Alerta en España si tienes coche eléctrico: detectada estafa en estaciones de recarga

Los casos de quishing continúan causando auténticos estragos entre los conductores, sobre todo durante el verano y las vacaciones, como dicen los expertos. 

No es la primera vez que las estafas llegan a las estaciones de recarga de vehículos eléctricos. Sin embargo, y quizá como consecuencia del verano y los viajes de vacaciones, este tipo de fraude ha crecido enormemente. Muchos son los expertos que así lo denuncian y que alertan a los conductores. Si tienes un coche eléctrico, debes tener mucho cuidado. 

Sobre todo porque, desde que comenzaron este tipo de engaños, estos han evolucionado para intentar ser cada vez más sofisticados y verosímiles. O lo que es lo mismo, más peligrosos. El objetivo de los ciberdelincuentes, no obstante, es el mismo de siempre: hacerse tanto con el dinero como con los datos personales de los usuarios que caen en su trampa. 

La estafa de los coches eléctricos que circula por España

Aunque los expertos acostumbran a referirse a la estafa de las estaciones de recarga de forma genuina, lo cierto es que no lo es. A decir verdad, su forma de funcionar es muy parecida al de muchos otros timos. Algunos de ellos, también especialmente activos durante los meses de verano. Es lo mismo con lo que cualquiera puede encontrarse en aeropuertos. terrazas o incluso en chiringuitos de playa

La estafa es lo que se viene conociendo entre los especialistas como un caso típico de quishing. O lo que es lo mismo, una variante del llamado phishing solo que basada en el uso de códigos QR. El procedimiento suele seguir un patrón muy concreto. Los delincuentes colocan pegatinas con códigos QR falsos y las ponen en cargadores públicos de empresas como Repsol, Endesa X y demás.

Estas pegatinas, como es lógico, tienen el aspecto de ser auténticas, y ofrecen mensajes atractivos para los poseedores de coches eléctricos, en plan "carga rápida por solo 15 euros", o cosas por el estilo. Cuando el conductor se deja engañar y escanea el código, este le conduce a una página web que también copia al proveedor, pero que es fraudulenta al cien por cien. 

¿Y qué sucede en ella? Pues lo mismo que es habitual en todos los casos de quishing: que te piden tu número de tarjeta, los datos personales o incluso un pago directo. Al final, la víctima no solo sufre la estada, sino que también se queda sin recargar el vehículo. Además, en casa de volver a escanear, puede volver a pasar lo mismo, claro. 

Una amenaza que va en aumento

La estafa de las estaciones de recarga de coches eléctricos se ha vuelto tan común, que incluso distintos organismos se han tenido que hacer eco. Sin ir más lejos, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). Se trata de una estafa que aumenta, durante periodos vacacionales o fines de semana, que es cuando más se usan estas estaciones.

Estos especialistas advierten que, aunque el perfil de la víctima es muy variado, suele tratarse de personas que viajan largas distancias en coche eléctrico y que no conocen bien los procedimientos exactos de cada operador. La falta de un sistema unificado y las diferencias entre apps, tarjetas RFID o hasta métodos de pago también juegan a favor de los ciberdelincuentes, una vez más. 

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