Netflix ayuda a tu calidad de sueño, y no es broma: lo asegura un nuevo estudio

Las cada vez más populares plataformas de streaming podrían estar cambiando las costumbres de descanso, según un nuevo y curioso trabajo universitario.
Netflix siempre es capaz de sorprender a la gente, incluso cuando se trata de asuntos de no tienen nada que ver con sus contenidos y su programación. Al menos, no de forma directa. Ahora parece que, tal y como señala un nuevo estudio, las plataformas de streaming de este tipo son beneficiosas para el descanso, al contrario de lo que de primeras cualquiera podría pensar.
En realidad no solo se trataría de Netflix, aunque sea casi siempre la primera que venga a la cabeza al pensar en este tipo de servicios. Cabe suponer que lo mismo sucedería con Amazon Prime Video, Disney+, Filmin o MAX. Ya se trate de una o de otra, llama la atención que, si se atiende a lo que dicen los investigadores, estas podrían estar cambiando las costumbres de la gente.
Netflix hace que duermas más, aunque parezca mentira
¿Es posible que Netflix mejore el sueño de la gente? De primeras, podría pensarse más bien lo segundo: que roba horas de descanso. Al fin y al cabo, mucha gente aprovecha las últimas horas del día, antes de acostarse, para ver alguna película o algún capítulo de su serie preferida. Sería posible imaginar aquello de "solo un capítulo más" y al final irte a la cama después de lo previsto.
Bueno, pues la verdad es que quienes piensan de esta manera están confundidos. O al menos eso es lo que señala un estudio en el que se ha intentado descubrir cómo influyen estas plataformas de streaming en las costumbres de la gente a la hora de dormir. El resultado es sorprendente: provocan que se acuesten más temprano y que, por lo tanto, duerman más de lo que se dormía antes.
Según el trabajo llevado a cabo por la Universidad de Kansas, las conclusiones están ahí, en cifras. Ahora la gente de media a las 22:14 horas (recordemos que se trata un trabajo norteamericano, claro), mientras que hace un par de décadas la gente trasnochaba más, y el promedio se iba hasta las 22:36 horas. El cambio, aunque sutil, es debido a las plataformas como Netflix.
¿Y por qué estas parecen ser tan determinantes en este sentido? Pues debido a su flexibilidad. Sus catálogos a la carta permiten a los usuarios ver contenido a la hora que deseen, y por lo tanto estos ya no tienen la necesidad de permanecer despiertos hasta tarde para ver programas específicos ni adaptarse a sus horarios.
Netflix, la TDT, y el mundo al revés
Otro aspecto llamativo de la investigación llevada a cabo se encuentra en la gente joven. Actualmente, parece que son estos quienes antes se van a dormir. El efecto es más notable en jóvenes de 18 a 29 años, quienes tienden a acostarse incluso antes, alrededor de las 21:42 horas. Sus padres y sobre todo abuelos, más dados a la televisión tradicional, se acuestan más tarde.
Desde luego, está claro que los jóvenes, en especial aquellos que forman parte de la llamada generación Z se muestran muy distinto a todos los de otras épocas, cuando trasnochar y beber iba de la mano con la juventud. No olvidemos que cada vez menos jóvenes consumen alcohol. ¿Será cosa de la madurez? ¿De la educación? Para algunos, más bien de Netflix.
