Me ha costado un poco dejar el portátil en casa, pero con la Samsung Tab S11 he ahorrado peso y espacio en mi maleta

La Samsung Tab S11 brilla por su autonomía y portabilidad, con un lápiz óptico preciso que permite anotar y dibujar con absoluta delicadeza.
La Samsung Tab S11 me ha permitido despegarme del ordenador durante unos días, porque tiene la potencia suficiente para sustituirlo y, aunque agradezco aspectos como su autonomía y su delgadez, he echado en falta una inteligencia artificial más inteligente.
Samsung Tab S11
Nota

La Samsung Tab S11 es una de las últimas tabletas premium de la marca. Tiene una autonomía que supera la sumana, un diseño portátil de 11 pulgadas y una pantalla que va sobrada de brillo. Además, es compatible con el S-Pen.
Valoración
Nota 90
La Samsung Tab S11 es una tableta excepcional: tiene una pantalla lo suficientemente grande para convertirse en un ordenador sin olvidarse de que sigue siendo una tableta, un diseño muy fino y ligero que anima a que lo lleves donde sea y un lápiz con un sistema magnético que se pega en cualquier sitio. Ahora bien, le falta un poco de precisión a la hora de cambiar el texto escrito con él al digital.
Lo mejor
Una autonomía a prueba de balas
Detecta el S-Pen en milésimas de segundo
Diseño robusto que favorece su portabilidad
Lo peor
Se confunde demasiado al pasar el contenido escrito a texto
Tarda mucho en cargarse
Lo llaman workaholic, pero, para mí, todo lo que sea un rato libre es ideal para abrir el ordenador y tomar notas o descongestionar la bandeja de entrada de mi correo electrónico. No necesariamente respondiendo emails del trabajo, sino también borrando los dichosos mails de promociones que no cesan nunca.
Hacer eso en mi móvil me aburre soberanamente y, por eso, siempre que viajo me echo el portátil a la maleta. Pero, casualmente, días antes de coger el avión, llegó a mis manos la Samsung Tab S11 y aproveché para darle un descanso. Reconozco que no me arrepiento en absoluto.
Esta tablet de Samsung se lanzó el pasado septiembre junto con la S11 Ultra, con el objetivo de satisfacer la demanda de gente que aprecia ahorrarse un dinero en una tableta integrada con el resto de sus dispositivos y no cabe duda de que ha dado en el clavo.
¿Los motivos? Es una tableta muy fina, se puede llevar a cualquier lado y dispone de una pantalla, un chip y una autonomía lo suficientemente competentes para ser una hermana digna del modelo Ultra y mucho más que competente para venderse como dispositivo premium.
¿Merece la pena comprar la Samsung Tab S11?
Samsung se apoya en la idea de que sus tabletas no solo facilitan la multitarea, sino que también la favorecen. Una vez pruebas un dispositivo como este, difícilmente vas a volver a tu portátil, a menos que le tengas mucho cariño.
Ahora bien, por el precio que tienen, si te manejas mejor con un ordenador, es poco probable que lo sustituyas. Porque sí, es más manejable, pero tiene un precio un poco disparado.
La Samsung Tab S11, análisis y opinión
Esta tableta es perfecta para quienes busquen un dispositivo un portátil a pequeña escala, gracias a su mínimo grosor y su pantalla, que es muy manejable.
Características de la Samsung Tab S11
| Samsung Galaxy Tab S11 | |
|---|---|
| Pantalla | Dynamic AMOLED 2X de 11 pulgadas 120 Hz 2560 x 1600 px Brillo de 1600 nits / HBM de 1000 nits |
| Procesador | MediaTek Dimensity 9400+ (3 nm) |
| GPU | N.D. |
| Memoria RAM | 12 GB |
| Almacenamiento | 128, 256 y 512 GB MicroSD hasta 2 TB |
| Cámaras principales | 13 MP |
| Cámara Frontal | 12 MP Ultra gran angular |
| Batería | 8400 mAh 45 W |
| Sistema operativo | Android 16.0 One UI 8 |
| Dimensiones y peso | 165,3 x 253,8 x 5,5 mm 469 gramos (WiFi) 471 gramos (5G) |
| Extras | IP68 / Armor AL Funda con teclado Slim
|
| Conectividad | 5G, Sub-6 (opcional) / Doble SIM Wi-Fi 6E WiFi-Direct Bluetooth |
| Precio | Desde 899 euros |
Diseño pensado para llevarlo donde quieras
La Samsung Tab S11 es un dispositivo creado para ser útil, no para ser bonito. No obstante, también tiene su atractivo, gracias a características como el material con el que está fabricado, el aluminio.
Gracias a ello, es ligera, unos 470 gramos, con lo que invita a que te la lleves a cualquier sitio en el bolso sin preocuparte de que pasado un rato desees haberla dejado en casa por su peso, algo que sí me ha pasado con otras tablets.
También por este denominado Armor Aluminium, este producto de Samsung recibe la certificación IP68 contra el polvo y el agua, un nuevo indicativo de su resistencia, que se supone alta a pesar de que tiene un grosor mínimo, de 5,5 pulgadas (la versión Ultra, incluso, se reduce unos milímetros más, hasta 5,1 mm).

También gracias a que está compuesta por este material, es posible pegar el lápiz de Samsung, el S-Pen (está incluido en la caja, junto con el cable de tipo USB-C), ya sea en uno de sus laterales o en la parte trasera de la pantalla, debido a que este complemento tiene un imán.
Si echamos un vistazo a sus marcos redondeados antes de pasar a la pantalla, encontraremos solo dos botones en el lado derecho, ya que el izquierdo está pensado para imantar el teclado, por lo que debe estar despejado para trabajar con el panel en horizontal.
El que está en el lado superior es el dedicado al volumen y el que está abajo (demasiado pegado al primero, para mi gusto), permite encender y apagar la tablet. Si se pulsa de manera ininterrumpida durante solo unos segundos, ofrece acceso directo a Gemini.

También dispone de dos altavoces compatibles con Dolby Atmos bastante potentes (acusa un mejor funcionamiento con graves que con agudos) en cada lado estrecho, esto es, en el borde superior y el inferior, contando también en éste, como es habitual, con el puerto USB-C.
Ya en el lado del panel, hablamos de uno de 11 pulgadas con bordes homogéneos y algo más anchos de lo que deberían, aunque perfectos si utilizas la tablet sin una peana, el propio teclado o algo que lo sostenga.
La cámara delantera se coloca en el lateral derecho y es de 12 MP ultra gran angular aunque, como también es habitual en este tipo de dispositivos, no brilla por su nitidez, aunque su resultado me gusta, porque las fotos parecen ilustraciones.

A pesar de ello, su pantalla Dynamic AMOLED 2K se lleva el sobresaliente, debido a que tiene un pico de brillo máximo de 1.600 nits, que no molesta en penumbra ni tampoco cuando le da la luz del sol. No me atrevo a decir que directa, porque ahí sí que tiende a priorizar el reflejo. Asimismo, su tasa de refresco, de 120 Hz, es la idónea para los diferentes usos que se le puedan dar al dispositivo, incluido jugar a videojuegos.
Cabe comentar en último lugar que, además del comentado puerto USB-C que incorpora la tablet en la parte central de su lateral inferior, tiene soporte para 5G, WiFi 6E y Bluetooth.
Batería infinita, sí, pero un poco 'tardona'

Esta tablet de Samsung viene con un chip MediaTek Dimensity 9400+, uno de los mejores procesadores de la marca, susceptible de exprimirlo al máximo en cualquier situación y para cualquier tarea.
Reconozco que no le doy mucha tralla a las tabletas y menos si vienen sin teclado (la suya se compra aparte, por unos 111 euros actualmente), porque me cuesta hacerme a escribir en una pantalla grande y encuentro más sencillo hacerlo con el móvil.
Pero, a falta de un ordenador que pueda facilitarme el tener abiertas varias ventanas a la vez, esta tablet ha respondido como esperaba, con bastante rapidez. No solo visualizando contenido en streaming sino también echando alguna partida a juegos sencillitos como Tomb Rider.
No he notado tampoco que se caliente en exceso en ningún momento, más allá de lo habitual, que es cuando se pasan los benchmarks, y cuando la tablet lo entrega todo para conseguir la mejor puntuación. Estos son los resultados que ha obtenido:

También tiene una autonomía deslumbrante y, cuando estás de vacaciones que todo pasa tan rápido, es algo que se agradece, porque lo más probable es que te olvides de ponerla a cargar, siempre que la utilices poco.
Por eso, con un uso de media a una hora diaria, para organizar el correo electrónico y la agenda, me ha obligado a cargarla pasados los ocho días. Ahora bien, cuando la he utilizado más allá de las dos horas, me ha obligado a cargarla a los tres días. Ni tan mal.
Ahora bien, este producto no se lleva mis halagos en el apartado de carga porque, para mi gusto, tarda demasiado. Lo malo es que el adaptador de corriente no viene en la caja, de modo que tienes que apañarte con el que tengas en casa. Yo tengo uno de 67 W y ha tardado más de 2 horas en pasar de un 2% a un 100%.

Supongo que con otro tipo de cargador (admite 45 W), se portará mejor, pero con este desde luego que la batería, que es de 8.400 mAh, deja mucho que desear. No obstante, se agradece el detalle de que aparezca el tiempo que le queda para la carga completa, para que te hagas una idea de cómo va a estar su batería en el caso de que tengas que desenchufarlo de la corriente llegado el momento.
Donde dije digo, digo Diego (porque lo dice la IA)

Esta tablet es una de las pocas que he probado con el lápiz óptico y ese es uno de los motivos por los que he depositado toda mi confianza en ella. Entre las muchas funciones que incorpora, dispone de una que pasa tu texto escrito con el lápiz a texto digital.
Eso es muy útil cuando estás acostumbrada a tomar datos a mano, como es mi caso, pero se ve que tengo la muy mal llamada letra de médico, porque, a veces, la inteligencia artificial ha pasado a texto palabras y frases completamente inventadas.
Entiendo que confunda algunas úes con otras uves, pero algunas cosas no daban lugar a error. Es más, ni aun escribiendo en mayúsculas ha sabido pasar a texto escrito lo que estaba escribiendo con el S-Pen. Una pena, porque me ha ralentizado en ciertas tareas.

Ahora bien, sobre este complemento no tengo tanta queja. Sería interesante si viniera con puntas intercambiables, pero la que viene funciona a la primera y desde diferentes ángulos, aunque el más preciso, como es de esperar, se descubre colocando el lápiz en perpendicular sobre la pantalla.
Este producto también está pensado para la multitarea, por lo que, del lado de la productividad, cabe recordar que permite dividir la pantalla para trabajar con varias ventanas a la vez.
Es cierto que teniendo un tamaño más pequeño que el panel de un portátil estándar puede quedarse un poco corta, pero ayuda mucho cuando tienes que revisar una página web y tomar notas aparte, como ha sido mi caso.
Además, en caso de equivocarme, ha sido muy sencillo rectificar, ya que el lápiz óptico cuenta con un botón que funciona como una goma de borrar. Eso sí, no vale pintar, pulsarlo y pasarlo por donde quieres eliminar algo, sino que hay que levantar el lápiz, esto es, que la punta no esté en contacto con la pantalla.

Sobre el software, me interesa que no tenga bloatware inútil, como pueden ser videojuegos y aplicaciones de viajes (es muy habitual ver servicios como Booking preinstalados). Me quedo con gusto las que trae esta tablet, la gran mayoría nativas, junto con los paquetes de Google y Microsoft.
Su capa de personalización, One UI 8, basada en Android 16, también me parece muy intuitiva, sencilla y está alineada con los smartphones de la marca, de modo que si eres usuario habitual de un móvil Samsung Galaxy, vas a notar que esta tableta es una versión grande suya.
También tendrán a mano funciones ya conocidas e impulsadas por inteligencia artificial, como es el caso del Asistente de Escritura, las notas flotantes y adhesivas y el ya manido Rodea para buscar, al que también se puede acceder pulsando el botón inicial de la pantalla, colocado en la barra inferior.

Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.
