Aún no han podido capturar a 42 monos escapados de un laboratorio, se lo están pasando en grande

42 de los 43 macacos Rhesus que se escaparon el jueves de un laboratorio de investigación, aún no han podido ser capturados.
La aventura por la libertad de 43 monos destinados a todo tipo de experimentos, continúa. Tres días después de su fuga, solo han podido atrapar a uno.
El pasado jueves estos primates se escaparon del laboratorio Alpha Genesis, en la localidad de Yemassee, en Carolina del Sur (Estados Unidos).
A sus cuidadores se les olvidó echar el cerrojo, y cuando un macaco Rhesus abrió la puerta, el resto fueron detrás. Los 43 primates son hembras jóvenes.
Una divertida espadada de 43 primates
Con muy poco tacto, la policía local publicó un alarmante aviso en su cuenta de Facebook:
"Se ruega a los residentes que mantengan bien cerradas puertas y ventanas e informen inmediatamente de cualquier avistamiento llamando al 911. No intente acercarse a estos animales bajo ninguna circunstancia".
La gente pensó que los monos tenían algún tipo de virus inoculado, pero no. Son hembras jóvenes que aún no se han usado en ningún experimento. La precaución de no acercarse, es porque se trata de animales salvajes, y podrían atacar si se ven amenazados.
Estos intrépidos monos son macacos Rhesus (Macaca mulatta), los más utilizados en la ciencia para hacer experimentos. Viven en Asia, y no están en peligro de extinción.
El Rh positivo o negativo de la sangre se llama así en honor de estos macacos Rhesus, ya que se descubrió analizando la sangre de estos primates. Tanto el primer primate transgénico, que tenía genes de medusa, como el primer primate clonado, en 2018, pertenecen a esta especie.
Incluso han viajado al espacio con la NASA en los años 50 y 60, y con Rusia en los años 90.
Como podemos ver en el anterior vídeo de CBS News, las macacas campan a sus anchas en los frondosos bosques que hay alrededor del laboratorio. Se las ha visto jugando unas con otras, y divirtiéndose saltando de árbol en árbol.
Atraparlas es muy complicado, ya que se esconden en las ramas más altas de los árboles, y son muy ágiles y escurridizas.
No se pueden emplear dardos somníferos porque, al estar en lugares tan altos, si se duermen podrían caerse del árbol y matarse.
De momento se conforman con poner trampas de comida para atraparlas, pero solo han "cazado" a una. Confían en que el hambre las hará volver al laboratorio, o caerán más en las trampas.
No es la primera vez que ocurre. Alpha Genesis ya fue multada con 12.600 dólares en 2018 por infracciones que incluían cuatro fugas de monos. De los 30 primates fugados, nunca encontraron a uno de ellos.
La imagen de estos 43 macacos Rhesus que huyen de un laboratorio médico en donde iban a ser sometidos a experimentos, ha vuelto a alimentar el debate en Estados Unidos, sobre el uso de animales inteligentes en prácticas médicas.
