El problema de los precios desmesurados, LaLiga y las IPTV pirata: clubes, operadoras y aficionados al borde del colapso

Teniendo en cuenta el grave problema de piratería en España y pese a que LaLiga no fija directamente los precios para ver partidos, ¿tiene herramientas para influir en ellos?
La base de todo este problema parece claro. Ver el fútbol y otros deportes de forma legal se ha vuelto muy caro, y mucha gente está buscando alternativas más baratas, aunque eso signifique pasarse a lo ilegal. Esto ha llevado a un boom descomunal de las IPTV piratas y el problema ha escalado a niveles monstruosos.
"LaLiga es un gigante del deporte y muy respetada a nivel mundial, ¿por qué tener miedo si están siendo cooperadores de un delito de robarnos la propiedad?. Si esto sigue así en cuatro o cinco años el fútbol estará en la ruina, no es ser valientes, es ser coherentes y responsables", comenta Javier Tebas, Presidente de LaLiga.
En España, el Observatorio de la Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales, en su informe de 2023 publicado por la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, estima que el 22% de los usuarios de internet en España accedió a contenidos audiovisuales de forma ilegal ese año.
También se ha dado a conocer que el 40% de los jóvenes españoles entre 18 y 25 años ha recurrido alguna vez a servicios ilegales para ver fútbol. Y lo cierto es que no es que no quieran pagar, es que simplemente no pueden permitírselo. Se está creando una generación que ve el fútbol como un lujo, no como el deporte de casa y TV que siempre ha sido.
Para ver LaLiga completa en la temporada 2023/2024, un aficionado tiene que pagar alrededor de 110 euros al mes sumando diferentes servicios. Javier Tebas se defiende echando balones fuera.
"El fútbol no es caro, lo que pasa es que para que veas el fútbol tienes que tener el paquete de banda ancha, el móvil... Pero lo que es el fútbol son 25 o 30 euros". "Es el modelo que hay. Si tanto te gusta el fútbol, págalo con Telefónica u Orange. Lo que se está diciendo es 'baje el fútbol'. Yo no pongo los precios", añade.
Sin embargo, en el otro lado están las empresas que tienen los derechos del fútbol, como Movistar y Orange, que se muestran muy preocupadas, estudiando nuevas posibilidades y estrategias de precios para acabar con la piratería.
Ricardo Freire, experto en el sector de la televisión, sugiere que el problema tiene raíces más profundas: "Todo esto surge por una venta de derechos a Movistar, que no es solo una plataforma, es una 'teleco' que vende internet y usa el fútbol como señuelo".
Ante esta situación, ¿podría funcionar con el fútbol algo parecido a lo que ocurrió con Spotify y la música?
Contextualizando, Spotify llegó al mercado en un momento en que la música pirata estaba en su apogeo. Mucha gente descargaba canciones de forma ilegal porque no había una alternativa legal realmente barata. Spotify cambió esto ofreciendo una plataforma donde podías escuchar casi cualquier canción que te gustara por un precio más que razonable.
En 2023, este servicio tenía más de 220 millones de suscriptores de pago, por lo que se puede decir que sí, ha funcionado. La gente está dispuesta a pagar por música si el servicio es bueno y el precio es justo. ¿Podría funcionar algo parecido con el fútbol? Aquí la respuesta parece que es un poco más complicada. El fútbol es un producto diferente a la música y, lógicamente, en lugar de canciones, se está hablando de eventos en vivo que solo ocurren una vez.
Alex Recio, ingeniero informático, precisamente compara esta situación con lo que pasó con la música hace años: "La gente se bajaba canciones ilegalmente hasta que apareció Spotify. Bajaron los precios y ofrecieron una plataforma fácil y legal para escuchar música. Entonces la piratería casi desapareció".
La idea básica es la misma —aunque es cierto que no comparable y es más parecido a lo que pasa con Netflix, HBO o Disney Plus—: ofrecer un servicio legal y algo más económico que sea mejor que las opciones piratas. Si las compañías pudieran ofrecer paquetes más flexibles y económicos, tal vez podrían atraer a más gente a suscribirse.
Pero el fútbol tiene un problema extra: los derechos de transmisión son muy caros. Las empresas que compran estos derechos tienen que cobrar mucho para recuperar su inversión y esto al final hace que los precios sean altos para los consumidores. Además, son las operadoras las que se encargan de fijarlos.
Sin embargo, ¿si LaLiga vendiese los derechos de transmisión a las operadoras a precios más bajos, estas responderían con paquetes más económicos? ¿Se podrían incluir cláusulas que obliguen a las operadoras a ofrecer opciones más asequibles? ¿Y si LaLiga incluyese en su servicio de streaming todo el contenido, similar a como se hace en EEUU?
Desde luego, por el momento, le toca hacer malabares. Por un lado, necesita que los clubes ganen dinero con los derechos de transmisión. Por otro, tiene que luchar contra la piratería. No es fácil. Si no lo hacen bien, puede pasar como en Francia, donde la liga está en graves problemas por no haber controlado la piratería.
Esto va más allá del precio y quién sabe si esta podría ser una solución en potencia, pero la organización de Javier Tebas tiene que encontrar una forma de que todos ganen: los clubes, las operadoras y los aficionados. No lo tienen fácil.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


