, te queda la sensación y el regusto amargo de pensar que el Fenix 8 hace tantas cosas que no le estás terminando de sacar partido.

Modos para triatletas

No es el primer Garmin que tiene un modo triatlón, pero cabe destacarlo igualmente porque es realmente útil en competición: sales del agua, te montas en la bici y no tienes que hacer nada. El reloj detecta automáticamente la transición.

También tiene modo swimrun para aquatlón, y eso sí que es mucho menos habitual.

La alerta por ritmo: sin ti no soy nada

Hay una característica que pocos relojes tienen, y que de hecho solo está presente en dos familias de Garmin: los Fenix y los Swim. Es la alerta por ritmo en natación.

¿Para qué sirve? Fácil: le dices al reloj que quieras nadar a un ritmo de 1:10 por cada 100m. De esta forma, el reloj emitirá una alerta sonora y vibrará cada 17,5 segundos en piscina de 25 metros. Sirve para que sepas que cuando el reloj te alerte, deberías estar haciendo el viraje en la pared.

En carrera o ciclismo funciona igual: puedes decirle a qué velocidad quieres hacer el km sin problemas, o establecer una alerta para que te avise si bajas por debajo de un tiempo por km.

No miento si digo que jamás compraré un reloj que no tenga esta función para natación, que al fin y al cabo es el deporte que más amo y practico, y eso por ahora reduce mucho mis opciones: me quedo con el Swim 2 o salto a un Fenix.

El reloj que me regaña todas las mañanas, y eso no es malo

Creo que todos los días que he estado usando el Garmin Fenix 8 me ha regañado cuando hace el informe matutino, al levantarme. Me regaña porque he dormido poco y mal, y tiene razón, señal de que mide bien lo que tiene que medir.

Madrugones al margen, la precisión con la que este reloj mide frecuencia cardíaca es increíble, así como temperatura cutánea, y esto último lo mide además bajo el agua, que es una de las cosas que más me ha sorprendido.

Mide VO2 Max y SpO2, aunque no puedo comparar ambos datos con una medición profesional y específica, así que no me queda más que fiarme de lo que el reloj muestra y además, a menos que tengas problemas serios de salud, para usuarios no profesionales no pasan de ser datos meramente orientativos.

Por último en este apartado, el electrocardiograma. Es el primer reloj de Garmin si no cuento mal que tiene aplicación de ECG en España, y además no tienes que instalar aplicaciones externas ni hacer truco alguno: funciona bien y funciona a la primera.

Casi un smartwatch, aunque la interfaz es muy mejorable

Garmin hace buenos relojes deportivos, y de eso no hay duda. Además, estos relojes son cada vez más inteligentes sin llegar a ser smartwatches de la misma forma que otros como el Apple Watch o el Google Pixel.

El Fenix, por ejemplo, sincroniza notificaciones desde el móvil, tiene pagos con NFC –y funcionan bien, aunque con pocos bancos asociados– y hasta recibe llamadas. Puedes bajar aplicaciones al reloj y muchas de ellas son interesantes, pero todos estos avances se ven diluidos por su interfaz.

No es fácil hacer una interfaz intuitiva, fácil de manejar y a la vez rica en detalles, y el Fenix 8 hace muchísimas cosas, pero de primeras te va a costar encontrar exactamente el menú en el que está la opción que buscas.

Su software, su sistema operativo, no va de la mano con las funciones tan avanzadas que tiene este reloj, y bien haría Garmin en trabajar en mejorar sustanciales de cara al futuro, que simplifiquen mucho la experiencia de usuario y que le saquen brillo al que objetivamente es un reloj deportivo inteligente muy top.

Esferas personalizables para dar y tomar

Estas son algunas de las watch faces que puedes instalar.
Estas son algunas de las watch faces que puedes instalar.

Una de las cosas que puedes hacer con este modelo es personalizar su esfera, su pantalla. Hay cientos para elegir de las que ha creado la comunidad y están en la aplicación Connect IQ –que esa es otra, necesitas dos apps– o incluso crear una con una foto.

Es la ventaja de tener un panel AMOLED, que te permite jugar con opciones de personalización y colores.

Música sin tener que cargar con el móvil

El Garmin Fenix 8 sí tiene Spotify, y lo tiene de forma nativa, algo fundamental para los runners. Puedes instalar su aplicación y bajar de forma local al reloj la lista de reproducción que quieras.

Luego puedes reproducirla directamente a unos auriculares sin necesidad de llevar el móvil encima, y como además puedes pagar en Garmin Pay en comercios, puede que tengas independencia total de tu teléfono.

Llamadas de voz en el reloj, aunque también son mejorables

Poder responder a una llamada de teléfono mientras te duchas, mientras nadas o mientras tiendes la ropa es útil, y es la promesa de los muchísimos relojes inteligentes que tienen ya altavoz y micrófono.

No todos los hacen bien, y ahí tengo que lamentar que el Fenix 8, a pesar de admitir llamadas, tenga una calidad de audio bastante cuestionable y un volumen bastante bajo. A la hora de la verdad, ha sido uno de los mayores fiascos de estas semanas, ya que en casi todos los casos –sobre todo en entornos con algo de ruido– he tenido que ir a atender la llamada al móvil.

Me sorprende bastante, porque cuando tuve la oportunidad de probar el Garmin Venu 3, su sonido era bastante bueno.

Algo parecido sucede con los comandos de voz de su asistente, que los admite, pero más allá de para poner temporizadores no me han servido para gran cosa.

El precio sigue siendo un obstáculo, pero va a ser el rey de las rebajas

Hacer un resumen de mi experiencia con el Garmin Fenix 8 es fácil: me ha encantado y seguramente acabe comprándolo, y eso que tiene varios puntos negros, como las llamadas o el software que son mejorables. Dicho esto, compensa con creces con una buena pantalla y autonomía excelente.

Lo que pasa es que no dejan de ser 1.000 euros, o 900 euros si vas a por la versión más pequeña. Es mucho dinero para la mayoría de usuarios potenciales, que van a esperar a buen seguro por ver si baja aunque sea un poco.

Cuando lo haga, este año o el que viene, va a triunfar. En un escenario de Black Friday en el que esté a la venta por, digamos, 700 euros, no tengo duda alguna de que van a volar.

Valoración

Nota 90

El Garmin Fenix 8 es el smartwatch de gama más alta de la marca en España, una auténtica joya para deportistas que sobresale sobre todo por la batería.

Lo mejor

  • Gran batería
  • Pantalla AMOLED espectacular
  • La linterna es realmente útil

Lo peor

  • La interfaz de Garmin debe mejorar
  • El bisel de titanio debería ser más resistente
  • Sonido del altavoz mejorable

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