Cuidado al volver de vacaciones: estas son las estafas más comunes después de un viaje

Los ciberdelincuentes aprovechan que muchos usuarios están todavía volviendo a la rutina tras su periodo de descanso para realizar campañas fraudulentas. 

Según dicen la gran mayoría de expertos, el verano es el momento más peligroso de cara a las estafas. Es una época en la que la gente se relaja, se cambia la rutina y es más fácil caer en todo tipo de engaños. Sin embargo, también hay otro momento especialmente sensible, tal y como denuncian también la mayoría de especiales: después de un viaje, al volver de vacaciones. 

De hecho, en la práctica sucede algo similar: la gente acaba de aterrizar (a veces literalmente, otras no), y necesita tiempo para volver a acostumbrarse al día a día. Es entonces cuando los ciberdelincuentes se meten por medio, intentando aprovechar la debilidad. Sobre todo, existen una serie de fraudes que conviene tener presente durante estas fechas tan particulares. 

Estafas después de las vacaciones: no tienes nada por recoger

Aunque las multas falsas son un peligro que se da todo el año, como la propia DGT ha repetido por activa y por pasiva, lo cierto es que se vuelven especialmente activas al final del periodo estival. Puesto que la gente realiza muchos viajes por carretera, puede pensar que realmente ha cometido alguna infracción. Por eso resulta importante mantenerse más alerta que nunca.

Prácticamente la misma estrategia fraudulenta es la que tiene que ver con la recogida de paquetes. ¿Has estado fuera y alguien te notifica que tienes un artículo pendiente en una empresa de mensajería que no pudo entregártelo por no haber estado en tu domicilio? Desconfía de primeras, y ponte en contacto tú mismo con la supuesta compañía por medio de sus canales oficiales. 

De un tiempo a esta parte, también se ha denunciado otra estafa estrechamente relacionada con los viajes y las vacaciones. Su concepto es sencillo: alguien se pone en contacto contigo con una petición a priori inocente: una encuesta para saber qué tal ha estado tu descanso. Puede llegar en nombre de un hotel, una aerolínea o cualquier servicio por el estilo, imitando sus logos y demás.

A veces, incluso pueden contar con un "gancho" en forma de regalo, un descuento para un futuro viaje o cualquier cosa similar. Cuando la víctima se dispone a rellenar el cuestionario, este pide como quien no quiere la cosa información personal, o hasta los datos bancarios. Todo lo que necesitan los ciberdelincuentes para vaciarte la cuenta en poco menos que un suspiro. 

El phishing, más vivo que nunca

Los estafadores saben que tras unas vacaciones los viajeros son más vulnerables: deben ponerse al día con correos, pagos, facturas y demás. Aprovechan este descontrol para lanzar campañas de phishing. Un ejemplo frecuente es recibir un correo que simula proceder de la aerolínea, informando de que "queda pendiente un reembolso por el retraso del vuelo" y pidiendo los datos bancarios.

Otra versión es la llamada telefónica de supuestos agentes de seguros que afirman necesitar información adicional para tramitar compensaciones. En realidad, se trata de intentos de robo de identidad. Estas estafas funcionan por una razón muy simple: apelan al deseo del viajero de recuperar dinero tras incidencias en el viaje. Pero la broma puede salir muy cara. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: