Un adolescente de 18 años gana más de 250.000 euros al mes con portalatas impresos en 3D

Portalatas Cruise Cup de Michael Satterlee
Portalatas Cruise Cup de Michael SatterleeMichael Satterlee


​Crea el diseño perfecto de un portalatas y monta su propio negocio con más de 130 impresoras 3D para ganar cientos de miles de euros en menos tiempo de lo esperado.

Con una impresora 3D se pueden hacer cosas increíbles, desde crear figuras de acción propias o generar objetos para hacer dinero sin salir de casa. Si le incorporas los mejores accesorios a este dispositivo, seguro que los resultados van a ser de alta calidad.

Un ejemplo de ello es el reciente logro de un joven de 18 años, Michael Satterlee, quien con un diseño de portalatas ha logrado hacerse viral en redes sociales, tanto que las ganancias obtenidas con sus impresiones 3D han sido superiores a 250.000 euros en tan solo un mes.

¿Cómo ha sido esto posible? Todo parece girar alrededor de lo útil que es este invento para muchas personas a pesar de que es bastante simple. El creador ha tenido tantas ventas que ha creado su propia empresa y actualmente está valorada en un precio realmente gigante.

Este invento llamado “Cruise Cup” ha sido todo uno de los éxitos más grandes en impresión 3D

Si usas una impresora 3D de forma inteligente, podría convertirse en una buena fuente de ingresos y eso lo ha comprobado Michael Satterlee. Este joven de 18 años de Clifton Park, Nueva York, Estados Unidos, ha aprovechado al máximo la capacidad de las impresiones para poner en marcha su emprendimiento.

Hace poco tiempo, publicó en redes sociales un interesante invento llamado “Cruise Cup” (soporte para recargar latas) y rápidamente se volvió viral, siendo el punto de partida para su negocio millonario que lo llevaría a solidificar la compañía que fundó.

Tras el movimiento en Internet, solo en noviembre de 2025 admitió que hizo alrededor de 300.000 dólares en ventas (aproximadamente 255.000 euros). Satterlee comenta que tuvo que invertir en “lotes de 30 impresoras” e igual fue un problema seguir el ritmo ante la gran demanda que recibía a diario.

Todo comenzó en el sótano de sus padres, donde toda el área estaba llena de impresoras 3D, mientras que el “comedor servía como zona de envío” y la “habitación como estudio”. Junto a la ayuda de la inteligencia artificial y una organización con inversión inicial realmente baja, consiguió todo este éxito en menos de un año.

Actualmente, tiene más de 130 impresoras disponibles y tiene una propia página oficial en la que ofrece múltiples productos relacionados con el uso de bebidas.

La mayoría son portalatas, pero los diseños que más destacan son los que se visualizan en el vídeo porque permite recargar al instante las latas poniéndolas fácilmente desde abajo para que la vacía que esté arriba salga automáticamente tras ser empujada.

“Cualquiera podría hacerlo”, dice Satterlee, según la información de Business Insider, pues con un presupuesto de 100 euros se puede conseguir una impresora de gama baja para empezar.

El filamento es de unos 17 euros por rollo y está la IA o muchos tutoriales en YouTube que pueden servir en caso de no tener conocimientos avanzados. Con ofrecer un producto básico que muchas personas necesiten, será suficiente para obtener ganancias y seguir invirtiendo en el negocio.