Siempre recomiendo un portátil gaming aunque lo uses para trabajar, por varias razones

Asus ROG Strix G18
Asus ROG Strix G18

Aunque lleven la etiqueta "gaming", algunos portátiles de este tipo pueden ser la mejor opción para usos más generales, incluso con las configuraciones más básicas.

He probado muchos portátiles gaming y siempre los he utilizado para poder jugar a títulos más exigentes sin tener que cambiar de ordenador tras el trabajo. Y creo que un dispositivo de este tipo tiene muchas ventajas en este sentido.

En el mercado de tecnología de consumo, incluso más allá de los portátiles, hay 2 cuestiones a tener en cuenta, como es la vida útil del dispositivo y la gama de los componentes.

El ciclo de vida de un portátil gaming, concretamente, puede ser algo más reducido que otros ordenadores, debido a que suelen llegar con diferentes componentes soldados, como la gráfica o la RAM, por lo que no podrás modificarlos posteriormente.

Esa es una gran desventaja respecto a un ordenador de sobremesa gaming, ya que ahí sí puedes dar rienda suelta a la creatividad y ajustar el terminal a tus necesidades. Esto no significa que un portátil gaming no permita elegir diferentes configuraciones, sino a las modificaciones posteriores.

Para comenzar a pensar en comprar un portátil gaming –o cualquier dispositivo a tareas exigentes como videojuegos–, lo más recomendable es pensar en 3 cuestiones: refrigeración, rendimiento y software.

Cada vez que he analizado un portátil de este tipo, no obstante, me ha sorprendido que algunas configuraciones más humildes, las que no pasan de un rango aceptable de precio, pueden ser también perfectas para trabajar o estudiar.

¿Es tan diferente un portátil gaming de uno orientado a la productividad?

En este ejemplo concreto, he probado el Asus ROG Strix G18 de 2025, un portátil gaming que permite varias opciones de configuración, aunque en este caso es la siguiente: RAM DDR5 de 32 gigabytes, Intel Core Ultra 9 275 HX y Nvidia RTX 5070.

Como ves, son las últimas especificaciones del mercado, con lo cual es muy lógico que su precio pase de los 2.000 euros, aunque su configuración básica –y aun así nueva– se queda aproximadamente en ese precio.

Durante las pruebas de este portátil gaming, además de ofrecer un rendimiento espectacular en los títulos con requisitos más exigentes, creo que es un grandísimo terminal para tareas que no sean solo jugar.

Asus ROG Strix G18
Asus ROG Strix G18

Por ejemplo, estos procesadores de Intel cuentan con un gran rendimiento en todo lo que tiene que ver con tareas relacionadas con la inteligencia artificial, como el lanzamiento de modelos grandes de lenguaje natural a nivel local.

Es algo cada vez más habitual, sobre todo si trabajas en sectores de este tipo, como con la creación de código, pruebas de modelos o, directamente, te dedicas al diseño gráfico a nivel profesional.

Entre los ordenadores más dirigidos a la productividad, ya hay algunos que llegan con las mismas especificaciones de alta gama rozando los 2.000 euros, pero que no incluyen un apartado gráfico a este nivel.

Por eso, lo mejor es considerar el espacio donde vayas a utilizar el terminal: si lo vas a tener que mover mucho, pero en casa, sus aproximadamente 3 kilogramos no te molestarán; si necesitas transportarlo, quizá convenga la combinación de un PC de sobremesa y un portátil de oficina más asequible.

Todo depende del uso que vayas a hacer de él, aunque en cualquier caso si necesitas un híbrido de oficina y gaming, y tienes el presupuesto, opta por un portátil gaming. Así evitarás tener que comprar un dispositivo adicional.

Más información sobre: