Asegura que Elon Musk le regaló un Tesla Cybertruck y ahora se lo ha desactivado remotamente: "Eso no es de hombres, Elon"

Ramzan Kadyrov acusa a Elon Musk de desactivar su Tesla Cybertruck a distancia; el supuesto regalo reaviva el debate sobre el control remoto de los coches eléctricos de la compañía.
Ramzan Kadyrov, líder de Chechenia desde 2007, ha sacudido las redes con una acusación sorprendente, ya que asegura que Elon Musk le regaló un Tesla Cybertruck y que, tiempo después, el vehículo fue desactivado remotamente por la propia compañía.
Esta denuncia, compartida en su canal de Telegram, ha generado controversia no solo por la implicación directa del CEO de Tesla, sino también por lo que podría implicar en cuanto a la tecnología de control remoto de estos coches eléctricos de alta gama.
El mensaje de Kadyrov no ha dejado indiferente a nadie. En tono molesto, afirmó que el vehículo fue "apagado a distancia", obligándolo a remolcarlo. "Eso no es de hombres, Elon", escribió, cuestionando el supuesto gesto del magnate tecnológico. En sus palabras, regalar algo tan costoso para luego bloquear su uso es una actitud "poco varonil".
Elon Musk lo niega todo: ¿regalo o adquisición ilegal?
Según Business Insider, el propio líder checheno había publicado anteriormente imágenes y vídeos del vehículo, que incluso parecía estar equipado con una ametralladora. Y agradecía el "regalo", llamado el Cybertruck como la "Cyberbestia", elogiando su potencia y diseño. Sin embargo, la historia ha dado un giro.
Desde el otro lado, Elon Musk ha negado tajantemente haberle enviado o regalado ningún Tesla a Ramzan Kadyrov. Y aquí empieza el verdadero misterio. ¿Cómo consiguió el líder checheno uno de los vehículos más codiciados del mercado cuando su exportación a regiones bajo sanciones, como Chechenia, está teóricamente prohibida?

El Cybertruck aún no se comercializa globalmente, y menos en países como Rusia o territorios sancionados. Su distribución está estrictamente controlada, lo que hace poco probable una entrega oficial. ¿Pudo haber llegado mediante canales no oficiales? ¿O realmente existió una relación personal entre Musk y Kadyrov?
Este incidente ha encendido las alarmas sobre el posible desvío de tecnología de vanguardia a zonas conflictivas, algo que podría afectar directamente la imagen pública de Tesla y su CEO, así como plantear interrogantes diplomáticos más amplios.
Uno de los puntos más comentados tras esta historia es la capacidad de Tesla para apagar remotamente sus vehículos. Aunque esta función está diseñada para casos de robo o mal uso, su utilización en este contexto levanta preocupaciones importantes. Como la cuestión de hasta qué punto un coche inteligente sigue siendo tuyo si la empresa puede intervenirlo a distancia.
El caso del Cybertruck de Kadyrov pone sobre la mesa el debate sobre el control real que tiene un propietario sobre su coche. La automatización y la conectividad de estos vehículos eléctricos, aunque aportan ventajas, también los hacen vulnerables a decisiones unilaterales por parte del fabricante.
En países con escasa regulación sobre este tipo de tecnología, estas capacidades pueden convertirse en un arma de doble filo.
Además, la sospechosa presencia de un vehículo de estas características en una región bajo sanciones internacionales también genera dudas sobre la trazabilidad de las ventas de Tesla y sobre el cumplimiento de las normativas de exportación. Si el coche llegó a Chechenia por medios no legales, ¿cómo pudo conectarse a los servicios oficiales de Tesla?
Este curioso episodio entre Elon Musk y Ramzan Kadyrov revela mucho más que un simple malentendido. Aporta una visión inquietante sobre los límites de la propiedad digital, la seguridad de los coches inteligentes y las tensiones geopolíticas que incluso una marca de coches eléctricos puede avivar.