Las estafas son para el verano: así es el timo que aumenta en vacaciones, según los expertos

En época estival, hay mucha más gente que sale de viaje y, por lo tanto, casas vacías. Los ciberdelincuentes lo saben, y por eso suelen aprovecharlo cada año.
¿Alguna vez te han dejado un paquete en la puerta de casa cuando no estabas? Bueno, en realidad se trata de algo muy habitual, y todavía más cuando llega el verano. Por desgracia, los ciberdelincuentes lo saben, y es también en esta época del año cuando más incrementan la estafa que replica esta situación. La explicación es sencilla: buscan aprovechar las vacaciones de la gente.
En realidad, no se trata ni mucho menos de un timo nuevo, y muchos expertos ya han alertado de su existencia en alguna que otra ocasión. El problema es que durante los días de más calor, se vuelve mucho más peligroso. No es ninguna casualidad que los casos y las denuncian se multipliquen. Te explicamos por qué y qué hacer para que no te toque a ti también sufrirlo.
La estafa que crece en verano
La estafa en cuestión comienza con un paquete entregado en la puerta de tu casa, la gran mayoría de las veces sin que nadie lo haya solicitado. Puede tratarse de una caja vacía, un producto barato o incluso un paquete aparentemente real de una empresa de mensajería conocida. En ocasiones, el repartidor es falso; otras veces, el paquete llega por medios auténticos, pero eso es lo de menos.
¿Y qué sucede una vez se ha entregado? Pues se puede recibir un mensaje o un correo en el que una supuesta empresa de mensajería te avisa de un error de entrega y te pide confirmar tu identidad o pagar gastos pendientes. O que se presente un falso repartidor en el domicilio para reclamarte esto o lo otro. A veces, el paquete es solo un cebo, y lo que buscan los criminales son tus datos.
Hasta ahí, una estafa que, hasta cierto punto, resulta relativamente conocida. La cuestión es, ¿por qué resulta más complicada en verano? Pues en primer lugar, porque hay más gente fuera de su domicilio, de vacaciones. Esto permite a los ciberdelincuentes dejar el paquete con más comodidad y, sobre todo, no toparse tampoco con demasiados vecinos que puedan interesarse o incluso recogerlo.
Pero no es el único motivo. En el periodo estival, también es costumbre que la gente realice más compras a través de Internet, ya sea por pasar más tiempo lejos de casa, o por el propio calor que hace. De esta manera, hay más posibilidades de que la entrega fraudulenta se camufle entre las demás. Los ladrones lo saben, ya que lo tienen todo perfectamente estudiado.
¿Qué hacer en el caso de recibir un paquete sospechoso?
En primer lugar, no lo abras. Consulta el remitente de la empresa de mensajería (si lo tiene, claro) y ponte en contacto con ellos para verificar si se trata de una entrega lícita o un fraude. Además, si ves algún tipo de código QR en el embalaje o donde sea, ni se te ocurre escanearlo, ya que puede ser una trampa.
Por último, quizá no esté de más avisar a los vecinos antes de marcharte de vacaciones. Que ellos si estén alertas para, de producirse cualquier situación sospechosa, puedan avisarte y esta no te pille por sorpresa. Con el tiempo, lo agradecerás.
