Científicos piden retirar un popular tipo de encimeras que seguramente tengas en tu cocina: son un peligro para la salud

La reciente aparición de casos de silicosis en trabajadores británicos que manejan encimeras de piedra artificial está generando gran preocupación.
El Reino Unido acaba de agregar un capítulo preocupante a la lista global de países afectados por la silicosis cristalina, una grave enfermedad pulmonar.
Desde 2010, diversos países como España, Israel e Italia han reportado casos en trabajadores de la industria de encimeras de cocina fabricadas con piedra artificial, comúnmente conocida como cuarzo.
Ahora, ocho trabajadores británicos, que trabajaban en el corte y pulido de estas encimeras, se encuentran entre los afectados.
La nueva oleada de silicosis en el Reino Unido
La reciente investigación publicada en la revista Thorax revela que los afectados en el Reino Unido tienen una edad promedio de 34 años y una exposición media al polvo de piedra artificial de 12,5 años.
Estos datos son alarmantes, dado que algunos de los afectados requieren trasplante de pulmón, han desarrollado enfermedades autoinmunes o infecciones pulmonares.
Este panorama ha llevado a los expertos a exigir una prohibición del uso de estos materiales, siguiendo el ejemplo de Australia, que ha decidido prohibir la fabricación y manejo de encimeras con alto contenido de sílice desde julio de 2024.
El problema radica en la alta concentración de sílice en la piedra artificial, que supera el 90%, en comparación con el mármol y el granito, que contienen mucho menos sílice.
Este alto contenido genera una cantidad significativa de polvo fino cuando se corta y pule la piedra, especialmente cuando no se utilizan medidas adecuadas como el enfriamiento con agua para reducir el polvo.
Esta exposición prolongada al polvo fino es un factor clave en el desarrollo de la silicosis cristalina, una forma grave y rápidamente progresiva de la enfermedad.
El caso español de sílice y la respuesta de la industria

En España, el problema de la silicosis no es nuevo. Desde 2007 hasta 2019, al menos 1.856 trabajadores han sido diagnosticados con esta enfermedad, según datos del sistema CEPROSS (el sistema de comunicación de enfermedades profesionales).
Un caso destacado involucra a la empresa española Cosentino, condenada por no advertir adecuadamente sobre los riesgos asociados al trabajo con piedra artificial.
Aunque la compañía ha hecho mejoras en las medidas de seguridad y reducido el contenido de sílice en sus productos, la preocupación persiste. Los estudios revelan que, a pesar de las medidas de prevención, el riesgo sigue siendo alto.
Los recientes estudios, que incluyen un metaanálisis de 52 investigaciones sobre casos de silicosis en el Reino Unido, subrayan la necesidad de reducir la exposición al polvo de sílice. Los expertos proponen que reducir a la mitad la exposición a la concentración de polvo podría disminuir el riesgo de la enfermedad en un 45%.
Este hallazgo refuerza la necesidad de medidas estrictas para controlar la exposición en el lugar de trabajo y de considerar una prohibición gradual del uso de piedras artificiales con alto contenido de sílice.
Propuestas para una prohibición gradual y medidas de prevención
Un grupo de investigadores ha recomendado una prohibición inicial de productos con más del 30% de sílice cristalina, con un posible ajuste a menos del 5% en los próximos cinco años.
“Creemos que esta propuesta es proporcionada y protegería la salud de los trabajadores europeos y de otros trabajadores de todo el mundo, al tiempo que alentaría a la industria a seguir desarrollando productos más seguros”, explican tres de los investigadores del artículo publicado en la revista Occupational & Environmental Medicine.
Esta medida permitiría reunir más evidencia sobre niveles seguros y protegería mejor a los trabajadores. Mientras tanto, se deben implementar todas las medidas de control para minimizar la exposición al polvo.
Cristina Martínez, experta en silicosis y miembro del área de enfermedades respiratorias de origen medioambiental de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), considera que los estudios británicos confirman lo que ya se sabía en España y que la industria debe actuar con mayor precaución.
Según fuentes de la empresa Cosentino, se argumenta que los problemas de salud reflejan la precariedad del sector y que los productos actuales han mejorado significativamente.
La compañía asegura que el contenido de sílice en sus productos ha sido reducido, aunque algunos sectores piden una mayor regulación y vigilancia. La situación actual subraya la urgencia de abordar los riesgos asociados con la piedra artificial y de implementar medidas efectivas para proteger la salud de los trabajadores a nivel global.