La PlayStation 6 desilusiona y podría ser menos "bestia" de lo esperado para no disparar su precio

Últimas informaciones indican que la PS6 podría usar un diseño de GPU híbrido en lugar de RDNA 5 completo, incluir hasta 30 GB de GDDR7 y mantener compatibilidad con títulos de PS5.
Aunque Sony aún no ha confirmado oficialmente la existencia de la PlayStation 6, es evidente que la compañía ya trabaja en su próxima consola. Según información reciente, la nueva consola de sobremesa podría no ser tan potente como se esperaba y, además, su lanzamiento podría sufrir un retraso considerable.
Recientemente, un filtrador señaló que la PS6 podría incluir hasta 30 GB de memoria GDDR7, un gran salto respecto a los 16 GB de GDDR6 de la PlayStation 5.
Según estos datos, la configuración contaría con un bus de memoria de 160 bits capaz de ofrecer hasta 640 GB/s de ancho de banda, distribuidos en 10 módulos de 3 GB cada uno. Esta ampliación permitiría a los desarrolladores disponer de mayor margen para sistemas de renderizado avanzados y mundos más complejos.
La misma fuente también ha sugerido que la PlayStation 6 no se basará completamente en la próxima GPU RDNA 5 de AMD. En su lugar, la consola podría optar por un diseño de GPU híbrido, combinando elementos de arquitecturas anteriores con algunas mejoras de RDNA 5. Este enfoque permitiría mantener los costes bajo control sin renunciar a avances significativos en rendimiento gráfico.
Otras informaciones apuntan a que la PS6 podría incluir hasta 24 GB de memoria LPDDR5X y ofrecer compatibilidad con títulos de PS5. En otras palabras, Sony estaría explorando un enfoque flexible para atraer tanto a jugadores que buscan rendimiento como a quienes valoran la compatibilidad y una experiencia más económica.
Por el momento, estos datos son rumores, y teniendo en cuenta que la consola podría no llegar hasta 2029, todos los planes podrían modificarse en los próximos meses.