Elon Musk tiene un problema con los plazos: sus grandes previsiones no se cumplen

Generado con IA

El fundador de Tesla no ha acertado apenas cada vez que ha jugado a dárselas de visionario. Al menos, así viendo sucediendo desde hace ya más de una década. 

Saber si Elon Musk es un ingenio de la innovación o solamente un "niño grande", como lo definió su propia hija, resulta difícil de discernir. Tal vez pueda considerarse las dos cosas, quién sabe. Para algunos, el fundador de Tesla es una referencia creativa, mientras que para otros solo se trata de un multimillonario con ganas de notoriedad y un carácter excéntrico. 

Pero más allá de las consideraciones subjetivas que cada cual pueda tener de Elon Musk, existe un hecho incontestable: el empresario no es un buen visionario. A diferencia de otros expertos que suelen catalogarse como "futuristas", lo cierto es que al socio de Donald Trump no se le da bien jugar a dárselas de Nostradamus. Muchas de sus previsiones no se han cumplido. 

Elon Musk y cuando el futuro no cumple con los plazos

Durante mucho tiempo, Elon Musk fue un espejo en el que mirarse para muchos. Un triunfador de esos llamados a cambiar el mundo. Hoy en día, en cambio, la imagen que se tiene de él ha cambiado. Tal vez para algunos siga siendo un genio, pero su reputación se ha visto notablemente deteriorada desde que diera el salto a la política. La propia Tesla lleva ya tiempo sufriéndolo

Sin embargo, quizá no todo sea un problema relacionado con sus coqueteos gubernamentales. Hay otro aspecto que en ocasiones se olvida: Elon Musk no suele acertar con los plazos y eso, poco a poco, va quedando ahí de manifiesto. Un buen ejemplo de ello fueron los robotaxis. En 2019, Musk aseguró que estarían en circulación en 2020. Hoy en día, los coches totalmente autónomos no existen. 

Otro problema tiene que ver con Marte. Elon Musk quiere ser recordado como el visionario que llevó a la humanidad al planeta rojo. En 2016, predijo que para 2024 o 2025 se enviaría a nuestro vecino galáctico la primera misión tripulada por humanos. Esa fecha ya está aquí, y SpaceX ni siquiera ha lanzado una nave tripulada más allá de la órbita terrestre con su cohete Starship.

Por otro lado, Musk también ha asegurado en muchas ocasiones que el futuro pasa por la robótica, y que los robots de compañía estarán en casi todos los hogares. ¿Cuándo? En 2023, el empresario aseguró que su modelo Optimus se empezaría a producir en masa para 2025, y que tendría mayor impacto que los coches. De momento, todavía sigue en fase experimental. 

El problema del calendario

Está claro que cuando uno es tan ambicioso como Elon Musk, las fechas pueden no ajustarse a la realidad. No es lo mismo planear pasar un fin de semana en París que querer colonizar Marte, eso es obvio. Pero el principal descrédito al que se enfrenta el hombre más rico del mundo tiene que ver no ya con los plazos incumplidos, sino con los inciertos avances de sus proyectos. 

El problema no está en que todavía no estemos en Marte ni exista un Optimus en cada hogar estadounidense, sino en que, al menos por ahora, todo sigue estando en el aire, sin certezas concretas. Por eso, hay mucha gente que empieza a ver a Elon Musk como un vendedor de humo. El futuro resulta imposible de predecir, pero la hemeroteca sí está ahí, y de momento juega en su contra. 

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