"La luna de miel ha terminado; comprarte un coche eléctrico prometía librarte de sus brutales impuestos, pero tiene los días contados". Juan Francisco Calero, experto en coches

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El Reino Unido prevé cobrar por kilómetro recorrido a coches eléctricos e híbridos enchufables desde 2028. El experto explica cómo se calculará el impuesto y quién comprobará los datos.
Uno de los argumentos económicos para comprar un coche eléctrico es dejar de depender de la gasolina o el diésel y de los impuestos incluidos en cada litro. Eso puede reducir el coste de uso, aunque no significa que estos vehículos estén libres de tributos.
Juan Francisco Calero ha puesto el foco en el Reino Unido en un vídeo de Carwow, donde el Gobierno prepara un sistema para abril de 2028. El Electric Vehicle Excise Duty, o eVED, cobrará según los kilómetros recorridos por coches eléctricos e híbridos enchufables.
La clave está en que el impuesto no depende de saber dónde ni cuánta electricidad ha cargado el vehículo, sino que el cálculo partirá del kilometraje recorrido, aunque la energía proceda de un cargador doméstico, público o del trabajo.
Un eléctrico que recorra 15.000 kilómetros pagaría unos 326 euros al año

HMRC, la administración tributaria británica, detalla una tarifa de 2,4 céntimos por milla para los eléctricos de batería y 1,2 céntimos para los híbridos enchufables. Con el cambio utilizado en el brief, equivalen aproximadamente a 2,17 y 1,09 céntimos de euro por kilómetro.
Con 15.000 kilómetros anuales, el cálculo sería de unos 326 euros para un eléctrico y 163 euros para un híbrido enchufable. Son equivalencias aproximadas porque el tipo de cambio puede variar y el eVED se añadirá a otros tributos.
Además, los eléctricos británicos ya pagan desde abril de 2025 el Vehicle Excise Duty, por lo que el nuevo cargo se sumará al régimen existente.
Asimismo, la DVLA, que es el organismo británico de matriculación y licencias, administrará el eVED. El titular comunicará la lectura del cuentakilómetros y estimará cuánto recorrerá durante el siguiente periodo.
Con esa previsión se calculará un importe que podrá abonarse de una vez o fraccionado. La siguiente lectura permitirá ajustar lo pagado según la distancia real, mientras que los registros de la MOT, la inspección técnica británica, servirán para comprobar las declaraciones.
En julio de 2026 se descartaron controles adicionales inicialmente planteados para coches que todavía no necesitan su primera MOT, aunque eso no los exime. También se prepara una opción voluntaria para comunicar datos mediante la conectividad del vehículo, algo distinto de imponer un GPS obligatorio.
Reino Unido busca recuperar parte de los ingresos que pierde con los carburantes
El Gobierno británico justifica el cambio por la caída progresiva de ingresos procedentes de los impuestos sobre gasolina y diésel. A medida que más conductores pasan al eléctrico, baja la recaudación ligada al combustible, por lo que el eVED traslada parte de esa carga fiscal a la distancia recorrida.
No es un peaje por utilizar una carretera concreta, ya que el cargo depende de los kilómetros acumulados por el coche, independientemente de por dónde haya circulado.
Cabe señalar que España mantiene un marco diferente, donde los turismos eléctricos entran en el tramo del 0 % del impuesto de matriculación, mientras que los ayuntamientos pueden aplicar bonificaciones de hasta el 75 % en el IVTM por características ambientales, según sus ordenanzas.
De momento no existe a día de hoy una medida aprobada que obligue a los eléctricos españoles a pagar por kilómetro ni un sistema que utilice la ITV para recaudar un impuesto equivalente al británico.
Pero este precedente abre una cuestión que ganará peso con la electrificación: cómo sustituir los ingresos ligados a los carburantes sin desmontar de golpe los incentivos del coche eléctrico.
