Ofrecido por LG

LG V30 con IP68, no lo llames suerte cuando es ingeniería
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Cuando estrenas un nuevo smartphone juras sobre lo más sagrado que lo cuidarás como si te fuera la vida en ello y que medirás cada uno de tus movimientos para asegurarte que tu nuevo móvil no sufre daño alguno.
No obstante, el uso constante del móvil hará que, aunque pongas todo el empeño en ello, finalmente tu móvil sufra alguna pequeña caída, reciba alguna salpicadura o soporte la amenaza de los entornos polvorientos. Es ley de vida.
Tras recuperarte del microinfarto que todo usuario sufre al ver que su móvil inicia un fatídico vuelo hacia el duro pavimento, lo primero que piensas es: “A ver si he tenido suerte y el móvil ha resistido la caída sin romperse”. No lo llames suerte cuando, en realidad, la capacidad de los terminales de LG para resistir las caídas y soportar las condiciones extremas es obra de la ingeniería.

Certificados como el IP68 o el estándar militar MIL-STD 810G demuestran que la suerte no es un valor a tener en cuenta cuando hablamos de que un móvil pueda resistir una caída, salpicaduras de líquidos o soportar estoicamente los cambios de temperatura.
En LG hace tiempo que desecharon el factor suerte en la durabilidad de sus móviles. Han optado por ofrecer las máximas garantías en sus terminales de gama media y alta ofreciendo un diseño extremadamente resistente al uso, a los impactos y a la acción de los líquidos.
Los accidentes simplemente suceden
Es inevitable que sucedan. Coges y sueltas tu móvil centenares de veces al día, lo usas mientras caminas, lo usas con una mano y en posturas imposibles mientras haces fotos. La exposición a sufrir una caída, a que se le derrame una bebida encima, o a que se empape durante una inesperada tormenta de primavera es un factor que LG contempla durante el diseño de sus terminales.
LG V30: Toma de contacto y características
La gran diferencia es estar preparado para afrontar esos incidentes o no. Los últimos modelos de las gamas media y alta de LG, como el LG V30, G7 ThinQ o Q7, han superado las duras pruebas de resistencia necesarias para obtener las certificaciones IP68, que garantiza la estanqueidad de sus dispositivos frente a la acción de líquidos y polvo, y el estándar militar MIL-STD 810G otorgada por el ejército de EEUU, con la que se pone a prueba la resistencia física a los impactos directos y a los cambios de temperatura.

De ese modo, LG ofrece a los usuarios de sus teléfonos móviles la resistencia necesaria para hacer frente a esos “pequeños accidentes” fruto del uso diario del móvil aportando un extra de tranquilidad a la experiencia de uso y permitiendo que el usuario pueda disfrutar de un smartphone en perfectas condiciones durante mucho más tiempo.
IP68, así es la tecnología de la tranquilidad
Conseguir la certificación IP68 no es algo sencillo. Para que un determinado modelo la reciba debe superar con éxito una serie de pruebas en el laboratorio de una entidad independiente. En estas pruebas se pone al límite el diseño y la resistencia del terminal en términos de estanqueidad y sellado del terminal con el fin de garantizar que ningún elemento externo, ni polvo ni líquido, puede dañar la electrónica del interior del terminal.
LG V30, análisis y opinión
Para superar esas pruebas, el dispositivo elegido deberá demostrar que es capaz de soportar diferentes tipos de inmersión en agua dulce y partículas de polvo de diferente naturaleza y tamaño, para continuar funcionando correctamente después de las pruebas.
El prefijo IP de esta certificación significa International Protection y hace referencia a la norma internacional CEI 60529 que regula la protección y resistencia de los dispositivos. Estas siglas siempre van seguidas de dos dígitos que hacen referencia a su resistencia a los líquidos y al polvo respectivamente.

De ese modo, de un solo vistazo puede determinarse que, por ejemplo, un dispositivo con certificación IP65 tiene una excelente resistencia al polvo, pero no tiene una gran tolerancia a los líquidos.
Para establecer la resistencia al polvo el dispositivo debe ser expuesto a partículas de polvo de diferentes tamaños y tras cada prueba se examina su interior para comprobar que no han penetrado en su interior y no han dañado los componentes internos.
Los criterios para establecer la resistencia a los líquidos son similares. Se expone al dispositivo a líquidos de diferentes formas: por inmersión a diferentes profundidades y durante distintos intervalos de tiempo, a chorros a diversas velocidades, etc. Al igual que en el caso del polvo, tras cada prueba se verifica que el interior del terminal no muestra rastro alguno de líquidos que puedan dañar los componentes, poniendo especial atención a los conectores y botones externos.
Ser usuario de un móvil con certificación IP68 te da la tranquilidad de que no importa si alguien derrama su bebida encima de tu móvil o si, estando de fiesta, tus amigos te tiran a la piscina con ropa. Tendrás la tranquilidad de que tu móvil seguirá funcionando como si nada hubiera pasado.
Sin embargo, contar con esta certificación no convierte a estos terminales en móviles acuáticos con los que puedas sumergirte en el agua y tomar fotos, a pesar de que pueden soportarlo. De hecho, si lo haces a menudo, es posible que termines estropeando tu móvil.
LG V30, la resistencia no está reñida con el diseño y el estilo
El principal motivo de la certificación IP68 es precisamente no tener que preocuparte de si tu móvil funcionará después de haberlo salpicado con agua mientras te lavabas las manos o tras haber pasado un día en la playa. Tu móvil LG simplemente funcionará por que ha sido diseñado para resistir esos incidentes cotidianos derivados de su uso habitual y se ha certificado que soporta hasta 30 minutos sumergido a 1,5 metros de profundidad.
Entrenamiento militar para tu smartphone
En el ejército de EEUU no se andan con chiquitas, los dispositivos asignados a su personal tienen que garantizar su funcionamiento en las situaciones más duras.
Para ello crearon una batería de pruebas con las que se cuantifica la resistencia física de los dispositivos a las que llamaron estándar MIL-STD 810G. El ejército americano solo comprará dispositivos que hayan superado las 14 pruebas de resistencia necesarias para obtener este certificado.
Su obtención certifica que el dispositivo es capaz de resistir caídas desde diferentes alturas que, en realidad, simulan situaciones a las que los móviles se enfrentan día a día durante su uso.
Por ejemplo, se emulan caídas desde alturas comprendidas entre los 50 cm y los 120 cm. Con esto se ponen a prueba ante caídas desde el bolsillo del pantalón cuando te sientas, desde una mesa o las que se producen al intentar meter en falso el móvil en el bolsillo interior de una chaqueta o bolso mientras estás de pie. La clave para soportarlas es la elección de cristales blindados de gran resistencia y de materiales de construcción robustos a la hora de diseñar el móvil.
Gorilla Glass 5 salvará tu pantalla de caídas de mayor altura
Para superar las pruebas necesarias para conseguir el certificado MIL-STD 810G, los móviles de LG también han tenido que soportar duras pruebas de corrosión y soportar cambios de temperatura extremos, para acto seguido seguir funcionando sin problemas.
Es posible que pienses que lo de soportar temperaturas extremas puede que resulte muy útil para los científicos de la Antártida, pero no es muy útil en países con climas templados como España.

Nada más lejos de la realidad ya que gracias a esta resistencia a las altas y bajas temperaturas, podrías olvidarte el móvil dentro de tu coche aparcado al sol en pleno verano y tener la tranquilidad que, al volver a buscarlo, seguirá funcionando con toda normalidad.
¿Todavía piensas que el hecho de que tu móvil LG resista tu ritmo de vida es solo fruto de la suerte o la casualidad? La suerte poco tiene que ver en ello, llámalo ingeniería aplicada a un móvil diseñado para durar.