Greg Kroah-Hartman, mano derecha de Linus Torvalds: "Rust hace que programar vuelva a ser divertido y Linux es más seguro"

Desarrollador de Kernel Greg Kroah-Hartman
Desarrollador de Kernel Greg Kroah-HartmanMontaje

Rust gana terreno en Linux por su seguridad de memoria, mientras Greg Kroah-Hartman defiende un código más fiable, sencillo de revisar y agradable de programar y claro.

Programar el núcleo de Linux no consiste únicamente en añadir funciones o conseguir que un dispositivo funcione. Cada cambio exige vigilar punteros, memoria, bloqueos y rutas de error capaces de comprometer todo el sistema por un descuido mínimo.

Greg Kroah-Hartman lleva décadas enfrentándose a esa realidad y ahora cree que Rust puede aliviar buena parte de ese trabajo. El responsable de mantener las versiones estables de Linux comenzó mirando este lenguaje con desconfianza.

C le parecía suficiente y no entendía por qué debía cambiar una herramienta que conocía perfectamente, pero después de probar Rust, terminó reconociendo que quienes se lo recomendaron tenían razón: programar podía volver a ser divertido.

Y es que este lenguaje traslada al compilador comprobaciones que en C dependen casi por completo de la atención del desarrollador. Eso permite dedicar menos tiempo a perseguir errores pequeños que después terminan en fallos de seguridad.

“Rust es realmente divertido. Hace que programar sea divertido. Elimina muchas preocupaciones del compilador, que puede solucionar muchos problemas, y hace que el código sea un poco mejor”.

Rust no simplifica Linux, pero elimina preocupaciones innecesarias

Linux 7.2 y Rust
Linux 7.2 y RustMagnific / Computer Hoy

Cabe señalar que el kernel trabaja directamente con la memoria, el hardware, los procesos y los permisos del sistema. Por ello, un fallo en ese nivel puede bloquear el ordenador, corromper datos o abrir una vulnerabilidad.

Aunque C ofrece el control y el rendimiento necesarios, al final también obliga a gestionar manualmente operaciones delicadas. Si el compilador no puede garantizar que una operación es segura, detiene el proceso hasta que el desarrollador la corrija.

Eso no convierte el desarrollo del kernel en una tarea sencilla. Rust requiere aprendizaje y también permite utilizar bloques `unsafe` cuando es necesario acceder directamente al hardware. La diferencia está en que muchos fallos mecánicos dejan de llegar a las revisiones humanas.

Kroah-Hartman explica que ya no necesita mantener en la cabeza cada detalle relacionado con la propiedad de los punteros o la liberación de recursos, ya que puede centrarse en comprobar si el código hace realmente lo que debe hacer.

Linux corrige demasiados errores que podrían evitarse antes

Aumento de velocidad en Linux
Aumento de velocidad en LinuxMagnific / Computer Hoy

Durante el Open Source Summit India 2026, Kroah-Hartman señaló que Linux gestiona alrededor de 13 vulnerabilidades identificadas al día y mantiene desde hace más de una década un ritmo cercano a nueve cambios por hora.

No lo planteó como una señal de abandono, sino como una muestra de la enorme escala del proyecto, donde muchos de estos problemas proceden de errores corrientes, como un puntero sin comprobar, un bloqueo que no se libera o una ruta de salida que deja recursos abiertos.

Según su estimación, Rust habría evitado aproximadamente el 80 % de las vulnerabilidades que ha visto durante los últimos 25 años. El resto serían fallos de lógica, precisamente aquellos en los que preferiría concentrar el esfuerzo de los mantenedores.

Tampoco sustituye las pruebas ni la revisión, ya que un programa puede estar libre de errores de memoria y aun así comportarse mal, pero su aportación consiste en retirar del camino una gran cantidad de problemas repetitivos antes de que entren en Linux.

El cambio ya afecta a los nuevos controladores

Rust en Linux
Rust en LinuxMontaje/Freepik

Es importante mencionar que Kroah-Hartman considera que Rust ha dejado de ser un experimento dentro del kernel. Algunos subsistemas podrán aceptar nuevos controladores únicamente si están escritos en este lenguaje, mientras C seguirá sosteniendo millones de líneas que funcionan correctamente y no tendría sentido reescribir.

Uno de los ejemplos más importantes es Binder, el sistema que permite comunicarse con los procesos de Android. Linux mantiene implementaciones en C y Rust, pero Kroah-Hartman anticipa que la primera desaparecerá y que la versión desarrollada en Rust terminará sosteniendo los futuros dispositivos Android.

También señaló que el movimiento supera al kernel, donde Git y otros proyectos están empezando a adoptar Rust. Por ello, lo que quiere dar a entender es que el lenguaje ya ha demostrado que puede convivir con tecnologías veteranas sin obligarlas a empezar desde cero.

Linux crece a una velocidad que obliga a sus responsables a revisar y corregir miles de cambios. Si el compilador puede impedir una parte importante de los errores antes de que lleguen a ellos, el resultado será un kernel más seguro y un trabajo menos agotador.

Así que Rust no hace divertida la programación porque elimina la dificultad, sino porque permite dedicar la atención a crear soluciones en lugar de repetir las mismas comprobaciones una y otra vez.

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