¿Qué es el cloaking y por qué Google te hará desaparecer de internet si lo usas?

A la hora de mejorar el posicionamiento de un sitio web, mucho cuidado porque no todo vale y técnicas tan famosas como el cloaking podrían ser el principio del fin de tu visibilidad en internet.

Teniendo en cuenta que las cosas nunca dejan de evolucionar, si se habla de Internet y de posicionar las páginas webs de tal forma que todo el mundo acabe entrando en ella, siempre se están buscando formas de conseguirlo de manera eficiente.

En medio de todo esto existe una práctica muy controvertida conocida como cloaking, que ha generado grandes debates en la comunidad del marketing digital y ciberseguridad.

El cloaking, término que en español se podría traducir como "encubrimiento", es una técnica que ha estado presente en el mundo del SEO (Optimización para Motores de Búsqueda) durante años y sabiendo que la visibilidad en los motores de búsqueda puede significar el éxito o el fracaso de un negocio, algunas personas y empresas han recurrido a métodos que están al límite de aceptable. 

Ahí es donde entra este concepto y es hora de que conozcas a fondo qué el cloaking, cómo funciona y por qué es tan criticado.

¿Qué es el 'cloaking'?

El cloaking es una técnica de SEO que consiste en mostrar contenido diferente a los motores de búsqueda y a los usuarios humanos. Básicamente, se trata de "engañar" a los buscadores presentándoles una versión de la página web optimizada para el posicionamiento, mientras que los visitantes reales ven una versión distinta.

En pocas palabras, es como tener dos versiones de una página web: una para los motores de búsqueda y otra para las personas. Dos caras diferentes de tu sitio web.

Imagina que tienes una tienda de juguetes online. Con el cloaking, cuando Google visita tu página, le muestras una versión llena de palabras como "juguetes baratos", "mejores juguetes para niños", y muchas descripciones de juguetes. Pero cuando un cliente real visita la página, ve la tienda normal con fotos bonitas de juguetes y ofertas.

Aquellos que se dedican de una forma muy profesional a esto lo hacen para intentar aparecer en los primeros resultados de Google, pero sin cambiar lo que ven los clientes reales. Es como si le dijeras a Google lo que quiere oír, pero a tus clientes les muestras algo más atractivo.

Aunque puede parecer una buena idea para salir primero en Google, en realidad es arriesgado. Google no permite hacer esto y puede castigar a los sitios web que lo hacen, incluso quitándolos completamente de sus resultados de búsqueda.

Así es como surgió y su evolución con el paso de los años

El cloaking no es una técnica que ha surgido de forma reciente. Sus orígenes se remontan a los primeros días de los motores de búsqueda, cuando los algoritmos eran mucho más simples y fáciles de manipular. En aquellos tiempos, bastaba con llenar una página de palabras clave para obtener un buen posicionamiento.

A medida que los motores de búsqueda se volvieron más complejos, también lo hicieron las técnicas de cloaking. Los webmasters comenzaron a utilizar scripts del lado del servidor para detectar los bots de los motores de búsqueda y servir contenido optimizado específicamente para ellos.

Con el tiempo, Google y otros motores de búsqueda empezaron a tomar medidas contra el cloaking. En 2006, Google penalizó públicamente a BMW Alemania por utilizar esta técnica, eliminando temporalmente el sitio web de la compañía de sus resultados de búsqueda. Este caso se convirtió en un hito que marcó un antes y un después.

Hoy en día, aunque sigue existiendo, su uso ha disminuido hasta niveles mínimos debido a los riesgos asociados y a la mejora de los algoritmos de detección. Sin embargo, algunas formas más sutiles de cloaking, como la segmentación geográfica o la optimización para dispositivos móviles, siguen siendo temas de debate en la comunidad SEO.

Mires como los mires, no, el 'cloaking' no está bien visto por Google

Para que te hagas una idea, en la industria del SEO, esta práctica es considerada una técnica “Black Hat” puesto que viola las políticas para webmasters.

Google considera el cloaking como una forma de engaño y manipulación de sus algoritmos. Su objetivo es proporcionar a los usuarios los resultados más relevantes y útiles, y el cloaking va en contra de este principio al mostrar contenido diferente a los bots y a los usuarios reales.

Las penalizaciones por usar cloaking pueden ser severas, incluyendo:

  • Caídas en picado en el ranking de las páginas.
  • Eliminación completa del sitio web de los resultados de búsqueda.
  • Pérdida de confianza y reputación ante Google.

Además, una vez detectado y penalizado, puede ser muy difícil recuperarse y volver a ganar la confianza de los buscadores. Crear contenido de calidad, optimizar la experiencia de usuario y seguir las directrices oficiales de Google son formas mucho más seguras y efectivas de mejorar el posicionamiento web, aunque sea más complejo.

Otros artículos interesantes:

Ver sus artículos

Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.