Cómo saber si el error en tu coche es cosa del motor o del sistema electrónico

Así puedes aprender a diferenciar los fallos mecánicos de los eléctricos en tu coche, con pruebas rápidas, para evitar visitas innecesarias al taller.
Seguramente en algún momento te hayas enfrentado a una situación en la que tu coche funciona correctamente, pero existe alguna señal luminosa cercana al cuentakilómetros que no te deja muy tranquilo.
Hay algunos manuales que son demasiado escuetos, así que lo más probable es que te topes con una indicación bastante genérica, como "fallo leve en el motor" o alguna sentencia de este tipo.
Esa alerta ya te pone la carne de gallina y, lógicamente, comienzas a buscar información disponible en la web, aunque lo más seguro es que te topes con las mismas dudas –o quizás más– de las que tenías en un principio.
A mí me ha ocurrido en las últimas semanas durante un viaje, así que las alarmas se despiertan en cuanto en el cuadro de luces aparece alguna señal extraña. Ahora bien, ¿cómo se puede saber si, verdaderamente, es un problema del motor o si supone un fallo electrónico?
Más allá de tenerlo que llevarlo al taller en los casos más graves, hay ciertos pasos que podrías dar para comprobar si es algo realmente grave o aún puede esperar –por si no tienes disponible un taller cercano o no te quieren atender, que es posible–.
Tras saltar una señal luminosa en el cuadro sobre posibles fallos en el motor, descubrí que todo residía en el apartado electrónico. Te cuento qué puedes hacer para comprobar fácilmente el fallo antes de llevarlo al taller.
Señales que indican un fallo en el motor
Imagina el motor como el "corazón" de un vehículo: si este deja de funcionar correctamente, puede dar lugar a problemas en todo el conjunto o, directamente, a que te deje tirado en la carretera.
Para realizar las comprobaciones mecánicas más básicas, deberás observar muy bien –en un entorno controlado– varias cuestiones que indican que algo no está funcionando correctamente en el motor.
De tal forma, lo primero consiste en escuchar y observar cómo se comporta al haber dado algún tipo de error.

Las señales más claras de que no funciona bien implican una especie de golpeteo metálico –como varios "clac"–, vibraciones excesivas en ciertas revoluciones –que podrían ser problemas de inyección– o, en el peor de los casos, humo de color negro, azul o blanco.
Aquí cabe señalar que no todos los coches son iguales, así que tendrás que revisar muy bien los componentes del mismo –batería si es eléctrico, motor de arranque, etc.– para no caer en falsos positivos.
En cualquier caso, si tienes algunas de las señales mencionadas hasta aquí, lleva el coche al taller, ya que podría ser algo grave o muy grave; si no, continúa leyendo para saber cómo comprobar si es algo electrónico.
Cómo saber si mi coche tiene un fallo eléctrico
El OBD –diagnóstico a bordo, según sus siglas en inglés– es el mejor aliado para cualquier conductor que necesite identificar posibles fallos electrónicos en su coche. Por eso, lo primero es elegir uno que se adapte a tu presupuesto –son especialmente baratos y esenciales–.
Este funciona como un protocolo estándar que revela la información generada por los módulos de control del motor –ECU, por sus siglas en inglés– y puede ofrecer datos muy relevantes para el diagnóstico de un vehículo.
Para conectar este al coche, tendrás que revisar la parte inferior del salpicadero en el lado del conductor, así como ver cuántos pines tiene para la conexión. En un coche nuevo, siempre opta por un OBD-II.
Una vez hayas conectado el dispositivo a los pines correspondientes, necesitarás una interfaz gráfica para observar qué tipo de problemas tiene tu vehículo. Esto lo puedes hacer con Torque Lite, disponible en iOS y Android, con versión Pro de por vida por menos de 5 euros.
Esta aplicación, no obstante, no elimina los problemas identificados, sino que te ayuda a saber cuáles son; aunque podrás eliminar las señales del cuadro de luz para evitar molestias, aparecerán en algún momento, ya que no has solucionado el problema real.
Sea como sea, es vital si viajas habitualmente con un coche y quieres saber qué problemas pueden aparecer, para evitar tener que pasar por el taller y, por supuesto, por caja.

