Elon Musk critica la tecnología de Estados Unidos: "Hasta los dinosaurios la verían antigua"

El fundador de Tesla ha sido muy duro a la hora de analizar la situación internet de su país, y la polémica no ha tardado una vez más en hacer acto de presencia.
Para muchos, la figura de Elon Musk siempre es sinónimo de tecnología. Al fin y al cabo el fundador de Tesla o SpaceX siempre ha recurrido a ella para intentar innovar en sectores muy diferentes, e incluso confía en la inteligencia artificial y la robótica para llevar al ser humano a Marte y potenciar la exploración espacial. Unos objetivos que parecen chocar con la realidad de Estados Unidos.
Al menos, en lo que se refiere a toda la burocracia del país norteamericano. En una reciente entrevista llevada a cabo con Fox News, el hombre más rico del mundo no ha tenido reparos en asegurar que el gobierno de su país utiliza tecnología prehistórica para muchos de sus asuntos internos. "Hasta los dinosaurios la verían antigua", ha asegurado.
Elon Musk y la modernización de Estados Unidos
Elon Musk nunca ha escondido su pasión por la tecnología, que según él mismo nació cuando era joven y tuvo acceso a libros de ciencia ficción. Por eso, siempre ha intentado llevar las últimas innovaciones técnicas a todas las empresas que ha fundado, que no han sido precisamente pocas. En cambio, ahora que forma parte de los asuntos gubernamentales estadounidenses, la cosa es muy distinta.
Atendiendo a las declaraciones del mediático empresario, no hay ninguna duda de que muchos procesos de Estados Unidos pecan de tradicionales. O tal y como él mismo ha declarado, de "prehistóricos". De hecho, haciendo gala de su particular forma de expresarse, Musk ha dicho que es "como si estuviéramos viviendo aún en la época de Los Picapiedra".
El magnate ha puesto casos concretos. Por ejemplo, la forma en la que se tramitan las pensiones federales de la primera potencia del mundo. Estas operaciones todavía se llevan a cabo utilizando documentos físicos en papel, que se gestionan de forma manual, exactamente igual que ya se hacía hace décadas. En su opinión, esto supone un derroche totalmente innecesario.
Toda esta manera de trabajar no solo parece un anacronismo en los tiempos digitales que corren, con la inteligencia artificial proponiéndose como una alternativa a muchas profesiones tradicionales, sino también como un despilfarro. Y precisamente la labor que Donald Trump ha dado a Elon Musk es la de mejorar la eficiencia del sistema. Es decir, ahorrar dinero con ayuda de la tecnología.
El fundador de Tesla en el ojo de la polémica
Estas nuevas declaraciones de Elon Musk no han pasado inadvertidas, como era de esperar. Su figura continúa dividiendo a la gente, y no solo en Estados Unidos. Mientras que algunos le consideran la persona adecuada para modernizar el funcionamiento del país, y alguien capaz de llevar a la humanidad a nuevos niveles de bienestar, otros no lo tienen tan claro en absoluto.
Al margen de la complicada situación que atraviese Tesla, no faltan expertos que consideran que muchas de las ideas de Musk son, en un sentido práctico, poco menos que irrealizables. Sus plazos para llevar a Marte se han puesto repetidamente en duda, lo mismo que la viabilidad de su robot Optimus o sus planes para los coches autónomos. ¿Innovación inminente o fantasías de ciencia ficción?