Tras la subida de PS Plus, esta es la forma más asequible de jugar

Tanto los precios del hardware como los planes de suscripción han subido, pero jugar sin pagar mucho aún es posible si comparas varias opciones.
Pocas veces antes había ocurrido que una consola costara más 6 años después de su lanzamiento que durante su salida, pero eso mismo es lo que ha pasado con una de las más populares, la PlayStation 5.
Sony no solo ha aumentado año tras año el precio que pagan los consumidores por su hardware, la propia consola en versión digital o con lector de discos –esta aún más cara–, sino que también continúa ajustando el de las suscripciones a su versión de pago, PS Plus.
Esto no solo tiene que ver con una estrategia de la compañía, sino con una crisis que va más allá del sector de los videojuegos, ante la subida de precios generalizada a nivel mundial de diversos componentes, ante el auge de la inteligencia artificial.
Ante ello, las compañías pueden repercutir subidas de precios en los consumidores o asumir las pérdidas, aunque Sony cuenta con una ventaja relativa en su mercado, ya la demanda de la PS5 tiende a comportarse de forma inelástica.
Esto significa que, a pesar de que Sony continúa aumentando sus precios en hardware y planes, las ventas de consolas no caen drásticamente, una situación que podría explicarse por la fidelidad de sus usuarios, además de un ecosistema con juegos exclusivos y con un solo competidor, Xbox.
Sony no es ninguna excepción, desafortunadamente, y en la actualidad jugar es más caro que hace apenas 6 años. Sea como sea, no todas las alternativas son iguales y algunas salen prácticamente gratis.
Cuánto costaría jugar con cada fabricante
Aunque el caso de Sony es el que mejor explica el estado de la industria, su suscripción no es la más cara, sino la de Microsoft: si el PS Plus Premium supone un desembolso de 18,99 euros cada mes, el Game Pass Ultimate asciende a los 20,99 euros.
En la PS5, con este plan de pago –el más caro– se puede conseguir acceso al catálogo completo, al de clásicos, los 3 juegos mensuales que regala Sony, además de transmisión en la nube.
En su homólogo, el Game Pass Ultimate incluye acceso a más de 400 juegos, estrenos desde el primer día, los juegos de EA Play, además de acceso exclusivo a otros títulos, como puede ser Fortnite Crew –la suscripción mensual con diferentes contenido para Fortnite–.
En esta tabla puedes ver los precios oficiales, también añadiendo el PC gaming como una opción, precisamente la más asequible:
De nuevo, aquí hay que tener en cuenta que la suscripción para jugar con una PS5 es prácticamente obligatoria, al menos si quieres jugar a los juegos nuevos y, adicionalmente, si necesitas acceder al modo multijugador online.
Aquí el plan esencial de Xbox, el Game Pass Essential, es solo 1 euro más barato, por lo que prácticamente vas a tener que pasar por caja si quieres tener acceso al menos a partidas con tus compañeros de juegos.
Ahora bien, hay que tener en cuenta la opción que suelen pasar por alto los jugadores más fieles de consola, como es un portátil o PC de sobremesa gaming, la opción más asequible para jugar en la actualidad.
Los fabricantes de este segmento también han sufrido las crisis de componentes de la industria, pero han ajustado mucho mejor los precios a la situación actual de inflación.
En la práctica, comprar un PC gaming junto a una suscripción del PC Game Pass (de Xbox) es mucho más sensato, tanto a corto plazo como a la larga, ya que la diferencia de coste con una consola es radical.
El coste a largo plazo de jugar en consola y en PC gaming
Siempre que un usuario elige una forma de jugar, suele buscar la comodidad de lo que ofrece una consola; está lista para cuando lo necesites y ya no necesitas una configuración más allá de la TV o el monitor que hayas agregado.
Quizá esta es la mayor ventaja de tener una consola como PS5 o Xbox, además de que, a corto plazo, salen mucho más baratas que un PC gaming –con un precio aproximado de 1.000 euros para tener algo básico y de más de 2.500 euros si buscas las últimas tarjetas gráficas–.
Ahora bien, su gran ventaja también es una grandísima limitación, ya que un PC puede realizar otras tareas que en una consola se hacen especialmente poco accesibles, como el simple hecho de navegar por Internet.
Por tanto, la diferencia de precio inicial –el hardware– depende de lo que estés buscando; a nivel general, optar por un ordenador gaming asequible es más rentable a largo plazo que una consola, por su versatilidad, con precios más asequible en PC Game Pass medio.
En el lado contrario, una consola que tan solo te sirva para jugar tendrá al cabo de los 3 años un precio de alrededor de 1.000 euros, sumando los planes de suscripción y que el precio de un PC gaming básico puede bajar considerablemente de esta cifra.
Aunque hay alguna pega, como que no podrás acceder a los títulos exclusivos de Sony; si nunca has jugado en PS5, no lo dudes, continúa con el PC, pero si eres un gran aficionado de su consola, lo mejor es mantenerse ahí.
Por ejemplo, algunos títulos como GTA VI llegarán antes a consolas que a PC, por lo que si eres de esas personas que no pueden esperar y te vence el FOMO, lo mejor es que guardes tu consola como paño en oro.
Eso sí, es poco probable que Sony vuelva a subir sus planes de suscripción, pero con esta media podría incrementarse en los próximos 3 años, precisamente para atraer y fideliza a usuarios según el calendario de lanzamientos.
Si solo buscas jugar a Fortnite de vez en cuando o juegos de este tipo, que tienen gran disponibilidad, lo mejor es aprovechar un dispositivo que tengas en casa, comprar un mando y adquirir la suscripción que te haga falta, como GeForce Now, Amazon Luna y otras.
A día de hoy, los juegos en la nube son la forma más económica de jugar, ya que no necesitarás nuevo hardware si tu dispositivo cumple con los requisitos; tan solo, una suscripción y un mando apropiado.
