Así son las escalofriantes fábricas oscuras con IA en China: sin luz, sin descansos y sin humanos, solo robots

En una oscura fábrica de China todo ha sido completamente automatizado y la inteligencia artificial se ha adueñado de todos los procesos de la cadena. En ella no hay seres humanos ni luz, y puede producir un móvil por segundo.
A China se la ha conocido siempre como la fábrica del mundo, por su gran capacidad de producción a nivel mundial y contar con numerosos complejos industriales para lanzar al planeta sus productos de consumo.
Pero no todas ellas recuerdan a la cadena de trabajo que se puede ver en Tiempos modernos, de Charles Chaplin, sino más bien a una totalmente automatizada, en la que la presencia del ser humano ha desaparecido por completo.
Es la Xiaomi Smart Factory que la compañía ha creado en Chanping, un distrito de la ciudad de Pekín que se traduce al español como "prosperidad común", algo que deja más que claro esta fábrica oscura, en la que apenas se pueden ver pequeños chispazos de sus cadenas.
Aunque podría responder a un ahorro en la factura, esta fábrica es completamente oscura debido a que todo está dirigido por la inteligencia artificial, es decir, que no hay ningún ser humano que necesite la luz para trabajar.
En este sentido, la fábrica pertenece a lo que se conoce como la industria 4.0, y utiliza todo lo aprendido sobre automatización, robótica y fabricación inteligente en la producción de diferentes dispositivos de Xiaomi.
Según los datos conocidos sobre productividad, está fábrica oscura es capaz de producir un móvil por segundo, mientras que los robots y la IA hace uso de los datos para racionalizar prácticamente cada proceso.
Es un gran avance teniendo en cuenta otras fábricas punteras, como la de Honor que Computer Hoy pudo visitar en persona, con capacidad para fabricar un móvil cada medio minuto aproximadamente, con ubicación en Shenzen, otra zona puntera a nivel industrial.
De esta forma, en la fábrica de Xiaomi, al ensamblar cada pieza el proceso se comunica directamente a otro punto de la cadena, así que los errores humanos aquí no tienen cabida, ya que todo se mide al milímetro.
Para la instalación de 81.000 metros cuadrados, Xiaomi ha invertido aproximadamente 330 millones de dólares y permite conseguir una producción anual de 10 millones de terminales, entre los que se encuentran los plegables de la compañía china.
Por supuesto, este tipo de fábricas vuelven a abrir el debate sobre el peligro de que la inteligencia artificial acabe con el trabajo que los seres humanos puedan lograr; sin embargo, aún hacen falta personas de carne y hueso para la monitorización de ciertos procesos.
Además, como ya han compartido personalidades célebres del sector, como Bill Gates, la IA no destruirá empleos, sino que los reconvertirá. De momento, esta fábrica oscura es un enlace endeble entre el pasado más reciente y el futuro de la industria.
