El Congreso aprueba la medida más dura de la DGT en años: una multa de radar ahora puede costarte más de 100.000 euros y la cárcel

El Congreso aprueba la medida más dura de la DGT en años: una multa de radar ahora puede costarte más de 100.000 euros y la cárcel
Multa de la DGT.Autobild.

¿Sabías que un radar puede costarte 100.000 euros? La DGT endurece su castigo más severo con penas de cárcel. El Congreso ratifica la medida contra la velocidad extrema.

El Congreso ha aprobado una medida propuesta por la DGT que tiene un firme objetivo: elevar las sanciones por exceso de velocidad. Según la misma, una multa por un radar puede llegar a costar a según qué conductores nada más y nada menos que 100.000 euros, e incluso acarrear penas de cárcel. Algo que ha generado un intenso debate, aunque también tiene letra pequeña. 

Básicamente, lo que ha querido la Dirección General de Tráfico es que las multas por exceso de velocidad dejen de ser fijas, por así decirlo, y pasen a estar vinculadas al nivel de ingresos del conductor. ¿Y por qué? Pues más allá de la recaudación que eso pueda suponer, para que realmente cumplan con su principal objetivo: tener un efecto disuasorio en todo el mundo.

La DGT y las multas de hasta 100.000 euros

Multas de tráfico con radares de tramo
Multas de tráfico con radares de tramo

Por regla general, las multas por exceso de velocidad en España suelen oscilar entre los 100 y los 600 euros, dependiendo del exceso y ese tipo de cosas. Ahora, sin embargo, el Congreso de los Diputados ha dado luz verde a una reforma impulsada por la Dirección General de Tráfico que introduce un sistema de sanciones distinto al actual: las multas por exceso de velocidad dejarán de ser fijas.

¿Qué quiere decir esto exactamente? Pues que, como explican medios especializados, estas estarán ligadas a los ingresos de cada conductor. Dependiendo de según qué rentas, las sanciones pueden llegar a alcanzar los 100.00 euros, o incluso tener pena de cárcel. Una iniciativa que ha estado inspirada en lo que ya venía sucediendo en países del norte de Europa.

La idea está clara. Pagar una multa por exceso de velocidad para alguien que gana mil o dos mil euros puede suponer un problema importante. En cambio, si se trata de un conductor con ingresos muy altos (un futbolista, pongamos por caso), tener que pagar a la DGT unos pocos cientos de euros sería prácticamente calderilla. Así que seguramente les daría un poco igual.

Teniendo en cuenta esta reflexión, las multas por exceso de velocidad (como otras, cabe suponer) no cumplirían con su principal fin, que no es otro que disuadir a los conductores de cometer este tipo de infracciones de tráfico. Dicho de otra forma, la principal justificación que se le da a la medida no es otra que aumentar su carácter disuasorio.

No todo el mundo está de acuerdo

Como era de esperar, la reforma ha generado controversia. Diversos sectores han criticado que el sistema puede generar inseguridad jurídica o resultar excesivamente punitivo. Algunas asociaciones de conductores consideran que vincular las multas a la renta introduce un componente de desigualdad ante la ley.

Además, existe otro problema: una cosa es la teoría y otra la práctica. Y esto último tiene su complicación, ya que no siempre es tan sencillo verificar los ingreso de alguien. Otros, en cambio, lo consideran lo más justo que se podía hacer. Vamos, que nunca llueve a gusto de todos.

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