China prohíbe los tiradores ocultos en las puertas de los coches por motivos de seguridad

Tesla fue una de las primeras marcas en popularizar este tipo de manijas, que desde entonces se han convertido en prácticamente un sinónimo de los coches eléctricos.
China ha tomado una decisión sin precedentes: prohibir los tiradores ocultos de las puertas de los coches. Es la primera vez que se toma una medida así en el mundo. La cuestión es que no se trata de cualquiera: China es el mayor mercado automovilístico del planeta. ¿Y qué quiere decir esto exactamente? Pues que el diseño de vehículos a nivel global podría cambiar.
La prohibición afecta sobre todo a los vehículos eléctricos, ya que es precisamente en estos donde resultan más habituales. Primero fue en mayor medida Tesla quien los popularizó, pero luego muchos otros fabricantes decidieron seguir los mismos pasos por cuestiones de practicidad y, sobre todo, gustos estéticos. Pero eso podría tener los días contados, tal vez.
China prohíbe los tiradores ocultos de los coches

Los tiradores ocultos -también llamados retráctiles o enrasados- son manijas que no sobresalen de la carrocería y que suelen desplegarse automáticamente cuando el coche se desbloquea. De un tiempo a esta parte se han vuelto bastante frecuentes por varias razones: son más aerodinámicos, encajan mejor con los sistemas eléctricos y, por qué no decirlo, quedan más futuristas.
De hecho, no es descabellado decir que en los últimos años este tipo de tiradores se han vuelto casi un sello de identidad en lo que se refiere a los vehículos eléctricos. Especialmente a los de gama alta. Pero nada de esto ha impedido que China haya optado por acabar con ellos. A partir de los próximos dos años, los coches no podrán llevarlos, quedarán prohibidos.
¿Por qué China se opone a este tipo de manijas?
A decir verdad, China no es un país que se caracterice especialmente por dar demasiadas explicaciones de por qué hace lo que hace. Sin embargo, el motivo principal de la prohibición tiene que ver con la seguridad en situaciones de emergencia. Según las autoridades chinas, se han documentado casos en los que las manijas ocultas no funcionaron tras un impacto, un incendio o un fallo eléctrico.
Tal y como han compartido en BBC, se supone que en muchas ocasiones las puertas no podían abrirse desde el exterior después de que un coche hubiese recibido un golpe, complicando mucho algunos rescates necesarios. Por no hablar de que los vehículos, señalan, sufren fallos eléctricos en el momento en el que pierden energía tras algún tipo de problema.
Así pues, la nueva normativa, que entrará en vigor en 2027, es bastante directa: todos los coches nuevos vendidos en China deberán poder abrirse mediante manijas mecánicas visibles y funcionales, tanto desde el interior como desde el exterior. O lo que es lo mismo, que dejarán de depender de sistemas eléctricos.
La realidad es que este cambio puede parecer no ser gran cosa, pero si se piensa en profundidad, sí lo es. Sobre todo porque obliga a muchos fabricantes a rediseñar sus modelos, el exterior pero también el interior. Su arquitectura de puertas y sistemas de seguridad deben ser repensados. Y antes de que se cumpla el plazo no demasiado generoso que ha dado el gobierno chino.
¿Un cambio a nivel global?
A priori, la prohibición parece suponer un golpe directo a una de las señas de identidad del coche eléctrico moderno. Tesla fue una de las marcas que más popularizó este diseño, pero hoy prácticamente todos los fabricantes lo utilizan (sí, eso también incluye a los chinos). La gran pregunta es, ¿cambiarán los estándares los fabricantes de otros vehículos para adaptarse al mercado chino?
Además, ese no es el único interrogante que queda tras esta noticia. Si China ha detectado este problema con los tiradores ocultos, ¿por qué no ha sucedido lo mismo en otros lugares?
