El truco oculto de tu lavadora que reducirá tu factura 50 euros al año, según un experto "Seguirás manteniendo tu ropa limpia"

El mejor truco de la lavadora
El mejor truco de la lavadoraIA

Deyan Dimitrov, CEO de Laundryheap, propone varias recomendaciones sencillas para reducir el gasto al usar la lavadora y la secadora sin renunciar a una colada impecable.

Cuando la factura de la luz no deja de subir, cualquier ajuste que reduzca el consumo energético se convierte en una decisión práctica. En el caso de la lavadora, el gasto puede parecer inevitable, sobre todo con ropa sucia, ciclo, detergente y a seguir.

Sin embargo, puedes rebajar ese coste mensual con un cambio muy simple que no afecta al resultado final. Un experto en lavandería lo ha explicado con claridad: si reduces la temperatura de tus lavados, puedes ahorrar alrededor de 50 euros al año sin renunciar a una colada limpia.

Es importante mencionar que la idea no es rebuscada ni requiere conocimientos técnicos. Solo implica entender cómo funciona la lavadora e incluso la secadora y qué procesos consumen más energía, ya que aquí está la clave de este truco.

El consumo que no ves, pero pagas cada mes

La lavadora figura entre los electrodomésticos que más energía demandan en cada uso. No solo por el movimiento del tambor, sino por el calentamiento del agua. Ese es, de hecho, el apartado más costoso del ciclo.

Cuanto mayor sea la temperatura seleccionada, mayor será el consumo. A esto hay que sumar errores habituales, como ciclos demasiado largos, cargas mal distribuidas o el uso de la secadora como sustituto de un buen tendido.

Este escenario explica por qué muchos hogares buscan alternativas para optimizar el uso de sus electrodomésticos sin tener que renovarlos. El margen de mejora existe y es más amplio de lo que parece.

Bajar la temperatura es el ajuste que marca la diferencia

El consejo que más impacto tiene en la factura es tan sencillo como configurar el lavado a 30 grados. Para la mayoría de prendas, esta temperatura es suficiente para retirar suciedad, así como mantener la higiene básica.

Además, supone reducir prácticamente a la mitad el consumo energético frente a un ciclo estándar a 60 grados, afirma Deyan Dimitrov, CEO y cofundador de Laundryheap.

¿Cuándo conviene usar temperaturas más altas? Para textiles que acumulan más bacterias, como toallas, sábanas o ropa deportiva, los 60 grados siguen siendo útiles, pero para el resto, no tiene sentido gastar más.

Las lavadoras modernas tienen programas ecológicos que ajustan el uso de agua y energía, que si bien suelen tardar algo más, usan menos recursos. Por ello, si tu lavadora incluye este modo, activarlo puede aportar un ahorro adicional.

Cabe señalar que el ahorro no depende solo de la temperatura, sino que también influye la forma en que distribuyes la colada, por lo que sobrecargar el tambor es uno de los errores más frecuentes.

Parece eficiente porque reduce el número de ciclos, pero el resultado es el contrario, donde la ropa no se limpia bien, el agua no circula correctamente y, en muchos casos, el usuario termina repitiendo el lavado. Los expertos afirman que si no puedes meter la mano entre la ropa y el tambor, hay demasiadas prendas dentro.

Antes de iniciar un ciclo conviene desenredar la ropa. Las fundas nórdicas o las camisas sin abotonar pueden atrapar calcetines o prendas pequeñas, impidiendo un lavado uniforme. También ayuda cerrar cremalleras, abotonar fundas y revisar que no queden bolsillos con objetos que puedan dañar el tambor.

El mantenimiento básico también suma. Reiniciar la lavadora de vez en cuando, revisar el filtro y mantener el equipo limpio evita fallos y prolonga su vida útil. No cuesta nada y reduce el riesgo de ciclos incompletos o bloqueos.

La secadora: otro punto clave del ahorro

El mismo criterio se aplica a la secadora, donde el mayor consumo procede del calor, así que bajar la temperatura, aunque implique unos minutos más de secado, reduce el gasto final.

Aquí también conviene evitar sobrecargar el tambor, por lo que si el aire no circula, la ropa no se seca, y el ciclo se alarga. Un truco útil es separar prendas pesadas de las ligeras para evitar contrastes de humedad que obliguen a repetir el proceso.

Reducir la factura no siempre implica cambiar de electrodoméstico. Ajustar temperaturas, evitar cargas excesivas y usar los modos de bajo consumo aporta un ahorro real, rápido y sin esfuerzo.

En un contexto de energía cada vez más cara, afinar el uso de tu lavadora es una de las formas más simples y efectivas de recortar gastos sin renunciar a resultados, es por esta razón que debes seguir estas recomendaciones al pie de la letra.

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