El invento que cambiará los coches eléctricos por completo: integra los frenos en el motor para mejorar la conducción

Mercedes ha diseñado un nuevo sistema de frenado integrado en el motor de los coches eléctricos que conseguirá una experiencia de conducción nunca vista. No hay desgaste y se reduce el riesgo de oxidación.
Los coches eléctricos han llegado a España para quedarse con una previsión de ventas de un aumento del 22% el próximo año y un 60% para 2026. Los fabricantes apuestan por la autonomía y la velocidad de carga para convencer a los conductores con ideas revolucionarias como la de Mercedes de integrar los frenos en el motor.
El fabricante de coches está trabajando en su centro de I+D de Sindelfingen (Alemania) en un nuevo sistema de frenos in-drive. La marca pretende integrarlos en la unidad motriz eléctrica con el motor, la transmisión y el diferencial.
Mercedes podría reducir al mínimo el mantenimiento de sus vehículos si consigue llevar este sistema a la práctica. Los frenos ya no estarían conectados a los cubos de las ruedas, lo que indirectamente reduce el peso no suspendido, la suma de todos los elementos que no se integran en el chasis.
La maniobrabilidad de los coches eléctricos del futuro mejorará
El sistema actual de disco se acciona al pisar el pedal del freno, creando presión en la bomba de frenos ubicada en el motor. Luego el líquido de frenos viaja hasta los pistones de cada cubo de rueda y las pastillas de freno hacen fricción contra un disco para que las ruedas giren más despacio.
Mercedes propone integrar los frenos en el propio motor gracias al sistema de regeneración de la batería. Los coches eléctricos no solo evitarán que se desgasten las pastillas de freno, también podrán utilizar esa energía para suministrar electricidad a la batería.
El sistema de frenado podría llevar la autonomía de los coches eléctricos al siguiente nivel gracias al programa "innovaciones pioneras para el coche del futuro" de Mercedes. El rediseño que plantea la compañía alemana permitiría integrar los frenos en la unidad motriz del eje delantero o trasero.
Mercedes se enfrenta a un problema grave: el disco podría sobrecalentarse como ocurre en el sistema tradicional. El fabricante de coches ha asegurado que este disco está refrigerado con agua y no gira, sino que lo hace la pastilla de freno circular. El desgaste es prácticamente cero y se reduce el riesgo de oxidación de los componentes.
La marca ha empezado a probar este sistema en condiciones de conducción reales y ha confirmado la mejora en la experiencia. "El efecto de frenado es fácil de controlar y no se desvanece ni siquiera con cargas pesadas", han informado los ingenieros de Mercedes.