Cuidado con el Calendario de Adviento gratis de Sephora, es una estafa

Timo del Calendario de Adviento
Timo del Calendario de Advientofavour.decland / TikTok / Fondo por IA

Los timos basados en celebraciones concretas son muy efectivos, y en España se está extendiendo uno sobre el Calendario de Adviento. Esto es lo que debes saber.

Es época de Calendarios de Adviento, y los ciberdelincuentes se aprovechan para lanzar el cebo. Si te llega por WhatsApp o SMS una “oferta” de un Calendario de Adviento gratis de Sephora, no se te ocurra entrar en el enlace. Es una estafa. Y por lo visto se está extendiendo.

El Adviento es una celebración cristiana que cubre los cuatro domingos anteriores al día de Navidad. No sé cómo, a partir de ahí, se ha llegado a la fiebre consumista del Calendario de Adviento, que contiene un regalito (una chocolatina, un juguetito) para cada uno de los días del 1 al 24 de diciembre.

Sephora, una popular marca de cosméticos, también vende sus propios Calendarios de Adviento, en donde un día te sale un pintalabios, otro un desmaquillador… Te haces una idea.

Así funciona el timo del Calendario de Adviento de Sephora

Aprovechando que existe como producto real, y que ahora es la fecha para comprarlos, antes del 1 de diciembre, la estafa del Calendario de Adviento de Sephora ha comenzado a extenderse por WhatsApp.

Como puedes ver en la imagen de apertura de la noticia, te llega un WhatsApp que, por las buenas, te ofrece un regalo: “¡Gana gratis tu Calendario de Adviento SEPHORA 2025! Consigue el calendario de Adviento de belleza más lujoso del año – ¡100 % gratuito!”.

Al contener cosméticos, estos calendarios son caros, entre 50 y 250 euros. Lo absurdo de que te regalen uno por WhasApp, no es suficiente para que la gente sospeche.

Según algunos usuarios de TikTok que han caído en la estafa, al tocar en el enlace te piden los datos personales para enviarte el regalo, además de tener que compartir el enlace con cierta cantidad de familiares y amigos (para extender el timo).

A continuación, un clásico: dos euros para los gastos de envío. Puesto que el producto es mucho más caro, algunos acaban picando, pagando con tarjeta.

Aquí ya te han robado tus datos personales y el número y contraseña de tu tarjeta, suficiente para vaciarte la cuenta y suplantar tu personalidad. O al menos quedarse con tus dos euros. Pero la estafa de WhatsApp continúa.

Finalmente, rizando el rizo, te piden 30 euros por el producto. Que, por supuesto, si pagas, nunca te va a llegar.

Un timo online tan viejo como Internet, pero mucha gente sigue picando. Está en la naturaleza humana.