Lidl sorprende con la freidora de aire definitiva: 12 litros de capacidad y hasta 9 tipos de cocinado diferentes por solo 79.99 euros

La freidora de aire de Lidl de bajo coste funciona como un electrodoméstico multifunción, que incluye freidora, parrilla, horno y deshidratador en un solo dispositivo.
Las cocinas se han llenado de pequeños aparatos que prometen agilizar tareas, pero al final muchos acaban ocupando espacio sin aportar tanto como prometían. Por eso llama la atención cuando aparece un dispositivo que intenta concentrar varias funciones en un solo equipo y lo hace sin disparar el precio.
Este es el caso del nuevo modelo de Silvercrest que acaba de llegar a Lidl: una freidora de aire de doce litros que combina potencia, capacidad y modos de cocinado en un rango poco habitual para su categoría. Su propuesta parte de una idea sencilla, que es cocinar más sano, ahorrar tiempo y evitar llenar la encimera de aparatos distintos.
Un electrodoméstico pensado para hacerlo todo
La evolución de la cocina en casa ha ido empujando hacia dispositivos compactos, pero capaces de abarcar más tareas de las que tradicionalmente se asociaban a un electrodoméstico pequeño.
En esa transición, las freidoras de aire se convirtieron en una alternativa al horno, pero la mayoría se quedaban cortas en capacidad o potencia. Aquí es donde este modelo marca la diferencia.
No pretende limitarse a freír sin aceite; su diseño está planteado como un sistema que puede asar, hornear, gratinar, tostar, cocinar al vapor, recalentar o deshidratar alimentos sin necesidad de recurrir a varios electrodomésticos.
La potencia de 1800 W y el rango de temperatura, que va desde 40 hasta 200 grados, permiten trabajar recetas muy distintas, desde un pollo entero hasta bandejas completas de verduras o raciones generosas de patatas.
Esa versatilidad se ve reforzada por el volumen interno, doce litros reales que lo acercan más a un horno compacto que a una freidora convencional. Este salto de capacidad permite cocinar para varias personas sin dividir el proceso en tandas.
Freír sin aceite es solo el principio
El funcionamiento de los programas está pensado para que cualquiera pueda usarlo sin curva de aprendizaje. Los modos preestablecidos permiten freír, asar al grill, hornear masas, gratinar, tostar pan, cocinar al vapor, recalentar platos o deshidratar fruta y verdura.
Cada programa ajusta automáticamente tiempos y temperaturas, algo útil para recetas que requieren precisión o para quienes prefieren no calcular parámetros cada vez que preparan un plato.
La pantalla táctil resume esas funciones de forma clara. El panel no multiplica opciones ni añade complejidad estética; ofrece un acceso directo a los modos más utilizados y permite ajustar detalles cuando se busca un acabado más específico.

Gracias a esta interfaz, el aparato funciona como un híbrido entre freidora, parrilla y pequeño horno, con una rapidez de calentamiento que supera a los hornos tradicionales.
Por otro lado, el conjunto de accesorios incluidos es uno de los elementos que más amplían las posibilidades reales del dispositivo. Las bandejas permiten hornear y deshidratar varios niveles de alimento al mismo tiempo, algo imposible en freidoras de cestillo.
La cesta giratoria facilita preparar patatas y snacks con un dorado uniforme sin necesidad de remover. El rotisserie introduce la opción de asar un pollo completo sin supervisión y con un acabado homogéneo, mientras que el set para kebab añade otra capa de versatilidad para quienes buscan variedad sin depender del horno.
Todos estos accesorios pueden meterse en el lavavajillas, detalle que reduce el desgaste diario y evita que el aparato acabe relegado al fondo de un armario por pereza a la hora de limpiarlo.
Una ventana panorámica XL que marca la diferencia
La ventana frontal es más grande de lo habitual, un detalle que tiene más peso del que parece. Muchas freidoras de aire obligan a abrir el compartimento para revisar el estado del cocinado, lo que provoca pérdidas de calor y altera los tiempos.
Aquí, la visibilidad es total, lo que permite controlar el nivel de tostado, el avance de un gratinado o la textura de un deshidratado sin tocar el aparato. Este control visual reduce errores y ofrece una experiencia más parecida a la de un horno tradicional.
El modelo se vende por 79,99 euros, una cifra muy contenida si se compara con freidoras de tamaño similar o con hornos de sobremesa que ofrecen menos modos de cocinado.
Silvercrest, la marca de pequeños electrodomésticos de Lidl, lleva años consolidada entre quienes buscan productos duraderos sin invertir mucho. Esta propuesta sigue esa línea con diseño práctico y un enfoque claramente orientado a la relación calidad-precio.
Una opción pensada para cocinar más y gastar menos
Cabe señalar que la idea central de este lanzamiento es reducir la dependencia de varios electrodomésticos y ofrecer un único aparato capaz de cubrir desde recetas rápidas hasta preparaciones largas.
La combinación de capacidad, programas automáticos, accesorios amplios, así como control visual convierte a esta freidora de aire en una alternativa real para quienes quieren cocinar de forma más sana sin renunciar a la comodidad.
Si buscas disminuir el uso de aceite, ganar tiempo y evitar que la cocina se llene de aparatos distintos, este modelo se posiciona como una de las opciones más completas en su rango de precio en Lidl.

