¿Haces esto con el cargador del móvil? Tenemos malas noticias: “Gastas luz a lo tonto y te pones en peligro”

Estás usando mal el enchufe al cargar tu móvil Android o iPhone. Aunque sea solo un detalle mínimo, puede consumir mucha energía y eso no es bueno para tu factura de luz.
Sea cual sea el móvil que tengas, es obligatorio que utilices cargador para que vuelvas a tener el 100% de energía. Existen muchos tipos de estos accesorios, como USB Tipo C, Micro-USB (Tipo B), Lightning o USB-A, pero todos se utilizan igual, lo conectas al enchufe y a tu Android o iPhone sin mucha complicación.
A pesar de que es algo muy fácil de usar, con el tiempo, las personas han adquirido algunos hábitos que son negativos, tanto para los componentes del dispositivo, como para el conector y el cable que usas cada día. De hecho, hacerlo de manera correcta puede hacer una gran diferencia en el ahorro de batería y también en la recibo de electricidad.
No solo genera un gasto mayor de dinero, sino que cuando se usa inadecuadamente, el cargador también puede convertirse en un peligro. La verdadera pregunta es si hay un riesgo a la hora de dejarlo enchufado, incluso después de haber cargado por completo el teléfono. Por suerte, un experto ha respondido esta duda y es muy importante saber lo que podría pasar si lo haces.
Dejar el cargador enchufado consume más energía

Para poder entender el problema que podría crear el mal uso del cargador, es necesario que comprendas que existen diversos tipos de composiciones internas, como filtros, circuitos, cableados, y transformadores, por lo que varían las características.
Pues bien, en primer lugar está la conversión de corriente alterna (CA) a la corriente continua (CC), las cuales son la del enchufe y de bajo voltaje, respectivamente. Este proceso es crucial para que el smartphone, portátil o auricular tenga la capacidad de cargar la batería.
Junto a los componentes, el sistema protege las transmisiones por medio de regulaciones, sin importar que el móvil se encuentre conectado o no. Esto quiero decir que, mientras esté enchufado a la fuente de abastecimiento, va a mantenerse consumiendo electricidad, aunque en cantidades muy inferiores.
En The Conversation, los expertos explican que “Dependiendo de lo que dejes enchufado, a lo largo del año el consumo podría ascender a varios kilovatios por hora”. Por muy poco que sea ese drenaje, cuando se hacen con varios cargadores a la vez y estos pasan muchas horas conectados, el impacto puede comenzar a apreciarse en la factura de luz.
A esto también se le conoce como “energía vampiro” y si sucede constantemente, el accesorio se podría desgastar rápidamente con el tiempo, sobre todo cuando se trata de cargadores no certificados y de dudosa procedencia.
La situación podría escalar a tal punto en el que se sobrecaliente y genere un incendio doméstico por fallos o cortocircuitos concretos. Es sumamente peligroso y lo mejor es tener mucho cuidado con estos artefactos.
¿Qué hacer para proteger el cargador y tu dispositivo?
El consumo de energía excesivo que hace que tengas una deuda mayor en el recibo y los posibles riesgos pueden ser evitados si tan solo desconectas el cargador del tomacorriente después de usarlo.
Si es porque se te olvida, entonces es recomendable que inviertas en una regleta inteligente donde tengas la posibilidad de programar el apagado de electricidad para que se “desconecten” todos los conectores de manera automática o por medio de un interruptor manual.
Otras de las cosas relevantes que tienes que considerar es reemplazar el cargador si está dañado o genera una temperatura alta y que utilices siempre un accesorio original para tu teléfono o portátil. Con estas acciones, la vida útil de tus dispositivos y la cantidad de dinero que debes gastar para el servicio de electricidad ya no serán grandes preocupaciones para ti.