Arnold Schwarzenegger paga un dólar al año por tener en su casa un mítico objeto de una de sus peores películas

Ningún fan de Batman parece tener mucho interés en volver a ver esta película clásica, pero no sucede lo mismo con uno de sus protagonistas, el mítico Arnold Schwarzenegger.
Batman y Robin fue una película que casi todo el mundo quiere olvidar. Casi todo el mundo, pero no uno de sus principales protagonistas, el músculo austriaco Arnold Schwarzenegger. Después de que Tim Burton se pasara de gótico y siniestro con Batman Returns, Warner Bros decidió que la franquicia tenía que ser mucho más infantil y familiar.
Este cambio derivó en Batman Forever y, sobre todo, en Batman y Robin. Una película que, a pesar de contar con un espectacular reparto encabezado por George Clooney, no está bien considerada. Algo lógico, teniendo en cuenta que su calidad como film de superhéroes dejó bastante que desear. Para muchos fans, fue el momento cinematográfico más bajo del murciélago.
Arnold Schwarzenegger en un coleccionista en toda regla

Pero una cosa es la opinión que expertos y espectadores tienen de Batman y Robin, y otra muy distinta la que conservan aquellos que participaron en ella. Al menos, el bueno de Arnold Schwarzenegger, que estaba en el mejor momento de su carrera. En aquellos momentos (mediados de los 90), era uno de los actores mejor pagados de Hollywood.
De hecho, Warner Bros hizo un considerable esfuerzo porque el actor formara parte del film, interpretando a uno de los principales villanos de la película, Mr. Freeze. El antaño culturista, célebre por sus papeles en Terminator, Conan o Mentiras Arriesgadas, siempre ha reconocido que, más allá del dinero, se lo pasó muy bien interpretando al enemigo de Bruce Wayne.
Tanto es así, que en una reciente entrevista, el actor ha reconocido que después de rodar Batman y Robin, decidió quedarse un recuerdo de su paso por la película. Nada más y nada menos que el propio disfraz que utilizó durante la producción. ¿El problema? Que las compañías son bastante reacias a la hora de soltar este tipo de material, quizá con vistas a posibles entregas futuras.
Finalmente, Arnold Schwarzenegger y la productora llegaron a un acuerdo: le cederían el pintoresco traje, pero dentro de un acuerdo, por así decirlo. El intérprete tendría que pagar una cantidad a cambio de llevarse a casa el recuerdo. Por suerte, no era demasiado: un dólar por cada año que continuara con él. Una cifra que todo parece indicar que podía pagar sin grandes esfuerzos.
Un villano muy bien pagado
Sobre todo hay que tener en cuenta que, por mucho que hoy, Batman y Robín sea una de las películas peor valoradas en la larga carrera de Arnold Schwarzenegger, supuso un gran negocio para él. De hecho, para enfundarse el maquillaje de su personaje, el actor exigió un millón de dólares semanales durante el tiempo que durara el rodaje. Es decir, lo que supuso un total de 25 millones de dólares.
Teniendo en cuenta que el presupuesto del film rondó los 100 millones (una cifra elevada para la época), es fácil ver que el sueldo del bueno de Arnold no fue un gasto precisamente pequeño para Warner. Quizá por eso Arnold Schwarzenegger sea uno de los pocos que no tiene ningún interés en olvidar esta película.