Ni Bitelchús ni Beetlejuice: así iba a llamarse en origen el clásico de Tim Burton

Antes de que el fantasma más famoso de los años 80 tomara forma, el proyecto iba a ser muy distinto, y la película a llamarse de una forma diferente.
Si, tal y como se suele comentar, el mundo del cine ha cambiado con el paso de los años, igual o más lo han hecho otros detalles, como las localizaciones de muchas películas extranjeras el castellano. Era bastante frecuente (todavía lo es, aunque en menos sentido) no solo traducir o directamente cambiar muchos títulos, sino también rebautizar personajes.
Uno de los casos más sonoros fue sin duda el del clásico de Tim Burton Bitelchús (Beetlejuice) en el original, cuya secuela acaba de desembarcar en la cartelera tardíamente tres décadas después. Aquí el peculiar fantasma se renombró para la sonar mejor en nuestro idioma, cabe suponer, pero poca gente sabe que el nombre de la película iba a ser otro en origen.
¿Bitelchús o Beetlejuice? En realidad, ni una cosa ni la otra
El nombre de la película de Tim Burton Bitelchús siempre ha sido un poco confuso. Cuando la película se estrenó en 1988, su título original no fue otro que Beetlejuice en todo el mundo. España, en cambio, fue el único país del mundo en el que los traductores se tomaron la libertad de llamar al personaje de otra forma, algo que se ha mantenido también en la secuela.
La explicación es priori sencilla. Beetlejuice se llama Bitelchús en España debido a una adaptación fonética del título original en inglés. El nombre Beetlejuice proviene de una adaptación del nombre de la estrella Betelgeuse, que está ubicada en la constelación de Orión. En inglés, el nombre Betelgeuse se pronuncia de manera similar, algo así como “bítel-yius”.
De alguna manera, los responsables del film, empezando por Tim Burton, decidieron que se trataba de una ocurrencia fantástica e idónea para personificar al fantasma interpretado por Michael Keaton, de naturaleza siniestra y guasona. Literalmente, se trataría de un juego de palabras uniendo los términos en inglés de beetle (escarabajo) y juice (zumo).
Sin embargo, los productores no parecían muy convencidos con el título de la película, y la primera opción antes de su estreno fue llamar al film House Ghosts (algo así como Casa de fantasmas). A Burton no le gustó la idea, y propuso, como broma, elegir Scared Sheetless, Asustados sin sábanas. Lo curioso del asunto es que al estudio le pareció una propuesta que barajaron en serio.
Dando forma a Bitelchús
Otro aspecto sorprendente de Bitelchús es que ni siquiera Tim Burton tenía muy claro el aspecto que iba a tener el personaje en un principio. De hecho, se pensaba que sería una criatura demoniaca sin una forma definida. Finalmente fue el propio actor Michael Keaton quien, probando diferentes tipos de maquillajes, propuso la imagen con la que finalmente se le ve en pantalla.
Y eso también resulta curioso. Aunque todo el mundo piensa que Bitelchús (o Beetlejuice) es el protagonista absoluto del film, se trata de una impresión cuanto menos engañosa. En realidad, si se contempla el clásico con el reloj en la mano, es fácil darse cuenta que el fantasma solo está en pantalla poco más de un cuarto de hora. Keaton solo grabó un par de semanas.