Las mejores impresoras 3D: Qué son y cómo funcionan

Cartas, documentos, gráficos.... Eso es lo que salía hasta hace poco de las impresoras, todo plano y en papel, es decir, en 2D. Pero ahora las impresoras también dominan el mundo 3D. De una forma casi mágica, estos dispositivos crean juguetes, fundas para el móvil o decoraciones de plástico.
Las impresoras 3D basan su funionamiento en calentar el llamado ‘filamento’, y un cabezal móvil coloca el material líquido en finas capas en el objeto a crear.
En principio, las impresoras 3D eran dispositivos exóticos, pero cada vez más fabricantes sacan sus modelos al mercado. Por este motivo, ha llegado el momento de realizar la primera comparativa de impresoras 3D.
Para la ocasión hemos podido probar 10 modelos de impresoras 3D, que se sitúan entre 599 y 2.299 €:
El mercado de las impresoras 3D aún es joven, con muchos fabricantes desconocidos hasta ahora. En algunos casos, antes de la compra, has de decidir si quieres un modelo montado o un kit de montaje. Este último es bastante complejo porque hay cientos de piezas, así que sólo hemos probado un modelo en formato kit, Fabbster G.

Sin embargo, el hecho de ‘desempaquetar, encender y comenzar’ tampoco funcionó con muchos otros modelos. En la Weistek, el software era defectuoso; en la German RepRap fue muy difícil colocar el filamento y la Da Vinci requirió una larga calibración (en contra de lo que dice el fabricante).
Si quieres trabajar con una impresora 3D, necesitas plantillas tridimensionales. Puedes crearlas mediante software, con un escáner 3D o descargarlas desde Internet. Los objetos llegan a la impresora 3D mediante la conexión USB y todos los fabricantes incluyen los controladores apropiados o permiten su descarga desde su página web.

Muchas impresoras 3D hacen muchísimo ruido, así que seis de los modelos ofrecen otra posibilidad: si guardas el fichero de impresión en una tarjeta SD, se puede realizar la impresión sin PC y dejar que el dispositivo haga ruido en, por ejemplo, el sótano o el garaje. El modelo de MakerBot incluso funciona mediante WiFi. Eso sí, has de mantener el PC encendido durante toda la impresión. Lo que generará un consumo eléctrico adicional ya que, en función del tamaño y de la calidad de los objetos, la impresión dura, entre unos minutos y 40 horas.
Antes de la impresión, puedes elegir el filamento correcto. En 7 de los 10 candidatos, al menos no era necesario utilizar el plástico que indica el fabricante. El filamento, además, no debe ser frágil y la marca ‘Innofil’ resultó de las más suaves. El que empleamos en la prueba ‘German RepRap’, se rompió durante la impresión y hubo que tirarlo.

Además, la impresora ha de usar el filamento de forma eficiente. La Fabbster no usa el rollo de filamento de 1 kg, sino barritas de 25 cm, que primero has de colocar en un carrete en la dirección correcta. La impresora saca las barritas del carrete y une los extremos del filamento. Pero no funcionaba siempre y este se rompió varias veces.
La prueba demostró que las impresiones 3D de alta calidad, en objetos con muchos detalles, tardan mucho. Y también el grosor de las capas de impresión determina la calidad. Así, con un grosor de 0,05 mm, se representan las figuras de forma muy precisa. Con 0,20 mm aparecen muchos menos detalles.
La consistencia del filamento también determina la calidad de los objetos. El calentador del cabezal, el llamado ‘extrusor’, ha de subir la temperatura hasta un punto determinado para que la impresora pueda procesarlo por capas.

Si es demasiado elevada, el filamento se disuelve en una pasta y no se pueden crear objetos 3D. Si no se calienta lo suficiente, será demasiado espeso para procesarlo bien.
La placa en la que se crea el objeto también influye. Ha de tener exactamente, en todos los puntos, la misma distancia al cabezal y debe ser totalmente plana. Como las impresoras 3D generan grandes vibraciones, la placa tiene que estar bien fijada, como en la Ultimaker 2 y la Felix. De lo contrario, los objetos salen torcidos o doblados.
Los resultado son aún peores si la placa se suelta. En la iRapid, en la que se utilizan imanes para la fijación (en lugar de tornillos), la placa salió volando de la impresora en varias ocasiones. Y también en la Weistek ocurrió lo mismo.

Por otro lado, el filamento ha de fijarse firmemente a la impresión. Para ello, se utilizan superficies especiales, por ejemplo, unos agujeros en la placa de la Weistek. Este dispositivo crea una capa de soporte antes de empezar la impresión.
Esta capa (llamada ‘raft’) se quita tras la impresión. Sin embargo, sólo fuimos capaces de quitar los objetos impresos de las placas con un martillo y una espátula afilada. Y, en más de una ocasión, estropeamos la impresión. Resulta mejor la de cristal con calefacción del Ultimaker 2. El objeto se adhiere perfectamente y, tras enfriarlo, se puede separar sin problemas. Más sencillo.
Pero, incluso con una placa de impresión fija y una temperatura y filamento correcto, no se garantizan objetos perfectos. Los modelos de Renkforce, Fabbster e iRapid produjeron tres fallos y una impresión correcta, con objetos grandes.

El ganador, Ultimaker 2, no dio ni un fallo, sino objetos muy detallados con estructuras muy finas. Y la Felix, en segundo lugar, imprimió objetos 3D de alta calidad.
Muchos de los candidatos no sólo tenían serios problemas con la calidad de la impresión, sino también con la seguridad. Así, los modelos de Neo, iRapid y Fabbster tenían graves problemas eléctricos y, en el peor de los casos, te puedes electrocutar.
Aún más grave es que la seguridad mecánica no existe ni en la Renkforce ni en la Fabbster. Aquí, el carro de impresión se mueve de un lado a otro sin protecciones. Si casualmente pones un dedo en medio, te quedas sin él. Resulta curioso que el fabricante hable de tecnología industrial de alta calidad, viendo que tal y como está diseñado el dispositivo ni siquiera podría usarse en la industria.

Cualquier comité de seguridad o sindicato lo impediría de inmediato.
Un procesamiento lamentable, mala calidad de impresión, serios defectos de seguridad... La mayoría de los candidatos tienen graves defectos. En esta comparativa sólo nos ha convencido la Ultimaker 2. Por 2.299€ es muy cara, pero este dispositivo de alta calidad ofrece buenos resultados