Ni Microsoft ni Linux, Google tiene una de las mejores soluciones si no puedes actualizar a Windows 11

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Si no puedes cambiar a Windows 11 o adentrarte en el mundo de las distribuciones de Linux, Google ofrece una alternativa ligera y fácil de usar. ChromeOS Flex es una de las mejores opciones si no puedes actualizar a la nueva versión de Windows.

El fin del soporte de Windows 10 está a la vuelta de la esquina y los riesgos en seguridad de no actualizar este a una versión superior –o cambiarse a otro sistema operativo– son más que evidentes para los usuarios.

En muchas ocasiones, los requisitos que impone Microsoft para actualizar a Windows 11 hace que muchos consumidores se enfrenten a una difícil elección: invertir en un nuevo ordenador o elegir un sistema operativo más ligero.

Por supuesto, Linux es el sistema que más alternativas ofrece, gracias a ser de código abierto, lo que aprovechan comunidades de programadores y desarrolladores para lanzar nuevas distribuciones, prácticamente para todo tipo de usuarios.

Ahora bien, sin conocimientos en informática, Linux puede ser un sistema complicado al principio –aunque solo requiere algo de práctica–, más allá de que las interfaces gráficas lo solucionen prácticamente todo a día de hoy en muchas distros.

Para este conjunto de usuarios menos atrevidos a adentrarse en Linux, hay una solución más ligera que Windows 11 y que no requiere de avanzados conocimientos; simplemente, necesitarás un USB o una tarjeta de memoria y Google Chrome.

Hablo aquí de ChromeOS Flex, la solución liviana que Google utiliza en algunos de sus chromebooks, más ligera aún que la normal, ChromeOS. Si no quieres pasar a Windows 11 ni dar el salto a Linux, te cuento cómo funciona este sistema.

Los requisitos para instalar ChromeOS Flex

Como explica Google en su página de requisitos de instalación, ChromeOS Flex se puede instalar en cualquier dispositivo con Windows, MacOS o Linux, aunque en ocasiones puede que existan dispositivos no certificados y no funcione correctamente.

Si te preocupa que tu ordenador no sea compatible, aquí puedes observar una lista completa con los modelos certificados. Como puedes ver, hay numerosos fabricantes, así que este primer paso no debería suponer ningún problema.

Por su parte, el dispositivo en el que vayas a instalar ChromeOS Flex necesita unos mínimos, aunque casi todos los ordenadores los cumplen en la actualidad. Son los siguientes:

  • Arquitectura de dispositivo compatible con Intel o AMD x86 de 64 bits.
  • RAM de 4 gigabytes y almacenamiento interno de 16 gigabytes.
  • Contar con acceso a la BIOS del ordenador y tener acceso completo de administrador.
  • Componentes posteriores a 2010, ya que algunos creados antes de esa fecha pueden ofrecer una mala experiencia.

Así, podrías instalar ChromeOS Flex en los ordenadores que cumplan esto, incluso en aquellos con más de 10 años en muchos casos. 

A continuación, te cuento detalladamente cómo descargar e instalar este sistema operativo, cuyos pasos son realmente sencillos de seguir.

Cómo descargar e instalar ChromeOS Flex

Anteriormente, la Utilidad de recuperación era una herramienta diferencia de otros servicios de Google; sin embargo, desde hace ya algún tiempo la compañía obliga a descargar e instalar Google Chrome para poder acceder a esta como extensión.

Esta es la utilidad necesaria para descargar e instalar ChromeOS Flex, aunque es muy sencilla de instalar. Para ello, instalar Google Chrome desde este enlace y, a continuación, entra en la página de la utilidad en la Chrome Web Store, que puedes visitar aquí.

Una vez realizadas las descargas correspondientes, en Google Chrome abre la extensión descargada; en una ventana nueva, se abrirá dicha utilidad de recuperación para tu Chromebook y te pedirá tener a mano la unidad flash USB o tarjeta SD con al menos 8 gigabytes.

Este requisito es diferente al mencionado antes de 16 gigabytes de almacenamiento interno disponible, ya que esto se refiere al dispositivo de destino.

La utilidad de recuperación te pedirá introducir el fabricante y el modelo concreto: aquí simplemente elige en fabricante Google ChromeOS Flex y en modelo o producto ChromeOS Flex. 

En la siguiente ventana, solo pincha en la unidad USB que hayas elegido y continúa con el proceso.

Una vez hayas realizado estos pasos, dicha utilidad empezará a montar el sistema operativo en tu unidad USB, aunque aún queda un paso importante para que todo funcione correctamente.

Con el USB enganchado al dispositivo, accede a la BIOS tras un reinicio del ordenador. Aquí cada fabricante suele ofrecer teclas diferentes, pero generalmente suele ser algún atajo asociado a la tecla Fn. Aquí puedes ver cómo hacerlo si tienes algún tipo de problema.

Una vez hayas seleccionado como unidad de arranque en la BIOS la unidad USB donde hayas montado tu sistema, Google te ofrecerá todos los pasos a seguir para la instalación, con una interfaz gráfica parecida a la que ofrecen otros como Windows.

Con este sistema, podrás acceder fácilmente a todos los servicios de Google, como la Play Store, una gran ventaja si eres un usuario aficionado a su ecosistema de aplicaciones.

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