La Guardia Civil desesperada con Google Maps y Waze: "De controlar a controlados"

La DGT considera que las apps de navegación representan un riesgo debido a la función que permite a los usuarios alertar sobre radares y controles policiales.
La Dirección General de Tráfico (DGT) está tomando medidas drásticas para frenar la difusión de información sobre controles de velocidad y alcoholemia en las aplicaciones de navegación como Google Maps y Waze, así como también en grupos de WhatsApp o Telegram donde diariamente se comparten avisos.
Desde el organismo advierten que esta práctica supone un peligro tanto para los conductores como para los ocupantes de los coches, ya que facilita la evasión de sanciones y pone en riesgo la seguridad vial. El problema ha escalado a tal punto que la Guardia Civil ha reconocido que han pasado de "controlar a ser controlados".
Esta declaración responde a la proliferación de aplicaciones y grupos en los que los usuarios informan en tiempo real sobre la ubicación de los controles de tráfico, permitiendo que muchos conductores eviten ser detenidos mientras conducen bajo los efectos del alcohol o con exceso de velocidad.
Si bien compartir la ubicación de radares fijos es completamente legal, ya que la propia DGT publica esta información, alertar sobre controles móviles o aleatorios es otra historia. Las autoridades consideran que esta práctica pone en peligro a todos los usuarios de la vía y, además, puede ser sancionada bajo la ley de seguridad ciudadana.
La nueva estrategia de la DGT para frenar los avisos de radares
Para frenar esta tendencia, la Guardia Civil ha desplegado una serie de estrategias operativas con el fin de reducir el impacto de estos avisos. Entre ellas destacan:
Controles exprés de 15 minutos, que se instalan en un punto concreto de la carretera y se desmontan rápidamente para evitar que los conductores tengan tiempo de reaccionar ante las alertas en WhatsApp o Telegram, incluso en Google Maps o Waze.
De igual manera, están los Controles dinámicos, que consisten en realizar paradas aleatorias en diferentes puntos de la carretera sin previo aviso, dificultando cualquier intento de evasión. De esta manera, se toma por sorpresa a los conductores.
A través de su cuenta en X (Twitter), la Dirección General de Tráfico ha informado sobre estas medidas, al mismo tiempo que trabaja en cambios legislativos que castiguen con mayor severidad la difusión de este tipo de información.
El objetivo final de la DGT es que la legislación contemple sanciones específicas para todas aquellas personas que alerten sobre la presencia de radares móviles y controles de velocidad en Google Maps, Waze y grupos de WhatsApp o Telegram.
En este sentido, ya han comenzado a actuar: recientemente, las autoridades desarticularon uno de los mayores grupos de WhatsApp dedicados a avisar sobre radares y controles, con más de 15.000 miembros.
Los administradores de este grupo se enfrentan a multas que oscilan entre los 6.000 y los 20.000 euros, según lo estipulado en la ley de seguridad ciudadana. Además, la DGT está acelerando la reforma de la ley de tráfico para incluir sanciones más severas a quienes utilicen estas herramientas para obstaculizar la labor de las autoridades.
Cabe destacar que el uso de la tecnología para evadir controles se ha convertido en un desafío para la DGT, así como también para la Guardia Civil, que buscan recuperar el control y garantizar que las carreteras sean seguras para todos los conductores.
Nuevos radares de la DGT que Waze y Google Maps no pueden detectar
Para reforzar la seguridad vial, la DGT está desplegando nuevos radares indetectables, conocidos como "carros radar", que destacan por su movilidad y precisión. A diferencia de los radares fijos, estos dispositivos pueden desmontarse y trasladarse en cuestión de minutos, lo que impide que los conductores se acostumbren a su ubicación y dificulta su detección en Google Maps y Waze.
Su flexibilidad es clave, puesto que cuando los usuarios reportan su ubicación en estas aplicaciones o en grupos de apps de mensajería, la Guardia Civil puede moverlos a otro punto antes de que las alertas sean efectivas. Además, estos radares son altamente precisos y pueden captar varias imágenes en segundos para identificar a los infractores con claridad.
La DGT continuará ampliando la instalación de estos dispositivos a lo largo de 2025, ya que no requieren conexión eléctrica y pueden desplegarse en cualquier carretera en función de las necesidades de vigilancia. Con esta estrategia, se busca reducir los excesos de velocidad y evitar que las apps de navegación interfieran en los controles de tráfico.
