El polémico plan para acabar con los atascos: un sistema de créditos para carriles preferenciales

Investigadores piensan en un modelo basado en créditos para que los conductores puedan tomar carriles preferenciales para entrar a las grandes ciudades.
Aunque se dice que gracias a un vehículo podemos llegar a nuestro destino antes que si tomamos el transporte público, esto a veces no es del todo cierto si sobre todo cogemos el coche en horas punta.
En estos últimos años, distintos investigadores han estado buscando formas para evitar este tipo de atascos, que incluso pueden provocar que lleguemos tarde a la universidad o al trabajo.
Ahora distintos investigadores de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería Civil y Ambiental (ENAC) de la EPFL junto con la ETH de Zúrich han creado un nuevo sistema que no supone ningún coste para los conductores, pero que puede traer cierta polémica.
Lo han denominado sistema de gestión de tráfico (CARMA) que ofrecería un nuevo modelo de tráfico con carriles preferenciales.
Todos los conductores tendrían un número de créditos “karma” establecidos, que podrían utilizarlos cuando necesiten llegar antes o después al trabajo o a la universidad.
Por una parte, los conductores tendrían dos opciones para llegar a su destino, podrían tomar el carril lento con mucho tráfico, el habitual hoy día en horas punta; o usar créditos llamados “karma” para entrar por un carril rápido con menos coches.
La idea es que los usuarios utilicen sus créditos “karma” cuando tengan gran prisa, y ahorrarlos cuando vayan bien de tiempo, utilizando los carriles normales.
"En los modelos convencionales de tráfico en horas punta, se supone que todos tienen prisa por llegar a la oficina al mismo tiempo", dice Kenan Zhang, profesor adjunto titular en la EPFL.
"Pero relajamos este supuesto y consideramos que los viajeros pueden tener menos prisa algunos días y más otros. Esto refleja mejor la realidad y garantiza que nuestro sistema funcione a largo plazo".
Además comenta que con su sistema CARMA no se discrimina a los usuarios por sus ingresos.
Y es que muchos de los sistemas de gestión de tráfico actuales como los peajes, están más pensados para personas que puedan permitírselo y no para todos los usuarios.
"Las personas con una buena situación económica pueden permitirse pagar peajes elevados para evitar los atascos, mientras que los viajeros con menos ingresos tienen que salir antes o después para evitar el tráfico", afirma Zhang. "Este tipo de sistemas no son justos".
"Nuestros resultados están matemáticamente comprobados y demuestran que CARMA puede mejorar los flujos de tráfico tanto como los sistemas de pago", afirma. "Y nuestro enfoque es justo y no se basa en datos personales".
A pesar de este sistema polémico de utilización de créditos para optar por carriles preferenciales, los investigadores están convencidos de querer probarlo en condiciones reales.
