GPT-6 Astra consigue pasarse Portal completamente sola: la IA ya puede jugar como un humano

GPT-6 Astra jugando Portal de Valve
GPT-6 Astra jugando Portal de ValveMontaje / YouTube
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Astra de ChatGPT completó 3.336 acciones y procesó más de 432 millones de tokens para superar en solo 1 hora y 53 minutos el juego de Valve por completo y de manera autónoma.

La inteligencia artificial ya puede hacer más que responder preguntas, generar imágenes o ayudar a escribir un texto. Cuando se conecta con las herramientas adecuadas, también puede manejar un programa por sí mismo; incluso puede jugar.

Eso es lo que ha probado cozyblaze con GPT-6 Astra, el modelo de OpenAI al que dio el objetivo de completar Portal. Según explica, la IA tomó las decisiones necesarias para avanzar hasta el final, aunque en ocasiones él tuvo que intervenir para solucionar problemas técnicos.

Cabe señalar que los puzles del juego de Valve obligan a encontrar cómo atravesar una sala, colocar portales y aprovechar objetos y movimientos para llegar a la salida. Por lo que resolver una parte tampoco basta, porque cada paso debe encajar con el siguiente.

Así consiguió Astra avanzar por Portal

Cozyblaze preparó una conexión que enviaba al modelo de IA capturas de pantalla, las coordenadas del personaje y la dirección hacia la que miraba. Con esa información, Astra podía elegir adónde moverse y qué intentar después.

Para hacerlo utilizó MCP, que permite a la IA comunicarse con otras herramientas, y una versión modificada de SourcePauseTool, que se encargaba de trasladar las instrucciones al juego. El modelo podía caminar, saltar, agacharse, interactuar con objetos y disparar portales.

La diferencia estaba en lo que ocurría entre una acción y otra, ya que Portal se quedaba en pausa mientras GPT-6 Astra examinaba la situación. 

Una vez elegidos los movimientos, el sistema los ejecutaba y volvía a detenerse para mostrarle el resultado. Así podía comprobar si había avanzado o necesitaba cambiar de estrategia.

Asimismo, el creador modificó algunos ajustes para que el personaje se deslizara menos y los movimientos fueran más precisos. Por tanto, no utilizó exactamente la misma configuración que encontraría un jugador al empezar una partida normal.

Casi un día de ejecución y más de 570 dólares

Aunque el juego lo terminó alrededor de una hora y 53 minutos, cozyblaze aclara que eliminó las pausas durante las que Astra pensaba. En realidad, completar la prueba llevó unas 23 horas y 43 minutos, contando las esperas y los problemas técnicos.

Durante ese tiempo, el creador tuvo que reanudar la sesión tras errores de capacidad del servicio y cambiar al modo Fast para acelerar el procesamiento. Según cuenta, su única indicación adicional sobre la partida fue pedir que dejara continuar los créditos.

La prueba tuvo un coste de 571,18 dólares por utilizar el modelo mediante la API. El resumen que compartió cozyblaze recoge un consumo acumulado de unos 434,8 millones de tokens, las unidades utilizadas para contabilizar la información que procesa la IA.

Esa cantidad incluye información reutilizada desde la caché, que permite aprovechar contenido ya procesado. No significa que el modelo recibiera cientos de millones de unidades de información nueva.

Terminar el juego no significa jugar como una persona

Es importante mencionar que la búsqueda en Internet estaba desactivada, así que Astra no podía consultar una guía por esa vía durante la sesión. Sin embargo, no sabemos qué información sobre Portal había conocido durante su entrenamiento.

El resultado permite ver cómo un agente de IA mantiene un objetivo y encadena decisiones durante horas. Las pausas y los ajustes del entorno impiden equipararlo directamente con una persona jugando en tiempo real.

Para saber hasta dónde llega esa capacidad, haría falta repetir el experimento y probar juegos desconocidos para el modelo. También comprobar cuánto apoyo necesita y si puede reducir las esperas y el gasto sin perder eficacia.

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