Meta paraliza un acuerdo con una central nuclear, tras descubrirse una rara especie de abeja en la zona

Meta va a apostar por la energía nuclear para alimentar a la IA. Pero le ha surgido un problema inesperado: una abeja.
Las compañías tecnológicas buscan desesperadamente formas de reducir su huella de carbono, ahora que han roto sus promesas de neutralidad medioambiental para 2030, cegadas por el embrujo de la IA y su alto consumo energético. El Santo Grial se llama energía nuclear.
Apple, Meta, Google, Microsoft, Amazon, OpenAI, y otras, están construyendo cientos de centros de datos para procesar la inteligencia artificial, que requiere un consumo energético diez veces superior a las tradicionales búsquedas en Google.
La mayoría de estos centros no pueden funcionar con energías renovables, debido a su alto consumo o ubicación, así que la única solución para no emitir más carbono es... abrazar la energía nuclear. Todas las grandes tecnológicas ya están pactando con las centrales nucleares. Pero a Meta le ha surgido un problema inesperado: abejas.
IA y energía nuclear: una relación controvertida
Es cierto que la energía nuclear no contamina de forma directa, pero genera residuos radiactivos que son peligrosos para el medio ambiente y las personas. Y siempre hay riesgo de accidente. Es verdad que se trata de la solución menos mala, si lo que se quiere es no emitir carbono. Pero aun así, sigue siendo una mala solución.
Tanto Microsoft como Google han llegado acuerdos para obtener electricidad de centrales nucleares, e incluso van a abrir alguna que estaba cerrada.
Meta ya tenía un plan para construir su primer centro de datos para IA alimentado con energía nuclear, pero según ha filtrado el medio Financial Times, vía Ars Technica, el plan se ha detenido temporalmente debido a diversos temas regulatorios y medioambientales, entre los que se incluye una rara especie de abeja.
Según el medio, Mark Zuckerberg mantuvo una reunión hace unos días, en donde confirmó que el descubrimiento de una rara especie de abeja en la zona en donde van a construir el centro de datos para la IA, ha complicado todo el proceso.
Las abejas han disminuido drásticamente en los últimos años, sin que los científicos sepan las causas concretas. Aunque se sospecha que se debe al cambio climático y los pesticidas que se usan en las cosechas.
El problema es que las abejas son vitales para polinizar miles de especies de plantas, y los propios cultivos, así que su reducción puede suponer un desastre para la agricultura y la diversidad.
Las grandes tecnológicas están siendo criticadas por romper sus promesas de neutralidad cero en carbono en 2030, debido a su desenfreno para ganar la carrera de la IA. Y que estén optando por la energía nuclear, no ayuda demasiado.
Tampoco lo haría si Meta decide destruir el hábitat de una especie de abeja en peligro de extinción, de ahí la preocupación de Zuckerberg.
Veremos qué decisión toma Meta, pero no parece haber una fácil solución. No se puede trasladar a esas abejas que dependen de un hábitat muy específico, al ser una especie rara, así que a Meta le quedan pocas opciones, más allá de construir su centro de datos en otro sitio.

