El CEO de Replit se rinde ante la inteligencia artificial: "No estudies programación ahora"

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Amjad Masad predice que muy pronto ya no será necesario programar, porque la IA será capaz de escribir casi todo el código por sí sola. Su consejo: adaptarse cuanto antes.

Los expertos en inteligencia artificial llevan años advirtiendo sobre el impacto de esta tecnología en el mercado laboral, asegurando que acabará sustituyendo numerosos empleos que hoy realizan personas. Dentro de pocos años, serán los propios chatbots y sistemas inteligentes los que asuman tareas que, hasta ahora, parecían exclusivamente humanas. 

Y si estás pensando en estudiar algún lenguaje de programación, quizá debas pensártelo dos veces, porque el CEO de Replit, Amjad Masad, afirma que aprender a programar podría ser ya una pérdida de tiempo.

Argumenta que, debido al rápido avance de la IA en la generación automática de código, los nuevos programadores corren el riesgo de ser reemplazados casi por completo. La razón es simple: las herramientas de IA podrán crear una app en cuestión de segundos, a un ritmo imposible de igualar para cualquier persona. 

Esto significa que, según él, dedicar tiempo y esfuerzo ahora mismo a estudiar lenguajes como Python, Java o JavaScript podría no ser la mejor inversión para tu futuro laboral, ya que estos conocimientos podrían volverse obsoletos más rápido de lo que imaginas, sobre todo ahora que los agentes de IA están más cerca que nunca.

La IA generará hasta el 90% del código en pocos meses, según líderes tecnológicos

Masad no está solo en esta visión, puesto que numerosos líderes tecnológicos, como Sundar Pichai, CEO de Google, o Sam Altman, fundador de OpenAI, coinciden en que la IA ya genera una parte considerable del código en muchas empresas, y la tendencia va en claro aumento. 

Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha ido más allá, pronosticando que en apenas seis meses la inteligencia artificial será responsable de generar hasta el 90% del código informático. Esta predicción, de cumplirse, representaría una auténtica revolución para el sector tecnológico, cambiando radicalmente las necesidades formativas y laborales en programación.

A pesar de estas cifras alarmantes, el propio Masad insiste en que, aunque la programación como habilidad técnica pueda quedar atrás, hay algo que la inteligencia artificial todavía no puede reemplazar: la capacidad de pensar con lógica, resolver problemas complejos y comunicarse eficazmente tanto con humanos como con máquinas. 

Según el mandamás de Replit, aunque las tareas repetitivas y rutinarias serán realizadas por algoritmos, los trabajadores seguirán necesitando habilidades fundamentales como el pensamiento crítico y la creatividad para dirigir y supervisar el trabajo que la IA realice.

Estas polémicas declaraciones no han dejado indiferente a nadie, provocando intensos debates en redes sociales y entre expertos del sector. Muchos profesionales defienden que aprender programación sigue siendo vital, ya que permite precisamente desarrollar esas habilidades críticas necesarias para gestionar adecuadamente las herramientas de inteligencia artificial. 

Otros, sin embargo, comparten la visión del CEO de Replit y opinan que ahora es más importante centrarse en aprender cómo utilizar, entender y aplicar la IA para resolver problemas reales, en lugar de dominar la sintaxis de un lenguaje específico.

Lo que está claro es que la programación está viviendo uno de los momentos más críticos de su historia, con un futuro cada vez más dominado por la IA generativa. Sea cual sea tu postura al respecto, lo fundamental es estar preparado y mantener la mente abierta ante este profundo cambio tecnológico que transformará por completo el mercado laboral en los próximos años.

La inteligencia artificial no solo destruye empleos: estos son los que va a generar

Aunque los expertos han advertido que la inteligencia artificial podría acabar desplazando a los programadores, lo cierto es que este cambio también está abriendo la puerta a nuevas profesiones que, hasta hace poco, ni siquiera existían. 

La transformación del mercado laboral no solo pasa por la automatización de tareas técnicas, sino por la aparición de roles que combinan creatividad, pensamiento crítico y capacidades humanas difíciles de replicar por una máquina.

Uno de estos perfiles es el del especialista en ética de la IA, cuya labor consiste en supervisar el desarrollo de sistemas para garantizar que funcionen de forma justa, segura y respetuosa con los derechos fundamentales. 

Su trabajo no se limita a la teoría: participan en la elaboración de normas internas, realizan auditorías sobre cómo se usan los algoritmos y asesoran a empresas sobre los riesgos sociales o legales derivados de ciertas decisiones automatizadas. Es una figura clave en un momento en el que la tecnología avanza más rápido que la legislación.

También empiezan a consolidarse los llamados artistas de inteligencia artificial, profesionales que emplean herramientas como DALL·E o Midjourney para generar imágenes, composiciones musicales o piezas narrativas a partir de simples indicaciones de texto. 

A diferencia del artista digital tradicional, su habilidad radica en dominar el lenguaje con el que se comunican con estas plataformas y entender cómo guiar a la máquina para obtener un resultado con intención estética y coherencia. No se trata de dejar que la IA lo haga todo, sino de dirigir el proceso creativo.

Y si los chatbots necesitan dirección, también necesita revisión. Por eso están surgiendo perfiles como los verificadores de datos, encargados de revisar la información que generan los algoritmos para detectar errores, sesgos o imprecisiones. 

Su trabajo consiste en contrastar los resultados, corregir desviaciones y asegurarse de que lo que produce el sistema sea fiable. En este nuevo escenario laboral, la inteligencia artificial no solo transforma lo que sabes hacer, sino también lo que puedes llegar a ser.

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