Aria, el coche eléctrico que jamás pasará por un taller: puedes diagnosticarlo y repararlo tú mismo en casa

Un grupo de estudiantes ha creado un coche eléctrico que puedes desmontar, diagnosticar y arreglar tú mismo desde tu casa, sin que tengas que ir al mecánico o al taller.
Seguramente esta noticia a muchos realmente les entusiasme. Ya sea por falta de conocimiento o porque simplemente no tienes las herramientas adecuadas para resolver algún mínimo problema de tu coche, te toca llevarlo a un taller, que precisamente no son nada baratos.
Pues lo que están construyendo unos estudiantes en los Países Bajos puede que te guste bastante. El prototipo se llama Aria, que significa Anyone Repairs It Anywhere, o lo que es lo mismo, cualquiera puede repararlo en cualquier lugar, y su filosofía es la siguiente: pon el poder de la reparación en manos de los usuarios.
Aquí nada de sistemas cerrados, nada de piezas imposibles de cambiar sin equipo especial. Aquí puedes hacerlo tú mismo.
La idea, comentar, que no nace especialmente dirigida a los coches de toda la vida de gasolina o diésel. Más bien, está enfocada en los coches eléctricos modernos, que, aunque tienen menos piezas mecánicas que los de combustión, son cada vez más difíciles y caros de reparar.

Las baterías están integradas en el chasis, los componentes electrónicos son muy complejos y, a menudo, solo un especialista puede tocar algo sin que te cueste un riñón o directamente un coche nuevo. Aria quiere acabar con todo eso.
Los estudiantes de la TU/e Eindhoven University of Technology, parte del grupo TU/ecomotive, diseñaron el coche de forma modular: cada pieza, desde la batería hasta los paneles de la carrocería, se puede retirar sin herramientas especiales y sin depender de un mecánico profesional.
La idea es que tú mismo puedas identificar qué falla en tu coche eléctrico y arreglarlo tú desde casa
En concreto, utiliza seis módulos de batería independientes que pesan alrededor de 12 kilos cada uno. Estos se pueden quitar con la mano, casi como si cambiaras las pilas de un mando a distancia. Si uno falla, no hace falta retirar todo y solo sacas ese módulo y lo cambias.
Por otro lado, el sistema eléctrico del coche está agrupado en cajas individuales que se colocan en la parte delantera del coche, en lugar de estar cada una en un sitio diferente del vehículo.
Cada caja utiliza las mismas placas electrónicas, lo que permite reemplazar una unidad rota con otra sin problema alguno.
Rizando el rizo, y para saber qué falla exactamente, Aria viene con una app en el móvil que se conecta al coche mediante USB‑C y te enseña un mapa 3D del vehículo con la pieza defectuosa marcada. De esta forma no hay que adivinar ni abrir todo. En este caso, la app te guía paso a paso y te dice qué herramienta necesitas para solucionarlo.

El exterior también sigue esta lógica: parachoques, paneles laterales y otras partes están unidos con mecanismos de liberación rápida, lo que permite quitarlos en cuestión de minutos sin necesidad de ir al taller. Si te rozan el coche, puedes cambiar el panel tú mismo sin pagar horas de mano de obra.
El coche no es solo un juguete de piezas y también es útil
Aria puede alcanzar hasta 90 km/h y tiene una autonomía estimada de 220 km, basada en los estándares WLTP usados por la industria. Es totalmente perfecto y servible para moverse por la ciudad o viajes cortos, justo donde muchos usuarios usan ahora vehículos eléctricos.
Además, el chasis ha sido pensado para ser seguro y resistente. Aunque todavía no viene con airbags ni cinturones homologados como un coche de producción, los soportes que sujetan las baterías y paneles están creados para no moverse incluso bajo estrés.
Con todo esto, ya puedes intuir que Aria aún no está listo para salir a la venta. Sus creadores reconocen que pasar de prototipo a coche comercial necesita de inversiones millonarias y acuerdos con fabricantes, algo que aún están barajando. Por el momento toca esperar y ver si realmente esta gran idea tiene cabida en el sector.
